Friday, October 05, 2007

El destape nacional

La sabia Mer me pasa un meme sobre los siete pecados capitales de la tele, pero como me da un poco de perezón ponerme a pensar en Richard Dean Anderson (similitud con Patty y Selma, a mí también me gustaba -en mi tierna infancia, eso sí-) y en la gula que me entra cada vez que veo “Las chicas Gilmore”, me voy a hacer el meme pero centrado en Sexo en Nueva York. Yo, como me repito más que el ajo, creo haber dicho ya en alguna ocasión que con esta serie me pasa como con Lucía Etxevarría: detesto y me saca de quicio el espíritu del producto, pero no puedo vivir sin ella. Bueno, en realidad sería más justo decir que detessssto a Carrie Bradshaw (por las razones que ya expliqué hace tiempo) pero me encanta absolutamente Sexo en Nueva York. Además como el meme viene de quien viene, creo que ella sabrá apreciarlo en su justa medida. Y bueno, además es ya un item cultural que nos une a todos y nos ayuda a explicar cosas de nuestra propia vida, un poco como Los Simpson o el Quijote, creo yo. Vamos a ello pues:

Lujuria: Jack Berger está bastante buenorro, aunque la segunda aparición de Aidan, con el pelo más corto y unos kilos de menos, es la que más palote (no puedo creer que haya utilizado esta palabra, dios santo) me pone de todas. La verdad es que con el alto número de chulazos que salen en la serie buenorros buenorros hay poquitos. Y, por dios, ¿a quién le pone Mister Big o Baryshnikov? Mención especial para David Duchovny, en su papel de primer novio de Carrie-internado en psiquiátrico (¿causa-efecto?), que te lo comerías a polvos de lo adorable y guapísimo que sale.

Gula: las protagonistas se pasan el día quedando en restaurantes donde la comida seguro es deliciosa y exquisita, pero pocos planos de cosas que me tienten hay. Eso sí, ese bistec que se toma Miranda con el exneoyorquino paranoico y reciente losangelense de adopción y que éste escupe para no engordar, tiene una pinta deliciosa.

Ira: Carrie me provoca una ira continua de principio a fin, y así, a bote pronto, me vienen a la memoria estos momentos:

1) Cuando se enfada con Charlotte porque ella no le ofrece dinero para comprarse su pisico.

2) Cuando está en la montaña con Aidan y es una total y absoluta gilipollas. ¿Se supone que cuando te bajas de los tacones y te pones las botas Hunter te conviertes en una inútil, fauna de ciudad sólo?

3) Toda su actitud durante su romance con Alexander Petrovsky me enerva bastante.

4) Cuando pasa de Stanford. Es que se pasa la vida ignorándole –cuando no riéndose de él directamente-, mala, más que mala. Eso sí, adoro el momento en que él le pone los puntos sobre las íes diciéndole “vamos a ver, te estoy contando que estoy enamoradísimo de mi reciente novio, preguntándote tu opinión y tú sólo tienes voz para hablar de que si Aidan habrá dicho de ti que qué perra fuiste, que si no es justo porque cuando las relaciones se acaban bla bla bla…” y ella se disculpa, para acto seguido escucharse su voz en off reflexionando, una vez más, sobre su vida y circunstancias.

Y bueno, el espíritu de la serie, su parte de “anillo en el dedo, anillo en el dedo” y demás reflexiones sobre ser mujer y soltera y demás variedades, me provoca bastante ira también. Me quedo con la parte de exaltación de la amistad femenina.

Envidia: el tren de vida, irreal, claro, de las protagonistas, me provoca bastante envidia. Menos Miranda, las otras tres parecen no trabajar más que cinco minutos al día (cuando Charlotte se casa ya ni eso). También me da bastante envidia lo aparentemente fácil que es tener una cita en la pequeña pantalla en general y en esta serie en particular. Vas a la lavandería, te cambias el número con el guapérrimo de al lado y ya tienes plan para el sábado por la noche. Lo normal aquí, o al menos en mi mundo, es conocer a alguien en un alto estado de embriaguez, tirártelo y luego, si cuadra y hay interés mutuo por ambas partes, tener una cita canónica como dios manda.

Pereza: Ver a Carrie caminando por la ciudad encaramada en esos tacones me da una pereza terrible, la verdad. Lo mismo cuando veo fotologs de modernos, a las seis de la mañana, con el maquillaje perfecto, el pelo impoluto y todo poses, qué cansancio sólo de pensarlo. Hay que tener muchos complementos.

Soberbia: cuando pienso que Carrie escribe una página sobre sexo, tema en el cual estará harto versada “y curada de espantos”(que sí, que al final es sobre relaciones de personas humanas) y en realidad yo a su lado parezco Vampirella. Menudo escándalo por darse un misérrimo piquito con Alanis Morrisette. ¿Las mamadas, “no son mi plato favorito pero puedo pedirlo de vez en cuando”? Pues ya ves tú.

Codicia: deseo gran parte del vestuario que aparece en la serie.

Y, como plus y contrapartida, mis momentos favoritos:

1) Los últimos diez minutos son la cosa más emocionante y bella que he visto en mucho tiempo, además de un insulto para el espíritu de la mujer “independiente”.

2) El momento en el que, durante la boda de Miranda, Samantha les cuenta que tiene cáncer y las cuatro se juntan en un aparte para hablar sobre ello.

3) En un capítulo de las primeras temporadas, en el que están las cuatro sentadas a la mesa (como siempre) y se ponen a recordar una película, creo que “Tal como éramos”, y canturrean y se emocionan. Es algo que me gusta mucho y con el que sí me siento identificada.

4) El capítulo del desfile, cuando Carrie avanza por la pasarela al ritmo de Cheryl Lynn, tropieza y se cae pero ¡se levanta! con todas las obvias conclusiones que ello implica. Verla luego bailando con ese culotte de lentejuelas en su vestidor es algo que me encanta.

5) Para que no se eternice esto, finalizo ya con una de mis debilidades de la serie: están Samantha, Charlotte y Carrie escogiendo un regalo para la boda de Miranda. Charlotte señala un montón de bellas cosas inútiles, pero las otras dos las desechan, diciendo que son unas cursiladas. Entonces Charlotte da esta réplica genial: “Estupendo, ¿entonces por qué no compramos un martillo, lo envolvemos en papel marrón y lo untamos con caca de perro?” Jo, es que me troncho.

5 comments:

Gabbo said...

¡Qué entrada tan divertida! ¿Pero qué es exactamente eso de "meme"? Parece mema en francés. ¿Qué hay que hacer para que te pasen uno?

Mis momentos favoritos de cualquier capítulo de Sexo en Nueva York es cuando Carrie se sienta frente a su mac para escribir una soberana chorrada y al acabar, cierra el portátil orgullosa, se saca la lengua, se la pasa por la comisura de los labios y mira al aire orgullosa de haber vuelto a sentar cátedra con su columna sobre "¿es mejor fingir?"

Ra está en la aldea said...

Pues si quieres, yo te paso éste meme sobre los siete pecados capitales de la tele. Aquí, en lachicadelatele.blogspot y en sisterboydrama.blogspot etc puedes encontrar dos buenos ejemplos de memes bien hechos.

SisterBoy said...

Curioso. Creo que todos tenemos esa serie que odiamos y no podemos dejar de ver. A mi me sucede con "Cinco hermanos", algún día lo analizaré como parte de la terapia

Vargtimen said...

De "Sexo en N.Y." sólo vi un capítulo hace años, pero no hace falta más para odiar a la tal Carrie.
La de "Cinco Hermanos" tampoco es santo de mi devoción.

¿Que David Duchovny sale guapo en una serie? ¡Pero cómo!

C. said...

Ay!!! qué envidia me das!!!
Y por cierto
Moltas felicitats!!!!!
C.