Wednesday, November 12, 2008

You talkin' to me?


He llegado de Nueva York tras unos días de felicidad (no es difícil), holgar (siempre comporta felicidad), comer (riquísimo y baratísimo todo) y reír (a mandíbula batiente). Compongamos un retrato del viaje en pinceladas impresionistas:
- Fui a ver a los Knicks al Madison Square Garden a escasas horas de llegar. Cuando mi anfitriona me dijo que había comprado entradas, mi respuesta fue: "¡qué bien! ¿los knicks son baseball?" Pues no, los Knicks son baloncesto, el primer partido de baloncesto de mi vida (tampoco he ido nunca al fútbol, soy taaaan poco deportiva, yo) y una gran emoción y alborozo por el lugar, el evento y el desarrollo del partido en sí. Manos gigantes, perritos calientes, "¡De-fense!" y diez segundos que duran un cuarto de hora, como siempre. Gritos de éxtasis del público, animadoras, cámaras que enfocaban a los más bailones del las gradas y, entre el público, Chris Rock y Michael Jordan, protagonista de "Space Jam" junto a súperestrellas como Bugs Bunny o el Pato Lucas.
- Central Park es un mundo maravilloso de belleza sin parangón. Como estamos en otoño (mi estación favorita -qué onceañero es esto de tener una estación favorita) los árboles caducifolios estaban amarillitos y rojitos y naranjitas, y pasear esquivando a los corredores y a las ardillitas peludas era como estar en una de esas horrendas películas que son "Noviembre dulce" u "Otoño en Nueva York".
- La misa en Harlem. Esto es una cosa increíble que nadie debe perderse endexamáis, y que debería estar en la lista de cosas a hacer en la vida junto a escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo. De hecho, como bien supondrán mis lectores, yo creo que debería sustituír a tener un hijo ya. Me imaginaba que sería una cosa como mucho más de coro de negros vestidos de morado cantando salmos y el público cantando con ellos y batiendo palmas, pero en realidad es una cosa mucho más viva, espontánea e increíble que me ha recordado a las imágenes de las misas de los telepredicadores, con gente llorando y dando gracias entre alaridos. Pues algo así, pero mejor. Una catarsis colectiva. Los asistentes a misa lloraban a moco tendido (había gente repartiendo kleenex a diestro y siniestro)

Todos los del púlpito (perdonen mis incorrecciones por desconocimiento del... ¿anabaptismo? sólo sé que eran protestantes, pero ni idea de qué protestantes exactamente. Esto es ser turista) llevaban camisetas de Obama (de los más variopintos y horteras modelos inimaginables) y el sermón tenía más de mitin político que de la misa clásica que todos conocemos y amamos. Todos cantaban y el público entraba en éxtasis. De repente un espontáneo saltaba a la tarima, agarraba el micrófono y empezaba a cantar "oh señor gracias gracias gracias" así, pero con una voz maravillosa y moviendo el culo, durante cinco minutos, y al final se vivía un momento de catarsis en el que parecía que la iglesia iba a estallar de emoción, una del coro se tiraba al suelo a rezar, otro saltaba compulsivamente, se escuchaban aleluyas extraviados de los asistentes y todo era, en fin, como si un ataque de epilepsia colectivo estuviese a punto de estallar. Sales de allí queriendo ver la filmografía completa de Spike Lee, pensando que los negros son la raza superior y que los blancos no la saben (sabemos) meter. Porque esa es otra, qué belleza. No hay nadie más tremendamente atractiva que los negros de Estados Unidos. Sexo.
- Y, finalmente, Nueva York está tomada por Obama, es obamista cien por cien. He llegado a la conclusión (tras arduas reflexiones mientras bailaba imitando a la sirenita en un bar 50's del Midtown) de que Obama es un objeto de marketing más, al nivel del Che o del I love NY. Las chapas y camisetas de Obama se venden en todas partes, y hay carteles y pintadas callejeras molonguis con Obama caracterizado de Superman. Obama está de moda, y una no puede dejar de pensar que ha generado tantas esperanzas y tanta utopía a su alrededor que ojalá le vayan bien las cosas.

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Aquí estoy yo, haciéndome la interesante en Central Park. Qué misterio tan misterioso.

11 comments:

Lindamariposita said...

Yeeeeeeh!
Acaban de llevarse tu camita... Mañana empieza la cuenta atrás y ya tengo un nudo en el estómago. I really love NY.

W said...

Qué foto tan bella y qué envidia da todo.

Vargtimen said...

Me encanta la foto.
Me gusta bastante Obama y coincido contigo en que los afroamericanos, vamos, la raza negra pero no los negros color tizón que tenemos por aquí, tiene un gran atractivo sexual.

Y si las misas de aquí fueran como las que Lindamariposita y tú describís de allí, lo mismo hasta iba alguien a las iglesias.

Lindamariposita said...

Eso me digo yo una y otra vez, Varg. Deberían aplicarse en cuento. Pero cantar "Cordero de dios" con guitarras eléctricas no sé yo, no.

c. november said...

Qué bien, que bonito todo!
Qué envidia más grande...

SisterBoy said...

1. Me parece adecuado acudir a alguna manifestación deportiva de los paises que se visiten aunque yo hubiera preferido el baseball que es más americano por más que nunca he entendido un carajo de ese juego (y eso que he tenido a una venezolana explicandomelo con diagramas y todo). Por cierto que Woody Allen es un fanático de los Nicks, lastima que no estuviera en el partidol

2. El tener estaciones es una de las cosas que envidio de los peninsulares. Hay otras que no envidio como eso de comer desperdicios de ternera.

3. La misa católica pre conciliar era un coñazo y la post conciliar es un coñazo hortera con curas con voz de niño capado y coros de cenutrios cantando himnos versioneados de Bob Dylan SABER QUE VENDRAS SABER QUE ESTARAS PARTIENDO A LOS HOMBRES TU PAAAAAAAAAAN

4. Lo de Obama me recuerda a la célebre conversación entre Valle Inclan y Juan Belmonte.

-Caramba Barck Hussein sólo falta que muera usted en Dallas de un tiro en la cabeza
-Se hará lo que se pueda don Ramón.

Ra está en la aldea said...

Pues sí, yo soy todo lo fan de Obama que se puede ser (que ahora ya no, porque ser fan de un presidente de cualquier país es una cosa absurda y fuera de lugar, la política empuerca hasta al más pintado), más que por lo que es en realidad -que eso quién lo sabe-, por su apariencia física y por lo que representa. Es que es un amalgamador de buenos sentimientos y de hope como no se veía desde yo qué sé, desde Gandhi o la Kelly Family.
Se comenta mucho que si matan a Obama, ya sea un contubernio internacional o un pirado de Kentucky, será una histeria colectiva peor que la de lady Di y una cosa, en definitiva, muy muy tremenda y de consecuencias inesperadas.
Por cierto que el unico merchandasing republicano que vi era una pegatina de McCain y Palin adherida a un bafle en el concierto de unos músicos CUBANOS. Típico y significatio hecho, ¿no?
¿En Canarias no se comen criadillas, riñones ni hígado encebollado?

SisterBoy said...

No, ni riñones, ni estómago, ni sesos , ni rabo, ni criadillas. Higado se como sólo por prescripción médica.

El Malvado Ming said...

Tengo más envidia que el día que Susanita supo que Mafalda iba a tener un hermanito.

Vargtimen said...

De McCain hay hasta muñecos articulados. Los venden en el Ebay. De Obama hay muchos más, claro.

Lo que no hay son muñecas hinchables de Sarah Palin, pero he leído por ahí que le han ofrecido pagarle un gran suma de dinero por hacer una peli porno.

Y por cierto, no sé qué le veis a Obama que no tenga Manuel Chaves.

Arual said...

Envidia pura!!!