Thursday, December 27, 2007
Exaltación de la amistad
Tuesday, December 18, 2007
La evaluación
Seguro que todos mis lectores recuerdan las primeras frases de Matilda en las que Roald Dahl se dedica a fantasear con escribirles a los padres de sus alumnos (o compañeros de clase, que nunca lo he tenido muy claro) unos vehementes comentarios con las opiniones que realmente le merecen sus hijos. Esta semana me he acordado mucho del siempre sabio Roald. Así, en lugar de chorradas como “X es un poco desobediente” o “Z ha mejorado mucho su manejo del cuchillo y la servilleta desde el comienzo del curso a hoy”, he fantaseado mucho con:
“Su hijo va directamente al frenopático, si es que no muere en un reyerta callejera a los doce años.”
“Parece que la forma natural de expresarse de A. es mediante llantos”
“A su pequeña D le daría cuanto antes una charla completa sobre métodos anticonceptivos, porque a sus siete años manifiesta unas ganas tremendas de que la follen.”
“P es maricón. Y completamente gilipollas.”
“No sé qué tipo de comida le hacen en casa a N, pero sólo parece conocer dos técnicas culinarias: el frito y el rebozado.”
“J dice no conocer el significado de la palabra “obedecer”. Y ciertamente su comportamiento lo confirma.”
“La solución para que su hija N deje de estar gorda no es ponerla a dieta, es hacer que mueva el culo”
“Por favor, cómprenle a A una buena provisión de kleenex y enséñenle a usarlos, porque se alimenta casi exclusivamente de mocos.”
¡Y lo peor es que es verdad, TODO es culpa de los padres!
Wednesday, December 12, 2007
Las raíces del amor
Después de un puente en el que ha habido de todo (teatro, borracheras a las ocho de la tarde, buffetlibregiratoriojaponés, Scoop, tapas en
La primera es conocida como la serie en la que una viuda con dos hijos se dedica a vender marihuana en un acomodado barrio residencial. Me pasa con Weeds como con otras series: la serie en sí me encanta pero no soporto a la protagonista. Nancy Botwin se mete a camello como podía haberse metido a puta; se mete en mil líos; no tiene ni idea de nada; se niega a aceptarse a sí misma como una narcotraficante; hace las cosas mal y como todo el mundo le ama al final siempre hay alguien que le saca las castañas del fuego. Ella puede dedicarse a sorber de su frapuccino con macolate (que anda que hay que tener mal gusto para estar todo el día con el horrendo café del starbucks) que sabe que al final, por hache o por be, todo se solucionará más o menos a su gusto. Después de una primera temporada aceptable (pero los episodios son tan cortos y dura tan poquito que te la ves en una tarde), una segunda temporada trepidante y enganchante y epatante que no puedes dejar de ver, con un final que te deja en un ay, llegamos a la tercera temporada que es ya la locura total, donde los personajes ya están totalmente salidos de madre y todo se vuelva surrealista y psicotrópico (nunca mejor dicho). Y bueno. Después de vernos los tres últimos capítulos ayer, realmente nos parece que debería ser el final de la serie, porque… ¿un weeds sin Agrestic? Parece todo demasiado redondo y cíclico como para continuarlo, aunque por otra parte hay demasiados cabos sueltos como para dejarlo todo en el aire. No sé qué preferiría la verdad, porque ya he dicho que aunque la serie me guste mucho, considero a Nancy tan idiota y tan mala madre (esto estoy dispuesta a defenderlo ante un tribunal militar: ¿tu hijo deja preñada a propósito a su novia y tú le compras un coche? ¡a eso le llamo yo educación!) que igual es mejor para mi estabilidad mental que Weeds se termine así y punto.
Momento favorito de la serie: Todos los de Celia, a la que todo el mundo odia pero todo el mundo debería amar. Y maravilloso cuando Nancy le pregunta al mafioso U-Turn cómo se supone que va a poder saldar su cuenta con él, y éste le contesta: “¿Has pensando en buscarte un trabajo?”. Sentí deseos de besar la pantalla (del ordenador).
Californication es la serie en la que David Duchovny interpreta a un escritor (Hank Moody) en crisis que se dedica a follar a diestro y siniestro. Es divertida, entretenida, sin más. He disfrutado mucho esta primera temporada principalmente porque Mulder está más guapo que nunca y porque sale Natascha McElhone (he tenido que buscar en la imdb para escribir bien su nombre), mujer cuyos ojos, labios y cuello adoro de una forma superlativa. Digo primera temporada cuando en realidad supongo que, tras esos treinta segundos finales del último capítulo, es imposible que haya una continuación. 30 segundos que me han dejado flasheada y sin saber muy bien qué pensar. Pero no digo nada, que cada cual se los vea y reflexiones.
Igual es que odio demasiado, pero por supuesto en esta serie también tengo un personaje que me revuelve la bilis: Mia, la lolita interpretada por la antaño cándida Gracie de “La nanny”, un personaje tan enervante y desquiciante que hace que desee cogerla de la melena y destrozarle la cara a golpes contra la encimera de la cocina.
Momento favorito: los polvos están muy bien, claro, pero me quedo con el momento del atraco a Hank en su coche, con robo de novela incluido, porque hace que te vuelvas loco de frustración.
Monday, December 03, 2007
Los regalos inesperados son los más amados
Ayer me regalaron un libro súperguay cuya existencia ignoraba: “Bordados”, de Marjani Satrapi. Copio de la contraportada:
“Marjane Satrapi, la creadora de la galardonada serie Persépolis, nos invita a compartir las confidencias de un grupo de mujeres sobre el amor, los hombres y el sexo.
Las vivencias en el seno de su familia son el tema principal de estas charlas, en las que ponen en común sus experiencias sobre el matrimonio y la condición de la mujer en Irán.
Mientras los hombres duermen la siesta, las mujeres airean el corazón.”
Vamos, que básicamente hablan de sus coños y de amor. Y de desamor. Como todas las mujeres, vamos. El tebeo es chulísimo, entretenidísimo, divertido y tierno, sólo que demasiado corto, en una noche me lo he fundido. Y no puedo dejar de compararlo con un tebeo de mujer y sexo que también tiene mucho predicamento y que yo personalmente detesto: “Fresa y chocolate”, de Aurita no se qué, una japonesita que cuenta sus experiencias sexuales y amorosas con su novio francés. Tan popular es que ha recibido muchos premios y tiene ya segunda parte. Pues bien, a mí este comic me parece una soberana chorrada. Conoce a su novio y se pasan las historietas follando y punto. Se llama fresa y chocolate porque una vez en medio de un polvo a ella le baja la regla y otra vez en medio de otro polvo practicando sexo anal (claro, con un francés, ¿qué si no?) a él, siendo claros, se le mancha la polla con caca (jojo, ¡caca!). Pues ya ves tú, ¿es esto o no es una chorriflautez –y lo más normal del mundo, sangre y caca- que ni al grado de anécdota debería llegar? Pues así todo el rato. Además es terriblemente cursi, ni siquiera tiene mucha gracia y el dibujo personalmente no me dice nada, no como el de Persépolis o éste Bordados, que son dibujitos simplecitos y feúchos pero muy chulis y resultones. Creo yo que estas historietas han sido tan bien recibidas única y exclusivamente porque las ha escrito una mujer y claro, que una mujer hable de la brinca de su coño siempre resulta rompedor y moderno. Puagh.
En Bordados se habla de brincas del coño, de matrimonios por razones equivocadas, de conjuros en busca del amor, de frenillos y estrechamientos de vaginas y sobre todo se cotillea mucho muchísimo mientras se toma té, que es algo muy de la vida misma que a todos nos encanta y sanísimo para el corazón.

Sunday, November 25, 2007
Kultur!
Ra está en la aldea recomendaciones culturales:
Teatro: Acabo de ir a ver “
Cine: He ido a ver “Persépolis” y esta sí que la recomiendo encarecidamente. El tebeo es súper, pero la peli tiene cosas muy emocionantes y unos dibujitos simples, evocadores y poéticos. Ojalá las adaptaciones que le hacen a Allan Moore de sus cómics fueran así.
Exposiciones: hemos ido a ver una exposición al Palau de
Personas muertas: todos saben ya que se ha muerto Fernando Fernan Gómez y nos da mucha pena porque era un gran actorazo de esos que ya no quedan y etc, etc. Pero para mí Fernán Gómez siempre será el amigo de mi idolatrado Enrique Jardiel Poncela. No sólo debutó en teatro con el papel de niño repartidor de golosinas en un cine (sin cáscara, que hacen ruido y la gente se queja de que no se oye la película) en “Eloísa está debajo de un almendro”, sino que fue amigo fiel de Jardiel hasta el final, cuando éste estaba viejo, enfermo, loco y pobre. Así que congratulémonos, después de todo, de que Fernando Fernán Gómez se haya muerto muy mayor, haya tenido una vida intensa y yo diría que altamente satisfactoria, haya estado en posesión de facultades y mala hostia hasta el final y ahora esté en el cielo con Enrique Jardiel Poncela tomando café en alguna encantadora tertulia.
Wednesday, November 21, 2007
Chinese takeaway
Aunque aún no hayan encendido las luces y estemos en noviembre, se respira
Monday, November 12, 2007
Mauricio Babilonia
También me dejan superperpleja las hordas compradoras de la colección de Cavalli del HyM. La ropa es un horror absoluta, y sinceramente, el estampado de leopardo ya está en todas partes a precios razonables como para que tengas que matarte por unas bragas de calidad hacheyemesca por precio superior al normal. Lo que hace un nombre, dios santo. Esto me recuerda a la primera colección de diseñador famoso que se marcaron los del HyM, la de Karl Lagerfeld hará unos tres años. La ropa también voló en un segundo, pero sin esa rapidez. Vamos, que parecía cuando los del Desigual regalaban ropa al que fuera desnudo a su tienda, qué furor. Y aprovecho para decir que las colecciones de diseñadores para HyM son harto feas. Cuando me acuerdo de la de Viktor and Rolf... puaj. Casi prefiero la de las hermanas Cruz para Mango, que es una copia de mil cosas vistas antes, pero al menos queda resultona.
Y Roberto Cavalli cada día se parece más a Flavio Briatore. Qué labios, jesucristo, como los de Ana Torroja.
Saturday, November 10, 2007
Dos lindas estampas de Novello

Por si no se lee bien, en el primero pone:
"La felicidad. Cuando por estar llena la tercera clase la Compañía autoriza a algunos viajeros a utilizar la clase segunda..."
Y en el segundo:
"A los dos meses del dia de su santo... ... La señora de la casa descubre dentro de un jarrón un trozo de su célebre pastel de ciruela que tanto celebraron los invitados..."
Pero cuánta sabiduría, perspicacia y buen hacer.
Friday, November 09, 2007
El baile de la cucaracha
Sunday, November 04, 2007
Porque conozco a Patty
Friday, November 02, 2007
Weekend without make up
Apuntes varios en una mañana productiva por la ciudad:
Tengo un amigo que ha empezado recientemente a trabajar en un sitio nuevo y, a pesar de ser una de las personas más sociables del mundo, no termina de hacer migas con sus compañeros. El otro día hicieron una especie de desayuno festivo en la oficina en el que cada empleado debería traer algo de pitanza de su casa. Mi amigo se pasó la noche anterior preparando filloas (crepes, tortitas, vaya) pensando que con sus dotes culinarias podría congraciarse a sus poco receptivos compañeros. Pero no tuvieron demasiado éxito ni fueron el preludio de agradables charlas y simpáticos chistes. Con desazón, salió a la terraza del edificio a echar un pitillo. Y entonces, flotando sobre el mar, vio un cadáver sin cabeza. Y ahí ya, textualmente “todos quisieron ser amigos míos”. Esta mañana leo mientras desayuno en una cruasantería (qué sitios tan maravillosos, dios bendiga a todos los que abren una cruasantería y no una Phone House) que ayer encontraron una maleta con una señora despiezada dentro. Todo muy en la línea de aquellos restos humanos que encontraban en
En el escaparate del Pull and Bear tienen escrito en letras doradas “Young Folks”. No sé si tiene algo que ver con la putacancioncitadeloscojones, pero sospecho que sí y me uno al grito unánime de ¡Basta ya!
Albricias y cuchufletas porque ya ha salido el Mondobrutto. Me lo compro, como siempre, en Arkham comics. No es que sea yo muy comiquera, pero en las tiendas de tebeos en las que he estado los dependientes solían ser bastante bordes y sobrados, igual por un problema de timidez intrínseco a su raza, no digo yo que no. Incluso una vez presencié una discusión en la que los dependientes se reían de una chica porque no sabía quién era Fu Manchú. Jojo, la verdad es que yo también me reía por dentro. El caso es que en Arkham comics son las personas más encantadoras del mundo. Son educados, sonrientes, dicen “gracias”, “por favor” y hacen comentario como “vaya, ¿estás constipada, no?” a los que yo contesto con mi voz más ronca y nasal: “pues sí”. Yo porque no hago nunca esas cosas que me da vergüenza, pero dan ganas de quedarse comentando con ellos el bello día que hace, preguntarles por alguna recomendación y dejarse ilustrar.
Thursday, November 01, 2007
Judit Pasta/María Malibran
Una de cal y otra de arena:
Me troncho con el anuncio de Kiss Fm. Es un horror absoluto en el que vivimos el día de una jovenzuela secretaria o similar bastante patosa que sabe reírse de las chorradas que le pasan y que al llegar a casa sintoniza Kiss Fm porque es la música que la hace sentir bien. La sombra de Bridget Jones es alargada, así, la primera escena a la que asistimos es la de la joven rubia saliendo de su casa y descubriendo -por la cara de estupefacción de una señora con la que se cruza- que se ha dejado la cera de depilarse pegada al bigote. Se ríe de sí misma y se la arranca presta. Bien, yo nunca me he hecho la cera en el bigote (esto es una declaración de principios), pero juraría que eso es imposible. Lo que sí me ha pasado alguna vez es salir a la calle con una pinza de tender la ropa recogiéndome el pelo, pero no es ni de lejos comparable. Si me apuras, es hasta casero-chic. Después, obnubilada por la belleza de un compañero de trabajo, se le cae la silla de la oficina hacia atrás. Tronchante, vamos. Y eso, al final de su dura jornada la metepatas coge el mp3 (o mp4, o móvil multimedia de última generación, quién sabe) y escucha una canción indudablemente kiss fm (una que cantaba una negra que sacó aquel primer single que decía “life, oh life, oh liiiifeeee”). Lo mejor es que la chica va vestida como una colegiala consciente, combinando rebequita roja con diadema del pelo rojita también, y en el anuncio no se aprecia mucho, pero en los carteles que están colgador por toda la ciudad (la ciutat) sí, que en realidad parece tener cuarenta años como mínimo. Tiene un párpado caído y patas de gallo. Siempre que paso al lado con mi bici jojojeo cruelmente con el ¿esplendor? de mi juventud.
Me gusta mucho el anuncio del País de “vuelven los héroes”. Es el del chico que va por la calle haciendo heroicidades y cantando una versión particular de un éxito de Héroes del Silencio (¡dios, todo vuelve! que si las Spice, que si Acqua…). Me encanta cuando dice “y a los abuelitoooos ayudo a cruzaaaar”. Además lo ha montado un amigo mío, y estas chorraditas me llenan de orgullo. Vedlo, vedlo lo bien montadito que está.
Friday, October 26, 2007
Raíces y puntas
Estoy tottal and morttalmente enganchada (desde hace dos días) a esta página: http://www.instyle.com/instyle/makeover/. ¿Y qué tiene de particular este enlace a
Tuesday, October 23, 2007
De los espejos
El domingo por fin vimos “El Padrino III”. Lo que iba a ser una noche temática se ha convertido en un mes temático, y es que sólo a nosotras se nos ocurre empezar las noches temáticas de cine y comida de resaca con el Padrino. Nueve horas viendo películas es más de lo que mi maltrecho culo puede aguantar, y eso que en una tarde de resaca puedo estar perfectamente ese tiempo languideciendo en el sofá y viendo un capítulo de la serie de turno tras otro (el sábado, mismamente, Weeds). Pero algo pasa con lo de ver películas en estado despejado que no, más de dos seguidas, no. Sé que no tengo resistencia para ver más de dos pelis seguidas desde que en el instituto quedamos una noche unas amigas y yo para ir a dormir en casa de una y ponernos hasta el culo de pizza visionando piezas de ardiente actualidad cinematográfica. Obsérvese que lo que hubiera correspondido a los catorce o quince años es contar ese plan en casa pero aprovechar para salir de noche hasta altas horas de madrugada y volver borrachas y con las bragas manchadas de semen, pero no. Éramos tan buenasniñas que lo que hicimos fue exactamente eso: coger un dos por uno del telepizza, ir al videoclub (ir al videoclub, qué lejano suena eso) a alquilar, atención: “Seven”, “Mars Attacks” y “Species”, ir a casa de la amiguita en cuestión, enfundarnos el pijama y empezar. Seven, obviamente, nos pareció una obra maestra y quedamos tan impactadas que aún tardamos un buen ratito en insertar el siguiente vhs (qué noventas todo, Jesús) en el vídeo. Mars Attacks nos entretuvo mucho, simplemente, pero al llegar a Species estábamos ya como cocidas y abotargadas, incapaces de apreciar nada (de esa divertidísima y malísima película), apenas espiando por el rabillo del ojo cómo la protagonista, transmutada ya en monstruo, expulsaba tentáculos asesinos por los pezones.
Ayer me quedé dormida durante la última hora de la película, despertando a tiempo, eso sí, para ver a Sophia Coppola moriiiiirrrr en las escaleras del teatro. Qué ambivalencia con Sophia Coppola. La odio, pero creo que es necesaria. Yo detessssto sobre todas las cosas “Las vírgenes suicidas”, esa oda a la poesía vacía y sin sentido que parece un publirreportaje de Chloé. Aún recuerdo una discusión con un joven barbudo en la que yo decía que eran unas mongolas, que si querían ser libres y follar por qué no se iban de casa, como todo el mundo “en América”, y él decía que la directora pretendía eso, presentarlas como estúpidas para que nos diéramos cuenta de lo estúpidas que eran ellas y sus existencias y el mundo que las rodeaba. Y yo decía “¡pero si la directora las ama!” y él venga que no, que se reía de ellas, y yo no salía de mi estupor preguntándome si era a mí a quien el joven barbudo tomaba por mongola o era él directamente el débil mental. En fin, que, pese a todo, tiempo después leí el librito del señor Eugenides y me encantó, aunque nunca superará al deslumbramiento de belleza y poesía (esta vez llena de sentido, sí), que es “Middlesex”, mucho más cerca de ser la grannovelaamericana que “El guardián entre el centeno” y paparruchadas de esas.
Pues eso, que al verla morir diciendo “papá” en las escaleras del Politeama no pude reprimir un “jiji”, aunque al mismo tiempo pensaba en lo terrible que tuvo que ser para ella –alguien de su sensibilidad, tan especial y depurada…- ser insultada, vilipendiada, ridiculizada y humillada por toda la crítica cinematográfica mundial. Y es lo que pasa con las víctimas, que yo empatizo y me revuelven un poco el corazón. Así que ahora sí me alegro un poco por ese Oscar a mejor guión que recibió por Lost in Translation, aunque ahora estamos en paz y eso sí, María Antonieta… qué coñazo.
Wednesday, October 17, 2007
Amante kiss kiss
Monday, October 15, 2007
Milana bonita
Y, sin venir mucho a cuento, esta fotita que he sacado de un proyecto de escenario para "Esperando a Godot", que me gusta mucho. El montoncito de la izquierda es de arena que va cayendo de arriba, como a modo de clepsidra. Apañado, ¿verdad?

Tuesday, October 09, 2007
Barcelona/Madrid, Madrid/Barcelona
Inesperado fin de semana relámpago en Madrid. Con esto de haber vivido allí y ahora vivir en Barcelona, me paso el día contestando a la pregunta de “¿Y qué te gusta más, Barcelona o Madrid?” Al escuchar esas palabras, automáticamente se activa un resorte en mi cerebro que hace que responda automáticamente:
Y en cierto modo es así. Puedo embarcarme en largas disquisiciones sobre ambos lugares, pero todo se resume en esa frase de “ni chicha ni limoná”. Y, como las comparaciones son odiosas, vamos a ellas:
Madrid se ve en un día, dos a lo sumo.
Barcelona tiene muchísimo que enseñar y callejear
Madrid tiene dos estaciones: verano súpercalor e invierno te cagas de frío. En una semana pasas de estar en falda y camiseta de manga corta a llevar abrigo y bufanda, sin apenas transición.
Barcelona tiene cuatro estaciones. Esto puede parecer una obviedad, pero hay pocos sitios que tengan cuatro estaciones coincidentes con sus fechas canónicas. En Barcelona hay: un verano insufrible, un otoño suave en el que las hojas secas de los árboles invaden la ciudad, un invierno razonablemente fresquíviris y una primavera que es gloria bendita. Y, sazonándolo todo, la humedad del infierno.
En Madrid el cielo siempre está azul, y a veces nieva.
En Barcelona el cielo siempre está azul, y a veces llueve.
No hay paletos más paletos que los paletos de Madrid.
Barcelona marca estilo.
En Madrid tienes la sensación, más o menos en Callao o en la intersección entre Alcalá y Gran Vía, de estar en el centro del mundo. Se respira tanta energía y tanto movimiento que es como estar en Picadilly Circus o algo similar.
En Barcelona uno se pone en las Ramblas o en Plaza Catalunya y no tiene más que la sensación de estar en un parque de atracciones para turistas.
Madrid es un parque de atracciones de famosos. Es un no parar y una alegría para el visitante paletari. Por la calle, en restaurantes, en el Vips (sobre todo en el Vips, los famosos campan a sus anchas para deleite de mitómanos) Ejemplo: en sólo 24 horas nos hemos cruzado con Belén Ordóñez, Santiago Segura con cazadora de los Tiny Toons y Alaska y Mario Vaquerizo. Por no hablar de compartir espacio con Raquel de supermodelo, pero como no la vi de frente, no la cuento.
En Madrid no hay famosos. En tres años sólo me he encontrado con Benito Porcino (Mortadela en la primera película), que por cierto me sirvió un café, Carmen de Mairena (aunque esta famosa vale un Perú), y Leticia Dolera, que es vecina y la veo en el metro, en la frutería, en el contenedor de reciclaje…
En Madrid hay muchos pobres y mucha gente fea y rara por la calle.
En Barcelona hay gente muy guapa, y se liga más. Esto creo que es una opinión totalmente personal (como el resto de las opiniones, por otra parte) basada en el hecho de que en Madrid salgo casi única y exclusivamente con maricones en sitios de maricones, y claro, así no hay quien mueva la pestaña.
Salir de noche en Madrid es una gozada, todo está al lado y tiene el mejor after del mundo: el rastro.
Salir de noche en Barcelona es una tarea harto difícil: a las tres cierra todo y sólo queda la servesabíar. Eso sí, cuenta con el mejor lugar para tomarlas: la calle (siempre a expensas de los mossos) y unos baños públicos que da gloria verlos.
Madrid es sucia, un paseo por la calle y llegas a casa con la nariz llena de moquillos negros y las uñas como de recoger patatas.
Barcelona es sucia y ciutat vella huele mal.
En Madrid los fines de semana las hordas del extrarradio toman el centro y es imposible dar un paso.
En Barcelona también, pero las tiendas están todos los domingos cerradas, y eso es un alivio y una jodienda a partes iguales.
En Madrid ponen tapas: desde unas aceitunillas hasta paella o pollo frito.
En Barcelona no ponen nada en ningún sitio.
Madrid es enorme, pero uno se mueve en un radio muy reducido.
Barcelona no es tan grande, pero uno se mueve en un radio más amplio.
El metro de Madrid llega a todas partes. Casi, si me apuras, llega a Cáceres y a Toledo.
El metro de Barcelona es una mierda, y conducen fatal.
El fin de semana, los madrileños van al centro comercial.
El fin de semana, los barceloneses se van al campo a coger setas, o a la nieve, o a
En resumen, que amboslosdos sitios son fantásticos y maravillosos llenos de gente genial donde uno puede muy bien darse el capricho de ser feliz, y que no hay nada en el mundo más cansino que los fans de Madrid que vituperan Barcelona y los fans de Barcelona que vituperan Madrid.
Friday, October 05, 2007
El destape nacional
La sabia Mer me pasa un meme sobre los siete pecados capitales de la tele, pero como me da un poco de perezón ponerme a pensar en Richard Dean Anderson (similitud con Patty y Selma, a mí también me gustaba -en mi tierna infancia, eso sí-) y en la gula que me entra cada vez que veo “Las chicas Gilmore”, me voy a hacer el meme pero centrado en Sexo en Nueva York. Yo, como me repito más que el ajo, creo haber dicho ya en alguna ocasión que con esta serie me pasa como con Lucía Etxevarría: detesto y me saca de quicio el espíritu del producto, pero no puedo vivir sin ella. Bueno, en realidad sería más justo decir que detessssto a Carrie Bradshaw (por las razones que ya expliqué hace tiempo) pero me encanta absolutamente Sexo en Nueva York. Además como el meme viene de quien viene, creo que ella sabrá apreciarlo en su justa medida. Y bueno, además es ya un item cultural que nos une a todos y nos ayuda a explicar cosas de nuestra propia vida, un poco como Los Simpson o el Quijote, creo yo. Vamos a ello pues:
Lujuria: Jack Berger está bastante buenorro, aunque la segunda aparición de Aidan, con el pelo más corto y unos kilos de menos, es la que más palote (no puedo creer que haya utilizado esta palabra, dios santo) me pone de todas. La verdad es que con el alto número de chulazos que salen en la serie buenorros buenorros hay poquitos. Y, por dios, ¿a quién le pone Mister Big o Baryshnikov? Mención especial para David Duchovny, en su papel de primer novio de Carrie-internado en psiquiátrico (¿causa-efecto?), que te lo comerías a polvos de lo adorable y guapísimo que sale.
Gula: las protagonistas se pasan el día quedando en restaurantes donde la comida seguro es deliciosa y exquisita, pero pocos planos de cosas que me tienten hay. Eso sí, ese bistec que se toma Miranda con el exneoyorquino paranoico y reciente losangelense de adopción y que éste escupe para no engordar, tiene una pinta deliciosa.
Ira: Carrie me provoca una ira continua de principio a fin, y así, a bote pronto, me vienen a la memoria estos momentos:
1) Cuando se enfada con Charlotte porque ella no le ofrece dinero para comprarse su pisico.
2) Cuando está en la montaña con Aidan y es una total y absoluta gilipollas. ¿Se supone que cuando te bajas de los tacones y te pones las botas Hunter te conviertes en una inútil, fauna de ciudad sólo?
3) Toda su actitud durante su romance con Alexander Petrovsky me enerva bastante.
4) Cuando pasa de Stanford. Es que se pasa la vida ignorándole –cuando no riéndose de él directamente-, mala, más que mala. Eso sí, adoro el momento en que él le pone los puntos sobre las íes diciéndole “vamos a ver, te estoy contando que estoy enamoradísimo de mi reciente novio, preguntándote tu opinión y tú sólo tienes voz para hablar de que si Aidan habrá dicho de ti que qué perra fuiste, que si no es justo porque cuando las relaciones se acaban bla bla bla…” y ella se disculpa, para acto seguido escucharse su voz en off reflexionando, una vez más, sobre su vida y circunstancias.
Y bueno, el espíritu de la serie, su parte de “anillo en el dedo, anillo en el dedo” y demás reflexiones sobre ser mujer y soltera y demás variedades, me provoca bastante ira también. Me quedo con la parte de exaltación de la amistad femenina.
Envidia: el tren de vida, irreal, claro, de las protagonistas, me provoca bastante envidia. Menos Miranda, las otras tres parecen no trabajar más que cinco minutos al día (cuando Charlotte se casa ya ni eso). También me da bastante envidia lo aparentemente fácil que es tener una cita en la pequeña pantalla en general y en esta serie en particular. Vas a la lavandería, te cambias el número con el guapérrimo de al lado y ya tienes plan para el sábado por la noche. Lo normal aquí, o al menos en mi mundo, es conocer a alguien en un alto estado de embriaguez, tirártelo y luego, si cuadra y hay interés mutuo por ambas partes, tener una cita canónica como dios manda.
Pereza: Ver a Carrie caminando por la ciudad encaramada en esos tacones me da una pereza terrible, la verdad. Lo mismo cuando veo fotologs de modernos, a las seis de la mañana, con el maquillaje perfecto, el pelo impoluto y todo poses, qué cansancio sólo de pensarlo. Hay que tener muchos complementos.
Soberbia: cuando pienso que Carrie escribe una página sobre sexo, tema en el cual estará harto versada “y curada de espantos”(que sí, que al final es sobre relaciones de personas humanas) y en realidad yo a su lado parezco Vampirella. Menudo escándalo por darse un misérrimo piquito con Alanis Morrisette. ¿Las mamadas, “no son mi plato favorito pero puedo pedirlo de vez en cuando”? Pues ya ves tú.
Codicia: deseo gran parte del vestuario que aparece en la serie.
Y, como plus y contrapartida, mis momentos favoritos:
1) Los últimos diez minutos son la cosa más emocionante y bella que he visto en mucho tiempo, además de un insulto para el espíritu de la mujer “independiente”.
2) El momento en el que, durante la boda de Miranda, Samantha les cuenta que tiene cáncer y las cuatro se juntan en un aparte para hablar sobre ello.
3) En un capítulo de las primeras temporadas, en el que están las cuatro sentadas a la mesa (como siempre) y se ponen a recordar una película, creo que “Tal como éramos”, y canturrean y se emocionan. Es algo que me gusta mucho y con el que sí me siento identificada.
4) El capítulo del desfile, cuando Carrie avanza por la pasarela al ritmo de Cheryl Lynn, tropieza y se cae pero ¡se levanta! con todas las obvias conclusiones que ello implica. Verla luego bailando con ese culotte de lentejuelas en su vestidor es algo que me encanta.
5) Para que no se eternice esto, finalizo ya con una de mis debilidades de la serie: están Samantha, Charlotte y Carrie escogiendo un regalo para la boda de Miranda. Charlotte señala un montón de bellas cosas inútiles, pero las otras dos las desechan, diciendo que son unas cursiladas. Entonces Charlotte da esta réplica genial: “Estupendo, ¿entonces por qué no compramos un martillo, lo envolvemos en papel marrón y lo untamos con caca de perro?” Jo, es que me troncho.
Wednesday, October 03, 2007
El amor nos tiene del revés
Escribo estas líneas totalmente impactada por el visionado del nuevo videoclip de Miranda. “Perfecta” es la canción más romántica y pegadiza del mundo (absolutamente incapaz de escucharla sin ponerme a cantar presa de la emoción) y el video es una especie de versión de The Beverly Hillbillies que me ha dejado patedefuá y ha hecho que venga corriendito, como cualquier mujer moderna (como cualquier mindundi, en realidad) a compartir con el mundo (o sea, cinco lectorcitos de mi blog) mis impresiones. Y es desde ya mi videoclip favorito de la temporada principalmente por dos razones:
Razón 1: El mariconísimo Ale sale en un fragmento del vídeo subido a un escenario y bizqueando. Bizquear es una cosa que adoro hacer y adoro que la gente haga. Es sexy, simple y divertido. Primario como una pedorreta y un método para ligar más efectivo que sacarse una teta.
Razón 2: En otro momento Juliana sale golpeando a su alter ego con una lechera enorme en la cabeza. Literal.
¿Hace falta más explicación de por qué Miranda son el grupo más molón del momento?
Tuesday, October 02, 2007
La Casatta
Y eso, que las películas de mafia molan todas horrores, y ésta -por lo menos las dos primeras-, que es el summun, no iba a ser menos. Quizá sólo pueda codearse con ella esa gloria bendita hecha cine que es "Mafia, estafa como puedas"