Monday, December 22, 2014

La lista de las listas de lo mejor y lo peor del año


Amamos las listas de resumen del año. Presentan de forma ordenada y concisa todo lo importante que ha ocurrido en los últimos doce meses, funcionan como un recordatorio de los hechos históricos que ya habíamos olvidado y cuando compilan los logros culturales nos recuerdan todo lo que nos hemos perdido y con los que deberíamos habernos puesto al día. Y, sobre todo e imprescindible en el mundo de hoy, pueden disfrutarse sin prestarles del todo nuestra atención.
Odiamos las listas de resumen del año. Aparecen las mismas cosas una y otra vez, nos crean una ansiedad estúpida por no haber  leído/visto/escuchado lo que se supone que es lo mejor del año en vez de escuchar nuestros propios gustos, acentúan en el gregarismo en detrimento de la independencia y están vendidas a las grandes corporaciones editoriales que sólo recomiendan cosas pertenecientes a su misma empresa.
Para los que las detestan y para los que las adoran, traemos un compendio de lo mejor de las listas de 2014. En formato lista, naturalmente.

Emulando el póster de “El Gran Hotel Budapest”, este gráfico tan decorativo como informativo invita a ser estudiado con lupa  para localizar a las personas y acontecimientos que protagonizaron el año, como Matthew McConaughey, Malala, el referendum escocés o la crisis del Ébola.

Ideas tan brillantemente horribles como la camiseta de Zara que recordaba a un uniforme de prisionero de campo de concentración nazi o la iniciativa de prohibir la eyaculación femenina en el porno británico.

Con galardones como el peor final de serie para “True Blood” y el todavía-peor-final para “Cómo conocí a vuestra madre”, y un premio ex aequo a la mejor interpretación llevada a cabo por una mascota.

Por supuesto, aparecen muchas obras representativas del típico feísmo del heavy metal, pero también una portada del muy respetado y esteticista Leonard Cohen. Pero como que sigan existiendo discos con sus portadas nos parece un milagro, bienvenidas sean todas.

Básicamente todos los escándalos que nos hicieron vibrar y apasionarnos  en los últimos meses: Bryan Singer acusado de abusos sexuales, la película “The Interview” desatando los sonyleaks o Solange atacando a Jay Z en un ascensor.

Además de las consabidas listas de películas, series y  libros, incluye otras como la de los mejores hashtags para iniciar una conversación, un top 10 peleas (liderado por Katy Perry contra Taylor Sifwt contra Diplo contra Lorde) y el insólito y adorable top de las mejores nuevas especies del año, donde una nueva seta, un nuevo delfín o una nueva especie de rana nos saludan felices sabiéndose protagonistas de 2014.

Resumimos: lideran los créditos de “The Affair”, y como el fondo musical es de Fiona Apple no tenemos nada que objetar.

Su selección jamás se parece a la de ningún otro, y por eso la amamos. Este año incluye un documental sobre la desaparición de un niño “tan bueno como Capturing the Friedmans”, se regocija en que su escritor favorito sea ahora también una estrella de cine en “El secuestro de Michel Houellebeqc” y sitúa en lo más alto “Maps to the stars” de David Cronenberg, con el impepinable “Amo esta película más que a mi propio bigote”.

Como no existe todavía en España un director cuya opinión sea más relevante, su selección cinematográfica anual sigue figurando en nuestra libreta de cosas a analizar: Esta año aparecen Magical Girl e Ida y aplaudimos que incluya, así a lo bruto, en sus actrices favoritas del año a “todas las de Carmina y Amén”. 

Con categorías como “Momento más Nicolas Cage del año” o “Es como True Detective, pero…” y un listado de “películas con la droga con las que deberías verlas” tenemos que mencionarle obligatoriamente.

Cuesta imaginar una lista más pegada a la realidad de la que El Pueblo habla. ¿Y qué figura en ella? Un batiburrillo de cosas tan heterogéneo como nuestras timelines: el Ice Bucket Challenge, el conflicto de Gaza y multitud de niños a niños de todo el mundo cantando Frozen (y jóvenes cantando Happy). Un nuevo ejemplo de cómo la cotidianeidad más absoluta, montada con una música adecuada, puede conseguir sobrecogerte.

Por ejemplo, que la película de terror con más capacidad de convertirse en un clásico futuro sea The Babadook, que en realidad no es una película de terror en absoluto, o que sólo nos hayamos dado cuenta de cuán grande es el pene de Ben Affleck al verlo en Perdida.  

Referencias de Beyonce a lo que ocurrió en el ascensor entre lo bueno y hombres presumiendo de su potencia sexual entre lo malo.

Hemos llegado ya a este punto de la cultura popular en el que los tráilers de las películas son mucho más comentados, analizado y alabados que las películas mismas. En 2014 vibramos con los de Mad Max, Jurassic Park o el recién llegado de la esperadísima y ya quemadísima Star Wars. Ay, si las películas estuviesen al nivel de sus presentaciones.




1 comment:

SisterBoy said...

Un millón de gracias, esas listas serán cuidadosamente estudiadas y difundidas, lo mejor como siempre lo de John Waters y gracias a la lista de este último sé que existe un documental sobre la historia de Johnny Gosch, me pongo a buscarlo como un elefante loco.