Thursday, May 09, 2013

Máxima simbología

Hace unos días saltó una de esas noticias inesperadas dentro de una noticia más grande que tanto gustan en estos lares: para vestir a sus hijas durante su coronación como Reina de Holanda (así, en mayúsculas), Máxima Zorreguieta (que me encanta y de la que nunca hay que obviar que es hija de un ministro de una dictadura que tiraba a gente drogada al océano desde un avión) había elegido unos vestiditos -monísimos por cierto- de la marca gallega Pili Carrera. Los primeros sorprendidos fueron los de la propia marca, que sabían que la ya no princesa había encargado unos modelitos pero no que los utilizaría para la primera imagen icónica de su hijita Amalia saludando desde el balcón ya como primera en la línea sucesoria. El detalle que no han dejado de reseñar todos los medios es que "Máxima pagó todos los vestidos de sus hijas" y que les enviaron una nota diciendo que "la casa de Orange no acepta regalos". Faltaría más, diría cualquiera, y que de dónde nos creemos que sale el presupuesto para organzas y blondas de las princesitas, pero entonces volvemos la vista aquí a la tierra y nos entra un poco el sonrojo. Hace unos días, en un Salvados (ese programa que es verlo y no entender, pero literalmente no entender, cómo la gente que se suicida porque la desahucian no lo hace llevándose a alguien por delante) sobre el silenciado accidente del metro de Valencia, alguien comentaba algo que me pareció muy lúcido: que con la crisis, si se estaba consiguiendo algo bueno -si es que esto es algo bueno-, era que la población desconfiase más de los políticos y de las instituciones, no se quedase con la primera versión y exigiese respuestas y explicaciones fidedignas. También comentábamos hace poco lo indignante que es que la corrupción sólo moleste e incordie en épocas de vacas flacas, y que cuando las cosas van bien se disculpe, aliente y practique con dedicación lazarillodetormesca. Muchos años tendrán que pasar para cambiar la conciencia de un país tan asqueroso, caciquil y menor de edad como este. Esto y la noticia de los vestidos de Pili Carrera comprados y pagados con factura no tienen aparentemente nada que ver, pero en realidad sí lo tienen, ustedes ya me entienden.

5 comments:

Josito Montez said...

Máxima sí que es usted y este post.

El Impenitente said...

Lo del pan y circo es más viejo que respirar. Sin pan y con menos circo, pues la afición muestra los pañuelos al palco. Pero sí, tenemos lo que nos merecemos.

SisterBoy said...

Hablando de la realeza ¿estas viendo Un principe para Corina?

Ra está en la aldea said...

Pues no, sendos domingos me han pillado ocupada, me odio un poco por estar pasando de esto, aunque el programa que realmente necesito es mi añorado Granjero busca esposa.

Natalia Mosquera said...

Habías leído esto, verdad?
http://smoda.elpais.com/articulos/el-rizo-se-rebela-contra-la-dictadura-del-alisado/1572