Thursday, May 28, 2009

Las respuestas

1) ¿Qué parte de su cuerpo le gusta menos a Ra?
a) Las orejas
b) Los codos
c) El ombligo
d) El coño
Aunque efectivamente parezca imposible que a una persona no le gusten sus codos, los complejos no entienden de lógica. Y aunque líbreme Dios de ir siempre con manga francesa, no extender jamás los brazos o algo parecido, la verdad es que no son santo de mi devoción. Parecen niditos de pájaro. Y eso, aunque suene muy poético, no es muy estético, la verdad.
2) Ra se ha quedado dormida en un bar. ¿Qué debe hacer?
a) Dejarla cabecear en la barra
b) Parar a un taxi y enviarla a casa
c) ¿Ra dormida en un bar? ¡Imposible!
d) Espabilarla y continuar con la juerga all night long
En realidad todas las respuestas menos la c podrian ser correctas. En esos momentos lo que más me apetece, sin duda, es que me dejen cabecear sobre la barra -o en una esquina, o en un sofá,  o sobre el billar, en plan "Acusados"-, pero lo que más agredecería al día siguiente sería la respuesta b, sin duda.
3) ¿Quién es el escritor favorito de Ra?
a) Lucía Etxevarría
b) Enrique Jardiel Poncela
c) Paulo Coelho
d) Arturo Pérez Reverte
Mi escritor favorito (lo de "escritor favorito" se le queda corto, es my first, my last, my everything) es, ha sido y será siempre Enrique Jardiel Poncela. Cualquiera que no sepa esto (o crea que puedo sentir el menor placer al leer a Paulo Coelho) merece la expulsión inmediata de cualquier país civilizado. 
4) En un karaoke, ¿qué canción encandilaría a Ra?
a) "Déjame" de los Secretos
b) "Derroche" de Ana Belén
c) "Bailar pegados" de Sergio Dalma
d) Cualquiera de los Panchos
Cualquiera de los Panchos, de los que soy ultrafan, no así de Luis Miguel, ser del inframundo al que detesssto profundamente y al ni siquiera su relación con Mariah Carey, su pasado como estrella infantil o la misteriosa desaparición de su madre logran revestir del mínimo interés. Aunque, si lo pienso bien, "Bailar pegados" también me mola bastante.
Y acabo ya, que se me arrejunta el trabajo en la trastienda del ordenador y el sábado me voy  a Ámsterdam a continuar con el periplo por los escenarios del nazismo (oseáse, Europa entera) visitando la casa de Anna Frank.

Friday, May 22, 2009

¿Qué tan bien usté conose a Ra está en la aldea?

1) ¿Qué parte de su cuerpo le gusta menos a Ra? a) Las orejas b) Los codos c) El ombligo d) El coño 2) Ra se ha quedado dormida en un bar. ¿Qué debe hacer? a) Dejarla cabecear en la barra b) Parar a un taxi y enviarla a casa c) ¿Ra dormida en un bar? ¡Imposible! d) Espabilarla y continuar con la juerga all night long 3) ¿Quién es el escritor favorito de Ra? a) Lucía Etxevarría b) Enrique Jardiel Poncela c) Paulo Coelho d) Arturo Pérez Reverte 4) En un karaoke, ¿qué canción encandilaría a Ra? a) "Déjame" de los Secretos b) "Derroche" de Ana Belén c) "Bailar pegados" de Sergio Dalma d) Cualquiera de los Panchos

Wednesday, May 13, 2009

Tumbada en la chaise longue

No fumo ni nunca he fumado, ni de adolescente tontalhaba. De hecho creo que no sé fumar, me cuesta muchísimo tragarme el humo y darle una calada a un pitillo me marea y deja para el arrastre, como si fuese Zipi o Zape en una historieta con moraleja. Y sin, embargo, el tabaco me mola. Mi padre ha fumado toda la vida como un carretero, tabaco negro de la marca Record (sólo conozco a dos personas que fumen esa marca, él -ya no- y la madre de una amiga), por lo que cada vez que olía tabaco rubio me parecía un aroma delicado y maravilloso, mucho mejor que cualquier incienso. Por comparación con los pitillazos que se metía mi padre, claro. 
Creo que fumar es sexy y sofisticado. Da prestancia, como llevar sombrero. Hay momentos en los que me gustaría fumar, por ejemplo cuando estoy esperando a alguien y no llevo nada que leer en el bolso. En ese momento gustosamente me echaría un pitillo observando a la concurrencia porque algo me impide estar relajada sin tener las manos ocupadas. O después de un polvazo, el pitillo de rigor. O de noche, frente al mar, pensando en la fugacidad de la vida, en el absurdo de la existencia, en chorradas de esas. Y ahora que tengo terraza y estoy en proceso de convertirme en una señora de 50 años que recibe en bata de seda, lleva turbante y tiene los ojos siempre mal pintados, hay momentos en los que me asomo a la terraza, con un bloody mary en la mano (topicazo al canto, es que a veces tiene una que permitirse ser un poco drama queen), rascándome el coño con toda la pachorra del mundo, y aunque no me guste, aunque me sepa mal, me encantaría echarme un pitillo, si puede ser con boquilla mejor que mejor.

Wednesday, May 06, 2009

Estas mujeres son muy guapas, a ver si me puedo quedar con una

Dios mío dios mío dios mío. Actualización rápida en estado de shock porque ahora mismo en "Elígeme", el programa de buscar pareja de Cuatro presentado por el horrendo Carlos Baute (que me da Ajco desde que una noche en Crónicas contó cómo le tocó el coño a su abuela, accidentalmente, eso sí), acaba de aparecer como concursante en busca del amor Talita, ¡Talita, la de Granjero Busca esposa! El rótulo ponía eso mismo: "La de Granjero busca esposa". Y eso, que lo flipo más que cuando Efrén salió hace unas semanas participando en "Ven a cenar conmigo". Debe de ser que se está agotando la población española que no ha salido en ningún concurso o reality de televisión y todos acaban repitiéndose, como las parejas en Al salir de clase cuando no podían contratar actores nuevos e Íñigo acababa pasándose por la piedra a todo el reparto.
Por cierto, sin salir de Cuatro, tienen que ver el nuevo reality de los domingos por la noche: "Perdidos en la tribu", versión de un programa británico en el que meten familias a vivir 21 días (sin Samantha Villar) con una tribu anclada en el Paleolítico. Es una mezcla entre "Pekín Express" (por lo de el exotismo del viaje) y "Granjero busca esposa" (por lo del exotismo del pez fuera del agua), y supongo que si lo ve un antropólogo le darán siete infartos seguidos. Pero yo estoy ya enganchada con pasión; me flipan esos subtítulos que les ponen a los de la tribu de turno y fantasear con que, en vez de decir "bienvenidos, vivirás en mi choza", dicen "cuidado con la malaria, el ébola y el sida". Estoy deseando ver cómo cortan las llegadas diarias de excursiones de intrépidos turistas que van en 4x4 a ver a los himba o a los bosquimanos. De los indonesios no digo nada, que esos sí que parece que están a tomar por culo. 
Entretenidísima se presenta esta temporada televisiva, la verdad.

Wednesday, April 22, 2009

Fausto se manifiesta en su propio funeral

¿Cómo no me va a molar "Hay alguien ahí"? El capítulo del lunes empezó y en cero coma, pero en cero coma de verdad,  en la primera escena, ya asistimos a un sacerdote-exorcista que sale huyendo de la casa embrujada protagonista (Terror en Amytiville) y es atacado por un perro (la profecía) que, atención, pertenece a la noble raza de los golden retriever. La sola imagen de un golden retriever asesino morttal hace que me tronche y retronche. Por suerte, el párroco -padre  Palazuelos, así se llama- lleva en el bolsillo de la sotana una navaja toledana -no sólo de agua bendita y  crucifijos viven los exorcismos, por lo que se ve- y acuchilla al perro en todo el  cuello antes de que este pueda acabar con él.
En esta primera escena del capítulo del lunes se condensan las tres principales características de "Hay alguien ahí". A saber:
Característica 1: inspiraciones, plagios directos, la sombra de la intertextualización es alargada. La serie está plagada de referencias a películas clásicas de terror y, sin complicarse tanto, de todos los tópicos tan queridos al género. Uno puede acomodarse en el sofá e ir enumerándolas conforme van saliendo en la serie: Poltergeist, Amytiville, El exorcista, personajes que tienen el Resplandior... ¡hasta La mano que mece la cuna! Entretenidísimo de ver, buenísimo, al Lidl.
Característica 2: absurdismo en estado puro, no terror. En algún lugar he leído que la estupidez de los personajes se puede aguantar en una película de terror por la corta duración de la misma. En una serie es que directamente no se entiende. Como en la misma Amytiville, un cura viene a hacer un exorcismo a mi casa y huye despavorido y en dos segundos estoy haciendo las maletas. A esto se le suman los múltiples detalles que jalonan cada capítulo, como el ataque del  golden de esta semana o mi favorito, el momento en el que la novia del hijo mayor (maravillosa zorrupia idéntica a María Valverde) saca un tablero de la ouija que guarda bajo su cama diciendo "podemos probar con esto, me lo regaló mi padre".
Característica 3: el batiburrillo de personajes. No sé si el padre Palazuelos está aquí para quedarse, pero en cualquier caso deberíamos ir confeccionándonos una lista con los nombres de los personajes y las tramas que no dejan de aumentar. La familia protagonista, Mike el  de Cuéntame, la hermana maltratada, el maltratador, Vinilla Von Bismark, los amigos adolescentes (que van menguando), la madre bollera, el exnovio judoteca, Nicoletta y los rumanos, el malvado jefe de obra, la examante del padre, la atropellada chantajeadora... y parece que se suma el lunes un posible futuro amante de la madre que es un actor de Alsa cuyo nombre no recuerdo, al que conoce en  un club liberal -cagadito al que salió en el Callejeros del viernes- y la salva de ser violada en una cruz por un aficionado al sadomasoquismo. Y hay que sumarle a esto los espíritus que habitan la casa, vamos, un no parar.
Solo espero que el éxito de la serie no haga que se prolongue hasta la náusea y el aburrimiento porque, de momento, "Hay alguien ahí" gana enteros semana tras semana. Yo ni me acuerdo ya de "Física o química".

Wednesday, April 08, 2009

Dublineses

Los últimos meses han estado un poco revueltos en varios ámbitos de mi vida (cuán compleja y especial soy, pero en un sentido bueno, no en el sentido de tonta del culo con ínfulas), pero en cierto modo creo que el Dios de las pequeñas cosas ha decidido resarcirme creando una programación televisiva los lunes y martes que hace que me ponga loca de contenta: "Hay alguien ahí" y (redoble de tambor, cantar) "Los mejooores años de nueeestra vida".
Ya comentaré detenidamente ambos productos (son espantosos, un amalgama de tópicos mal escogidos, actores  fuera de sí, viejas "glorias" de OT -qué pena me da ver a Lorena ahí, que debe estar pensando "¡pero si yo gané mi edición!"-, Mike el de "Cuéntame" con el resplandior, combates de "la mejor peor canción" en los que destruye un disco de Drácula ye-yé -pecado mortal-, La mano que mece la cuna+Poltergeist...) , pero ahora no puedo que tengo que ir a comprar embutido para el viaje que emprenderé esta noche a Irlanda. Y había que dejar constancia por escrito.

Thursday, April 02, 2009

Si yo fuera Woody Allen

El otro día (hace casi un mes) me puse a ver “Días de radio” y quedé deslumbrada. Fue un poco como cuando empecé a ir al videoclub de al lado de mi casa (pasaba siempre desviando la mirada de la zona de películas de terror y horror no fuese a ser que mis ojos se topasen accidentalmente con la portada de “It”, sin duda la carátula de película más terrorífica vista en mi infancia. Ahora me da un poco de risa, y hasta visualizo con el súperpoder de mi mente un bocadillo con un “ñeee” saliendo de los dientes de heroinómano del payaso. Cosas de la edad, que una pierde la inocencia y ya no se traumatiza viendo coños ni payasos asesinos) y empecé a alquilar aquellas películas maravillosas que hacía Woody Allen cuando a mí apenas me brotaban los pechos: “Misterioso asesinato en Manhattan”, “Balas sobre Broadway”, “Poderosa Afrodita”, “Desmontando a Harry”… pues algo así. Como la nostalgia y los años 40 son de las cosas favoritas que tengo en el mundo, “Días de radio” me ha sulibellado y creo que la escena en la que su prima –que tiene una cara de judía tremenda- baila imitando a Carmen Miranda, que canta en la radio , y se pone una toalla en la cabeza, pulseras, y su padre y su tío le hacen de coristas, es desde ya una de mis preferidas junto a otros hitos del cine como el momento en el que Marisol rescata a su gemela Mariluz en “Marisol rumbo a río” mientras la negra Copito de Nieve –sin comentarios- le reza al cristo redentor.
Así que he pensado que cómo puede ser que todavía me queden películas de Woody Allen por ver, y aprovechando que ahora vivo en un barrio de culturetas odiosos y tengo un videoclub cultureta odioso al lado de casa, me he puesto a tapar huecos. Y como también vivo al lado de una biblioteca bien surtida, me he cogido prestado “Conversaciones con Woody Allen”, un librico con entrevistas a lo largo de los últimos treinta años. Y paro ya que me estoy dando mucho asco con esta monomanía que me ha entrado este mes, como si no supiese quién es Woody Allen hasta ayer por la tarde, llevase gafas de pasta sin cristales, me fuese a ligar a la filmoteca o yo fuese Adolfo Suárez y alguien comentase de mí: “¡Ha roto a leer!”. Pues no, pero de todos modos, si yo fuese Woody Allen haría fundamentalmente dos cosas:
Cosa primera: aprovechando que puedo trabajar con casi cualquier actor al que se lo proponga, llamaría a Lauren Graham, Lorelai en Las chicas Gilmore (sí, lo sé, hacía tiempo que no atacaba con esto, pero centralizo mi energía en obsesiones recurrentes). En serio, es que la veo talcualita para una comedia de Woody Allen, aunque sea un poco caballuna los trajes de época le sientan bien, es guapa y a mí me parece dotadísima para la comedia (no tanto para el drama, que cuando tiene que ponerse en mood “seria” o “enfadada”, sus recursos interpretativos se reducen a poner morritos). Hasta hay un chiste muy apropiado en un capítulo de la serie que nunca me canso de recordar: Lorelai está maquillándose delante de un espejo para no sé qué cosa y viene gente a meterle prisa. Ella está con los polvos de maquillaje en la mano, estornuda y se desperdigan por el espejo y ella exclama: “¡Genial, ahora soy Woody Allen en Annie Hall!”. ¿No es un chiste buenísimo?
Cosa segunda: intentaría trabajar con Diane Keaton cuantas más veces mejor para poder superar –o al menos igualar- el récord que tiene Mia Farrow de protagonizar trece de mis películas. Son películas estupendas y buenísimas, algunas están entre mis preferidas, pero no puedo con Mia Farrow. Lo tiene todo para ser coolísima: es hija de quién es, estuvo casada con Frank Sinatra, ¡es Rosamari!, y con todo, la veo exactamente igual a su personaje en “Maridos y mujeres”, una pasiva-agresiva que consigue hacer sentir mal a todo el mundo que está a su alrededor porque no consiguen satisfacerla, lo que se ha llamado toda la vida una mosquita muerta. Lo de Soon Yi es, sin duda, una de las cosas peores que pueden pasarte en la vida y no se lo deseo ni a mi peor enemigo (esté donde esté), pero eso no quita que resulte petulante, cursi e insoportable. Y, reconozcámoslo, una mujer que adopta tantos niños no puede estar bien de la cabeza.

Tuesday, March 17, 2009

Giro radical en el caso de Marta del Castillo

En toda esta desgraciada historia de la desaparecida/asesinada de un cinecerazo/víctima de violencia de género/usuaria del Twitter Marta del Castillo nos hemos acostumbrado a ver esos grupos de vecinos insultando a los presuntos asesinos en la puerta del juzgado, cosa que se repite en todos los casos de este tipo y a nadie extraña ya. Sin embargo, me cuentan algo que sí me llama la atención: al parecer los desocupados -digo yo que será gente que no tiene trabajo ni, literalmente, nada mejor que hacer que pasarse media mañana apostado en una acera- no es que se pongan a gritar y a insultar y pedir justicia y pena de muerte cuando aparece el ex de Marta esposado por la Guardia Civil, sino que sólo se ponen a gritar y se convierten en una muchedumbre enfurecida cuando ven movimiento en las cámaras, es decir, cuando notan que les estan grabando o que hay una conexión en directo con el telediario. A mí esto me flipa y me parece ya la bomba, el colmo de Baudrillard. Y, paralelamente, hace que me acuerde mucho del libro que tuvo a bien regalarme un amigo hace unos meses: "La construcción de la lesbiana perversa", de Beatriz Gimeno (que es, además, bastante coñazo de mujer), en el que se estudia el tratamiento que se le dio en los periódicos al caso de Dolores Vázquez (bollera de España). En realidad más bien el tratamiento que se le dio al hecho de que fuera lesbiana, para terminar concluyendo que fue el armario y el tabú sobre la homosexualidad lo que acabó por condenar a Dolores por el asesinato de Rocío Wanninetcétera, porque ya la había condenado toda la sociedad de antemano en cuanto de supo que había estado liada con Alicia Hornos, la madre de la niña. Y esto, además, hace que recuerde una gran bronca que tuvimos mis amigas y yo allá por el año 2000, justo cuando el juicio a Dolores Vázquez estaba súperdeactualidad, sobre -precisamente- las muchedumbres que iban a llamar "asesina" a Dolores a la puerta del juzgado. Sobre si era normal que la gente fuese a berrear o no era normal, sobre la justicia de las vecindades, los linchamientos y el bollerismo. Y, con el tiempo, resultó que ella era inocente, nosotras crecimos y las multitudes enfervorecidas siguen siendo una constante en el decorado de los sucesos. Y no es que exista una relación exacta entre estas cosas ni una conclusión, pero qué cosas.

Saturday, February 21, 2009

Demasiado joven para ser padre

Hay cosas que realmente me fasssinan. Mañana Antena 3, en esa gloriosa franja horaria de la sobremesa del fin de semana, emitirá un telefilm llamado, literalmente "Demasiado joven para ser padre", sobre -adivinen- exactamente eso que su título anuncia: un adolescente que empreña a su novia, los peligros del sexo precoz y tal. Lo que me asombra es, como siempre, lo fino que hilan los responsables de programación de Antena 3, siempre tan atentos a emitir la saga completa de "La guerra de las Galaxias" cada vez que se estrenaba un Episodio nuevo en el cine, o programando las tres primeras películas de Indiana Jones para hacerlas coincidir con esa cosa de La calavera de cristal. Este telefilm lo emiten justo ahora que el tema de los embarazos adolescentes está súperdeactualidad con la historia de este niño de 13 años -aunque aparente ocho- que ha preñado a su novia y sale en las fotos posando junto al que parece su hermano pequeño pero en realidad es su hijo. Y yo me pregunto si en Antena 3 tienen un fondo de telefilmes almacenado listos para ser emitidos justo cuando una noticia de la vida real hable sobre su argumento. Y yo me respondo a pi pispa: sí, como cuando saltó la historia de Natasha Kampushnosequé y estuvierons varias semanas poniendo "Encadenada" "El sótano de los inocentes" y todo muy así tipo flores en el ático. Y eso confirma que hay telefilms para todo, así que si un día ven en "Está pasando" la historia de una mujer que se casa con una berenjena, sepan que Antena 3 emitirá ese fin de semana una linda peliculita ad hoc.

Wednesday, February 11, 2009

Creo que a Eluana le han tapado la cara para que deje de respirar, y muy bien que me parece

En Samantha Villar (menudo nombre, así hay que convertirse en estrella porque sí), esa cosita que se han sacado de la manga en Cuatro para no saturar con Callejeros (si tal cosa fuera posible), van a hacer un reportaje sobre la anorexia y los transtornos alimentarios en el que la bella Samantha se pasará 21 días sin comer (sin comer no del todo, digo yo, se alimentará de lechuga, queso y vinagre, que por alguna extraña razón muchas anoréxicas creen que estos alimentos no engordan), y a mí me parece una soplapollez.
Es un poco rollo supersizeme, que ya todos sabemos que la anorexia es malísima y no vamos a aprender mucho viendo el reportaje, aparte de que no sé cuán televisivo será ver a Samantha contándose las calorías, sangrando por las encías y pasando un hambre atroz. Pero el concepto mismo, el concepto me parece equivocadísimo porque, como dijo mi partenaire “21 días sin comer es un huelga de hambre, no anorexia”. Es como Robert De Niro adelgazando o engordando 200 kilos para dar el pego en su papel. Lo “interesante” de la anorexia es qué pasa por la cabeza de una mujer (o de un hombre, que pal caso...) para seguir viéndose gorda aún cuando pese 35 kilos y tenga una percha en el escote, bajo la nuez –como en uno de mis tangos favoritísimos en el mundo-. Los síntomas ya ves tú, como los de un niñito de Biafra, pero lo interesante del caso es la distorsión de la realidad y de la percepción de la propia imagen que hace que dejen de comer, y eso es inimitable.
Dicho esto, añado que con pocas cosas tengo menos empatía que con las anoréxicas, que me parecen lo peor del mundo aunque no deja de producirme cierta admiración romántica ese rollo “yo contra el mundo, mi cuerpo es mío” que alimentan (o no alimentan, jojo). Creo que es una enfermedad de chicas limpias, entiéndase por chicas limpias no chicas que cuidan su higiene (que eso también lo hago yo), sino chicas que nunca dicen una palabras más alta que otra, que nunca copian en un examen, que si están borrachas no lo parece, que nunca vomitan ni les desborda el támpax... chicas limpias hasta que pasan a ser todo lo contrario, claro: vomitar mogollón las más loosers que se hacen bulímicas y dejar de tener la regla del todo porque tu cuerpo te parece un asco y no quieres comer, ni follar, ni sangrar, ni vivir.

Tuesday, February 03, 2009

Lesa majestad


Actualmente hay dos anuncios en antena que pugnan por mi admiración más rendida y mi amor más idiota: el primero es este de Lidl en el que un señor de traje y gafas con pinta de diputado catalán se acerca a un granjero o cultivador de fruta o recolector o lo que sea y le reprende "Manolo, estos no son como los del otro día". Manolo, encaramado a un árbol recogiendo melocotones, le tiende una de las aterciopeladas frutas y el trajeado la acaricia satisfecho: "Esto sí que merece la pena. ¡Al lidl!". La escena se repite en unas bodegas, donde selecciona cuidadosamente el mejor vino que tienen los cosecheros, en una quesería y en algo que parece una carnicería de mercado (¿?). "¡Que los lleven a lidl!" "¡Al lidl!", proclama. De verdad, ¿no sería maravilloso que ese trabajo existiese de verdad? Yo lo quiero para mí y para mis más allegados.
El segundo es de un producto limpiador de ahora mismo no recuerdo qué; detergente para la ropa, lavavajillas o friegasuelos, algo así. Es un anuncio normal y corriente con una mujer exclamando irónica: "fregar el suelo/hacer la colada/lavar los platos, lo que más me gusta en el mundo" y le sigue una voz en off con las bondades del producto en cuestión. Pero lo sorprendente y maravilloso del anuncio en cuestión, lo que me hace recuperar la fe en la publicidad, es la música que lo acompaña: ¡nada más y nada menos que "Viva la vida", de Coldplay, en un anuncio de detergente! ¿No se quedan patedefuá? Y algo debe pasar con esta cancioncita del ubicuo Chris Martin, porque juro y rejuro que en el congreso del PP de hace un par de semanas salía Rajoy hablando y de fondo sonaba también "Viva la vida". Al menos así se vio en el parte, que no es que estuviera yo presente ni nada.

Wednesday, January 21, 2009

Cambiemos de tema, ¿a ti cómo se te da la cocina?

En este enero que está transcurriendo ya me ha dado tiempo a incumplir varios de mis propósitos de año nuevo, pero también a cumplir otros que lucen bastante: he encontrado piso (aunque todavía no me he mudado, eso será la última semana de mes, que auguro llena de dolor de espalda y rechinar de dientes), he afianzado mis actividades diurnas, he empezado a ver Deadwood, me he comprado unas mallas nuevas (y he tirado las viejas, que tenían dos agujeros a ambos lados del muslamen de lo más práctico) y mañana voy al teatro a ver Sonata de Otoño. Bien. En lo mal: he vomitado, me he quedado dormida en bares, he criticado con lengua viperina y afilada, apenas he actualizado esta humilde diario y no he comido las frutas y verduras suficientes. Emoticón carita triste. También sigo viendo mucha televisión, pero tengo que matizar una cosa: el propósito no es no ver mucha televisión, sino más bien no ver televisión sin ton ni son (cuánta asonante). O sea que sí que vale ver tele cuando se está disfrutando plenamente de ella, como con “Ven a cenar conmigo” o con “Granjero busca esposa”. Aquí quería llegar. Qué grande y maravilloso es “Granjero busca esposa”. Qué prodigio de casting, qué realismo bigger than life, cuántas frases para la memoria colectiva, cuántos momentos carne de youtube o frase de perfil de facebook (el equivalente actual a la celebridad). Creemos que casi, casi, puede llegar a ser tan grande como “Confianza ciega”, hoy por hoy en lo alto del top ten de programas de este tipo desde que se abrió la veda con el primer Gran Hermano, diez años ha. No sé cómo han tardado tanto en comprar el formato original guiri, con lo que da de sí el rural en este país y el arte del ligoteo en general. “Granjero busca esposa” es arte puro.

Thursday, January 08, 2009

Novedades editoriales de enero

Cágate lorito:
Historia de España, de César Vidal y Federico Jiménez Losantos. Los autores nos explican la auténtica Historia de España, sin tergiversaciones nacionalistas ni distorsiones políticas.

Monday, December 29, 2008

Resumen de temporada

El año 2008 llega a su fin y, como de costumbre, toca hacer un resumencito de lo vivido, pero esta vez desde una óptima más personal y no tan "de país", que para eso están los dominicales. Ha sido un buen año 2008. Empecé con un propósito bien definido, encontrar trabajo (uno que no me desquiciara, frustrara y enloqueciera), y lo conseguí. Además he viajado mucho, no muchísimo pero sí mucho más de lo que esperaba o tenía en mente. Ya está. Bueno, como así queda un poco breve, echemos la vista atrás para recordarrrr:
En enero me voy a Berlín en buena compañía a deleitarme con los bares con rollo y con rollaco. El restaurante vietnamita nos decepciona, pero el currywurst encandila.
En febrero voy a esquiar a Andorra y de road trip a Valencia. Lo flipo en dolby ante el cartel electoral de no sé qué partido en el que se representan a unas ovejas blancas dándole la patada a una oveja negra. Para contrastar, en Altea descubro el agua de Valencia. Y delante del palacio del Marqués de Dos Aguas, me dan una gran noticia.
En marzo voy a Galicia (jojojo) y a pasar unos días a Oporto, donde como bacalao y me dan un masaje maravilloso.
En abril... creo que nada, este mes barcelonino.
En mayo me voy a Lyon a ponerme fina en los bouchones y hablar de todos los temas de los que he hablado en los últimos dos años pero en cuatro días.
En junio... pues ahora mismo creo que tampoco. Voy a la playa, a Sitges y al Garraf.
En julio voy a Madrid y es súperguay.
En agosto me voy a Polonia a sumergirme en historia, en pieroguis y sopa de centeno.
En septiembre voy a Andosilla, a vivir el fin de semana más cañí de toda mi vida. Y a Verona, a estar con los amigos y tomar unos cafeses deliciosos.
En octubre vuelvo again a Madrid, que creo firmemente que es la mejor ciudad de Europa. Voy a Port Aventura por primera vez y me lo paso pipa, pero no pienso volver en unos cuantos lustros.
En noviembre, Nueva York, breve pero intenso.
Y en diciembre a Galicia again.
Hacer propósitos para el año nuevo es un poco Bridget Jonesiano de más (a la par que inútil), pero como hacer listas me encanta, paso a relatarlos aquí, aunque luego no los lleve a cabo ni falta que me hace:
- Encontrar una nueva casa que intente, aunque sea difícil, ser tan bonita y acogedora como la actual (este es el único propósito de año nuevo que pienso cumplir sí o sí, y a corto plazo).
- Aprender a hacer sushi.
- No dejar de beber, pero dejar de beber hasta la náusea. No vomitar en las casas de mis amigos. A ser posible, no vomitar en mi propia casa.
- Ser menos vaga y en vez de pasar los domingos de resaca en el sofá, armarme de valor, ducharme e ir a dar cortos y agradables paseos.
- Ir más al cine y al teatro, sobre todo si me invitan.
- No tener relaciones sociables basadas exclusivamente en el fin de semana, sino quedar con gente también por las tardes para tomar algo y hacer recados en compañía y estando sobria.
- Depilarme más a menudo.
- Comer más pescado y verduras y no tantas rufles al jamón.
- Acabar con las grietas.
- Ser un poco más lady y dejar de usar la ropa rota y estropeada, por muy cómoda que me sea y por muy bien que me vea con las converse/cazadora/mallas destrozadas.
- Usar pantalones que no sean exclusivamente vaqueros. Usar más vestidos y faldas.
- Comprar ropa interior bonita y sexy, y no sólo bragotas de algodón con dibujos de caracoles y nubecitas.
- Ser más creativa, trabajadora y constante.
- Leer más libros y no releer la qué me dices o la glamour por pereza.
- Tener algún tipo de actividad casera para mantener mi tiempo ocupado productivamente cuando esté en casa, y no pasar tanto tiempo en el facebook. Tal vez dedicarme al punto de cruz, o bordar con mis iniciales las sábanas y toallas. O hacerle sombreritos y vestiditos a cerillas, como una Briones.
- Viajar más.
- Llamar más a mis padres.
- Ser una buena amiga a la que todo el mundo quiere por su sabiduría y elegancia interior. Estar ahí para escuchar los problemas de los demás. No ser borde, dar problemas ni criticar a la gente. Ser ecuánime.
- Ver Deadwood. Acabar con Mad Men. ¿Ver, tal vez, True Blood?
- Hacer los ejercicios de la espalda y mejorar la postura corporal.
- No quedarme dormida en bares, teatros ni cines.
- No enfadarme por cosas absurdas que no tienen solución, como con la gente que aplaude cuando el avión aterriza, por el uso indiscrimando de la comic sans o con las tonadilleras que dicen "eso es incierto". Ser más paciente, no rabiar, no celarme, ser madura y equilibrada.
- Actualizar más el diario.
Y eso, que feliz año nuevo a todos mis lectorcitos.

Thursday, December 25, 2008

Bailar con mil perritos

Llevo un huevo de pato sin actualizar debido al estrés laboral y personal que me deja la imaginación sequita y produce mermas considerables en mi salud. De repente estamos ya en Navidad, y mi contento hoy es mucho debido fundamentalmente a dos cosas:
Cosa primera: después de muchos años de tradición, mi cena de nochebuena de ayer no consistió en bacalaoconcoliflor (siempre precedido de abundante marisco, eso sí), sino en solomillos con foie ultra deliciosos. Muy bien.
Cosa segunda: ha aparecido el perrito "Trus" (por si no conocen esta historia, se la resumo brevísimamente: un señor viajaba en avión con sus dos perritos en la bodega, y los bastardos malnacidos del aeropuerto de Barajas "accidentalmente" perdieron uno -se supone que la jaula se abrió, los perritos salieron, lograron atrapar a uno, la hembra, pero Trus se perdió-) El dueño llevaba cuatro días acampado en el aeropuerto organizando batidas para encontrar a su perrico, a quien todos, supongo, veíamos ya espanzurrado en la autopista. Pero no, ha aparecido vivito y coleando y ya se encuentra feliz con su abnegado dueño y su compañera perruna. Es la historia más navideña, tierna y hermosa que puedo concebir.

Friday, November 21, 2008

Absolutamente maravilloso

Desde luego, nunca se sabe cómo vamos a acabar. Me he vuelto adicta al "El confesionario de Kiko", el blog de Kiko Hernández en la web de telecinco. Aparece todo bien definidito en esta frase: "Kiko Hernández nos acerca a los que, como él, fueron un día 'grandes hermanos'. Sus fotos, sus experiencias, sus opiniones sobre la casa de este año y de otros... y sobre la vida fuera de ella."
Pues lo que todos estábamos deseando: entrevistas cercanísimas con los grandes hermanos de los que hacía siglos no sabíamos nada. Aquí he podido enterarme de que Bea la Legionaria trabaja en una tienda de móviles y de que Óscar, de GH3 (creo), se sacó la licenciatura en derecho y al poco tiempo estaba trabajando como abogado de la defensa de Sadam Hussein. Toma ya, ¿cómo te quedas? La realidad supera a la ficción, te lo cuentan y no te lo crees, ni en mis mejores sueños podría haber imaginado algo así, etc etc. Me alegro mucho de que el cáncer de páncreas (que se llevó a Rocío Jurado) ya no sea un enfermedad mortal de nesesidá, por Kiko y por Patrick. 
Y vean, vean con qué declaraciones bigger than life nos obsequiaba Kiko hace unos días. Pertenecen a la entrevista que le realizó a Ana Toro, una de las primeras expulsadas de GH de este año y loca del coño como una vicuña. 
ARTE PURO:
"Ana, Anita, Ana, ¿pero si a mí me han comentado que te enrollaste hace una semana con Marc Ostarcevic, el ex de Norma Duval?

Nada de nada, lo conocí en una discoteca, acompañada de Gema Gh10, y vino a saludarme y me dijo: “¿a qué no eres capaz de quitarte el sujetador sin levantarte la camiseta?” y yo lo hice. Acto seguido se guardó el sujetador y me dio un beso con lengua, pero nada más. Es que me bebí dos baileys y estaba yo facilona."

Wednesday, November 12, 2008

You talkin' to me?


He llegado de Nueva York tras unos días de felicidad (no es difícil), holgar (siempre comporta felicidad), comer (riquísimo y baratísimo todo) y reír (a mandíbula batiente). Compongamos un retrato del viaje en pinceladas impresionistas:
- Fui a ver a los Knicks al Madison Square Garden a escasas horas de llegar. Cuando mi anfitriona me dijo que había comprado entradas, mi respuesta fue: "¡qué bien! ¿los knicks son baseball?" Pues no, los Knicks son baloncesto, el primer partido de baloncesto de mi vida (tampoco he ido nunca al fútbol, soy taaaan poco deportiva, yo) y una gran emoción y alborozo por el lugar, el evento y el desarrollo del partido en sí. Manos gigantes, perritos calientes, "¡De-fense!" y diez segundos que duran un cuarto de hora, como siempre. Gritos de éxtasis del público, animadoras, cámaras que enfocaban a los más bailones del las gradas y, entre el público, Chris Rock y Michael Jordan, protagonista de "Space Jam" junto a súperestrellas como Bugs Bunny o el Pato Lucas.
- Central Park es un mundo maravilloso de belleza sin parangón. Como estamos en otoño (mi estación favorita -qué onceañero es esto de tener una estación favorita) los árboles caducifolios estaban amarillitos y rojitos y naranjitas, y pasear esquivando a los corredores y a las ardillitas peludas era como estar en una de esas horrendas películas que son "Noviembre dulce" u "Otoño en Nueva York".
- La misa en Harlem. Esto es una cosa increíble que nadie debe perderse endexamáis, y que debería estar en la lista de cosas a hacer en la vida junto a escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo. De hecho, como bien supondrán mis lectores, yo creo que debería sustituír a tener un hijo ya. Me imaginaba que sería una cosa como mucho más de coro de negros vestidos de morado cantando salmos y el público cantando con ellos y batiendo palmas, pero en realidad es una cosa mucho más viva, espontánea e increíble que me ha recordado a las imágenes de las misas de los telepredicadores, con gente llorando y dando gracias entre alaridos. Pues algo así, pero mejor. Una catarsis colectiva. Los asistentes a misa lloraban a moco tendido (había gente repartiendo kleenex a diestro y siniestro)

Todos los del púlpito (perdonen mis incorrecciones por desconocimiento del... ¿anabaptismo? sólo sé que eran protestantes, pero ni idea de qué protestantes exactamente. Esto es ser turista) llevaban camisetas de Obama (de los más variopintos y horteras modelos inimaginables) y el sermón tenía más de mitin político que de la misa clásica que todos conocemos y amamos. Todos cantaban y el público entraba en éxtasis. De repente un espontáneo saltaba a la tarima, agarraba el micrófono y empezaba a cantar "oh señor gracias gracias gracias" así, pero con una voz maravillosa y moviendo el culo, durante cinco minutos, y al final se vivía un momento de catarsis en el que parecía que la iglesia iba a estallar de emoción, una del coro se tiraba al suelo a rezar, otro saltaba compulsivamente, se escuchaban aleluyas extraviados de los asistentes y todo era, en fin, como si un ataque de epilepsia colectivo estuviese a punto de estallar. Sales de allí queriendo ver la filmografía completa de Spike Lee, pensando que los negros son la raza superior y que los blancos no la saben (sabemos) meter. Porque esa es otra, qué belleza. No hay nadie más tremendamente atractiva que los negros de Estados Unidos. Sexo.
- Y, finalmente, Nueva York está tomada por Obama, es obamista cien por cien. He llegado a la conclusión (tras arduas reflexiones mientras bailaba imitando a la sirenita en un bar 50's del Midtown) de que Obama es un objeto de marketing más, al nivel del Che o del I love NY. Las chapas y camisetas de Obama se venden en todas partes, y hay carteles y pintadas callejeras molonguis con Obama caracterizado de Superman. Obama está de moda, y una no puede dejar de pensar que ha generado tantas esperanzas y tanta utopía a su alrededor que ojalá le vayan bien las cosas.

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Aquí estoy yo, haciéndome la interesante en Central Park. Qué misterio tan misterioso.

Tuesday, November 04, 2008

Fisiquimiza tu móvil

Casicosas y cosaquisis:
- Es increíble. Ya sólo existen dos temas de conversación: la crisis y el facebook. Lo de la crisis es un tema que da para poco (¿Crisis sí? ¿Crisis no? ¿a favor o en contra?) y bastante deprimente, pero el facebook... ¡ay el facebook, qué no parar! Ahora que "mis amigos" se han ampliado a amigos de toda la vida y gente a la que no veo desde hace diez años vivo una espiral de regreso a la adolescencia, todos venga a colgar fotos del instituto, comentando anécdotas del pasado y encontrándote de pronto en 1999, vestida con ropa que hoy jamás te pondrías, abrazada a un exnovio y rodeada de gente con la que ya no te hablas. O sí. Un sin vivir, vamos. La locura, todo el rato haciéndote fan de todo (fan de hacerme fan, literalmente) y cotilleando los muros de los demás (creo que esta última frase la he sacado, textualmente, de Popy Blasco). Súperafavor.
- Física o Química es cada día mejor. No entiendo cómo hace la gente que no lo ve para tener alicientes y diversión en su vida. El "¡Te han violado!" de Blanca Romero la semana pasada ocupa ya un lugar destacado en mi corazón.
- Estas últimas semanas he ido a ver un concierto de Martirio (me encantó), el musical de Spamalot (psh, no está mal), "Camino" (qué jartá de llorar), la exposición de Mucha en el Caixa Forum (muy bella ¡y gratis, palabra musical! y a comer y cenar en muchos sitios ricos (esto no tiene nada de raro, yo como y ceno muy a menudo en sitios ricos). Pero ahora mismo no tengo cabeza ni corazón (guiño a Rajoy) para comentar nada de esto, porque mañana me voy a Nueva York, a cubrir las reacciones a las elecciones para todos los lectores de Ra está en la aldea. A mi vuelta cuento.

Friday, October 24, 2008

El mismo concepto de vida

La historia del falso secuestro del novio de Falete es absolutamente maravillosa y la recordaremos siempre en nuestros corazones (eso sin contar con que probablemente aún no haya terminado y nos queden por descubrir nuevos y apasionantes acontecimientos). Pese a eso, la imagen que me acompaña esta semana es de principios de mes y pertence al laaaargo reportaje que le dedicó el ¡Hola! al castillo que le ha regalado Adrien Brody a Elsa Pataky. Que no es ni castillo ni se lo ha regalado, pero da igual. Por fin tengo en mis manos la revista que ojeé en el aeropuerto y que se me pasó comprar esa semana, cuando fui al kiosko ya tenían la de Genoveva Casanova con un vestido que se confunde con las velas del barco que la lleva rumbo al futuro. Que esa es otra, estas portadas que nos está regalando el ¡Hola! últimamente son para mear y no echar gota.
Bueno, que me lío, esta es la imagen que se ha quedado clavada para siempre en mis retinas por su derroche de clase, buen gusto y saber estar. Disfrútenla aquellos que todavía no la han visto:


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Thursday, October 16, 2008

El pollo al limón me mola un montón

(Entrada escrita un poco a cascoporro, golpeando el teclado y empezando las frases sin saber cómo voy a terminarlas. Vamos, como todas)
Últimamente pienso y hablo mucho sobre la maternidad. Líbreme dios de estar planteándome nada ni mucho menos, pero no sé qué pasa, si es que conozco a gente que tiene niños pequeños, que si tengo noticia de parturientas, que si el tema de “el parto es nuestro” siempre me ha interesado y últimamente he leído más cosas relacionadas con él, pero el caso es que dedico bastantes horas útiles de mi tiempo a este tema.
Yo no quiero tener hijos. La única razón por la que no añado un “nunca” a esta frase es porque aún soy joven (qué carajo, es verdad, ya no soy muuuy joven pero aún merezco ese adjetivo) y nunca hay que decir “ese cura no es mi padre” ni “a mí Madonna ni fu ni fa”, pero hoy por hoy mi instinto maternal es nulo. Soy harto vaga, y pienso en lo me cuesta muchas veces no meterme en cama en cuanto acaba el telediario nocturno, en lo cansado que resulta a veces tener una vida social y personal como para un encima criar a la vez un hijo, con lo cansado que es. Y me gusta mi vida, además, me gusta la idea de encaminarla hacia donde me venga en gana y egoístamente no quiero que ningún niño me la cambie. Y tener que hacer amistad con los padres de los amigos de mis hijos, qué horror. Y la de dinero que se gasta que podría invertirse en viajes, restaurantes caros, ropa bonita, ir al teatro. Y sobre todo que tampoco me gustan los niños, me siento incómoda en su presencia, no tengo mano, no los sé llevar y me agotan. Me gusta algún niño en particular, pero en general y sobre todo si van en packs multitudinarios, no. La mejor decisión de mi vida fue dejar el colegio, vamos, fuente de frustración y constantes contracturas en la espalda. Además a mí un niño de cinco años me pregunta qué quiere decir “ninfómana” o “eyaculación” y no sé darle una explicación “acorde con la edad”, sólo sé decir la verdad, lo cual probablemente genere más dudas y consultas y problemas porque su cabeza no lo puede entender, como cuando me encontré explicándoles a una clase de prepúberes lo que era la circuncisión y el frenillo, y decía cosas como “porque cuando el pene erecta...” y sudaba frío pensando “venga ya, algunos de vosotros ya tenéis que estar operados de fimosis”. A veces puedo encontrar seductora la idea de tener un niño de un modo abstracto, como para vestirle con ropita bonita (como quien tiene un Penique o la Rosaura), hacerle peinados guays y ponerle camisetas de los Misfits (pobre crío, casi mejor castrarme ya y no traer semejante engendro al mundo), o para recrearme en la idea de leerle cuentos por la noche y legarle mi colección de Los Cinco o la del Barco de Vapor o los Astérix o los Don Miki (o la herencia familiar, que es bastante más sustanciosa) pero sé que eso no es más que una idea inmadura de la maternidad, como la tienen las niñas pequeñas que juegan a ser madres o los famosos que tienen niños porque se pone de moda y queda mejor en las felicitaciones de Navidad. Y luego está la idea de que tener un hijo es, al fin y al cabo, arrancarte un pedazo de tu corazón y ponerlo a andar por el mundo, ahí, a expensas de que cualquier desalmado le haga daño, le haga bullyng o mobbing, le traume horriblemente o le viole o le haga ser infeliz. ¿Y si luego tu hijo no te cae bien? Yo supongo que le quieres porque claro, con esa cara de bambi que tienen los bebés digo yo que sus padres les tienen que querer por cojones, pero hablo de luego, cuando el niño crece y empieza a tener carácter, opiniones y manías que joden más que que no duerma por las noches o que no digiera bien la leche. Yo antes pensaba que la gente éramos más rollo papel en blanco, que nacíamos con poquito predeterminado y casi todo era la educación y el ambiente y tal, pero ahora pienso de que no, cambio de opinión como la psicología hace cada cinco años y creo que venimos con casi todo puesto de fábrica y nuestros padres y ambiente no pueden hacer mucho por nuestra forma de ser (excepto si, no sé, eres violadito de pequeño o tus padres son yonkis, que digo yo que esas cosas marcan más que nacer con una personalidad así o asá). Ya no hablo de te salga un hijo tonto o con una enfermedad grave, si no de que tu hijo sea tontícola. Igual al principio no lo ves así, pero con los años forzosamente tiene que haber cosas de tu hijo que detestas, o puedes llegar a odiarle mismamente. A mí me sale un niño que cree que decir “qué pasa neng” es gracioso y vamos, me pego un tiro (imitar a Chiquito no cuenta, eso es gracioso de verdad). Ya no digamos si es un cabrón con pintas, un garrulo o una persona, en definitiva, con la inteligencia y la cultura de una cabra. O, más en serio, encontrarte con que resulta que es una persona triste, con la autoestima baja, incapaz de afrontar sus problemas, buscarse la vida, inseguro y neurótico, un pobre infeliz. Teniendo en cuenta que la mayoría de la gente encaja perfectamente en esa definición, casi mejor no arriesgarse.
Aún así, cada vez me interesa más que la gente me hable de sus partos y los múltiples conflictos que genera la crianza. Pero con sinceridad, no con milongas. Que me hablen del cansancio, de la frustración, de los desencuentros con el mundo, con el infante y con la pareja (cuando la hay). Que me cuenten que el día del nacimiento de su hijo fue horrible, qué angustia, qué dudas, qué presión, qué no saber si lo sabrás hacer. Que me digan cómo se ha multiplicado su miedo a la muerte. Que le quiten mística e importancia. Que los padres reconozcan que tienen celos de sus hijos. Y, misteriosamente que, pese a todo, digan cuánto les merece la pena.