Wednesday, April 22, 2009

Fausto se manifiesta en su propio funeral

¿Cómo no me va a molar "Hay alguien ahí"? El capítulo del lunes empezó y en cero coma, pero en cero coma de verdad,  en la primera escena, ya asistimos a un sacerdote-exorcista que sale huyendo de la casa embrujada protagonista (Terror en Amytiville) y es atacado por un perro (la profecía) que, atención, pertenece a la noble raza de los golden retriever. La sola imagen de un golden retriever asesino morttal hace que me tronche y retronche. Por suerte, el párroco -padre  Palazuelos, así se llama- lleva en el bolsillo de la sotana una navaja toledana -no sólo de agua bendita y  crucifijos viven los exorcismos, por lo que se ve- y acuchilla al perro en todo el  cuello antes de que este pueda acabar con él.
En esta primera escena del capítulo del lunes se condensan las tres principales características de "Hay alguien ahí". A saber:
Característica 1: inspiraciones, plagios directos, la sombra de la intertextualización es alargada. La serie está plagada de referencias a películas clásicas de terror y, sin complicarse tanto, de todos los tópicos tan queridos al género. Uno puede acomodarse en el sofá e ir enumerándolas conforme van saliendo en la serie: Poltergeist, Amytiville, El exorcista, personajes que tienen el Resplandior... ¡hasta La mano que mece la cuna! Entretenidísimo de ver, buenísimo, al Lidl.
Característica 2: absurdismo en estado puro, no terror. En algún lugar he leído que la estupidez de los personajes se puede aguantar en una película de terror por la corta duración de la misma. En una serie es que directamente no se entiende. Como en la misma Amytiville, un cura viene a hacer un exorcismo a mi casa y huye despavorido y en dos segundos estoy haciendo las maletas. A esto se le suman los múltiples detalles que jalonan cada capítulo, como el ataque del  golden de esta semana o mi favorito, el momento en el que la novia del hijo mayor (maravillosa zorrupia idéntica a María Valverde) saca un tablero de la ouija que guarda bajo su cama diciendo "podemos probar con esto, me lo regaló mi padre".
Característica 3: el batiburrillo de personajes. No sé si el padre Palazuelos está aquí para quedarse, pero en cualquier caso deberíamos ir confeccionándonos una lista con los nombres de los personajes y las tramas que no dejan de aumentar. La familia protagonista, Mike el  de Cuéntame, la hermana maltratada, el maltratador, Vinilla Von Bismark, los amigos adolescentes (que van menguando), la madre bollera, el exnovio judoteca, Nicoletta y los rumanos, el malvado jefe de obra, la examante del padre, la atropellada chantajeadora... y parece que se suma el lunes un posible futuro amante de la madre que es un actor de Alsa cuyo nombre no recuerdo, al que conoce en  un club liberal -cagadito al que salió en el Callejeros del viernes- y la salva de ser violada en una cruz por un aficionado al sadomasoquismo. Y hay que sumarle a esto los espíritus que habitan la casa, vamos, un no parar.
Solo espero que el éxito de la serie no haga que se prolongue hasta la náusea y el aburrimiento porque, de momento, "Hay alguien ahí" gana enteros semana tras semana. Yo ni me acuerdo ya de "Física o química".

Wednesday, April 08, 2009

Dublineses

Los últimos meses han estado un poco revueltos en varios ámbitos de mi vida (cuán compleja y especial soy, pero en un sentido bueno, no en el sentido de tonta del culo con ínfulas), pero en cierto modo creo que el Dios de las pequeñas cosas ha decidido resarcirme creando una programación televisiva los lunes y martes que hace que me ponga loca de contenta: "Hay alguien ahí" y (redoble de tambor, cantar) "Los mejooores años de nueeestra vida".
Ya comentaré detenidamente ambos productos (son espantosos, un amalgama de tópicos mal escogidos, actores  fuera de sí, viejas "glorias" de OT -qué pena me da ver a Lorena ahí, que debe estar pensando "¡pero si yo gané mi edición!"-, Mike el de "Cuéntame" con el resplandior, combates de "la mejor peor canción" en los que destruye un disco de Drácula ye-yé -pecado mortal-, La mano que mece la cuna+Poltergeist...) , pero ahora no puedo que tengo que ir a comprar embutido para el viaje que emprenderé esta noche a Irlanda. Y había que dejar constancia por escrito.

Thursday, April 02, 2009

Si yo fuera Woody Allen

El otro día (hace casi un mes) me puse a ver “Días de radio” y quedé deslumbrada. Fue un poco como cuando empecé a ir al videoclub de al lado de mi casa (pasaba siempre desviando la mirada de la zona de películas de terror y horror no fuese a ser que mis ojos se topasen accidentalmente con la portada de “It”, sin duda la carátula de película más terrorífica vista en mi infancia. Ahora me da un poco de risa, y hasta visualizo con el súperpoder de mi mente un bocadillo con un “ñeee” saliendo de los dientes de heroinómano del payaso. Cosas de la edad, que una pierde la inocencia y ya no se traumatiza viendo coños ni payasos asesinos) y empecé a alquilar aquellas películas maravillosas que hacía Woody Allen cuando a mí apenas me brotaban los pechos: “Misterioso asesinato en Manhattan”, “Balas sobre Broadway”, “Poderosa Afrodita”, “Desmontando a Harry”… pues algo así. Como la nostalgia y los años 40 son de las cosas favoritas que tengo en el mundo, “Días de radio” me ha sulibellado y creo que la escena en la que su prima –que tiene una cara de judía tremenda- baila imitando a Carmen Miranda, que canta en la radio , y se pone una toalla en la cabeza, pulseras, y su padre y su tío le hacen de coristas, es desde ya una de mis preferidas junto a otros hitos del cine como el momento en el que Marisol rescata a su gemela Mariluz en “Marisol rumbo a río” mientras la negra Copito de Nieve –sin comentarios- le reza al cristo redentor.
Así que he pensado que cómo puede ser que todavía me queden películas de Woody Allen por ver, y aprovechando que ahora vivo en un barrio de culturetas odiosos y tengo un videoclub cultureta odioso al lado de casa, me he puesto a tapar huecos. Y como también vivo al lado de una biblioteca bien surtida, me he cogido prestado “Conversaciones con Woody Allen”, un librico con entrevistas a lo largo de los últimos treinta años. Y paro ya que me estoy dando mucho asco con esta monomanía que me ha entrado este mes, como si no supiese quién es Woody Allen hasta ayer por la tarde, llevase gafas de pasta sin cristales, me fuese a ligar a la filmoteca o yo fuese Adolfo Suárez y alguien comentase de mí: “¡Ha roto a leer!”. Pues no, pero de todos modos, si yo fuese Woody Allen haría fundamentalmente dos cosas:
Cosa primera: aprovechando que puedo trabajar con casi cualquier actor al que se lo proponga, llamaría a Lauren Graham, Lorelai en Las chicas Gilmore (sí, lo sé, hacía tiempo que no atacaba con esto, pero centralizo mi energía en obsesiones recurrentes). En serio, es que la veo talcualita para una comedia de Woody Allen, aunque sea un poco caballuna los trajes de época le sientan bien, es guapa y a mí me parece dotadísima para la comedia (no tanto para el drama, que cuando tiene que ponerse en mood “seria” o “enfadada”, sus recursos interpretativos se reducen a poner morritos). Hasta hay un chiste muy apropiado en un capítulo de la serie que nunca me canso de recordar: Lorelai está maquillándose delante de un espejo para no sé qué cosa y viene gente a meterle prisa. Ella está con los polvos de maquillaje en la mano, estornuda y se desperdigan por el espejo y ella exclama: “¡Genial, ahora soy Woody Allen en Annie Hall!”. ¿No es un chiste buenísimo?
Cosa segunda: intentaría trabajar con Diane Keaton cuantas más veces mejor para poder superar –o al menos igualar- el récord que tiene Mia Farrow de protagonizar trece de mis películas. Son películas estupendas y buenísimas, algunas están entre mis preferidas, pero no puedo con Mia Farrow. Lo tiene todo para ser coolísima: es hija de quién es, estuvo casada con Frank Sinatra, ¡es Rosamari!, y con todo, la veo exactamente igual a su personaje en “Maridos y mujeres”, una pasiva-agresiva que consigue hacer sentir mal a todo el mundo que está a su alrededor porque no consiguen satisfacerla, lo que se ha llamado toda la vida una mosquita muerta. Lo de Soon Yi es, sin duda, una de las cosas peores que pueden pasarte en la vida y no se lo deseo ni a mi peor enemigo (esté donde esté), pero eso no quita que resulte petulante, cursi e insoportable. Y, reconozcámoslo, una mujer que adopta tantos niños no puede estar bien de la cabeza.

Tuesday, March 17, 2009

Giro radical en el caso de Marta del Castillo

En toda esta desgraciada historia de la desaparecida/asesinada de un cinecerazo/víctima de violencia de género/usuaria del Twitter Marta del Castillo nos hemos acostumbrado a ver esos grupos de vecinos insultando a los presuntos asesinos en la puerta del juzgado, cosa que se repite en todos los casos de este tipo y a nadie extraña ya. Sin embargo, me cuentan algo que sí me llama la atención: al parecer los desocupados -digo yo que será gente que no tiene trabajo ni, literalmente, nada mejor que hacer que pasarse media mañana apostado en una acera- no es que se pongan a gritar y a insultar y pedir justicia y pena de muerte cuando aparece el ex de Marta esposado por la Guardia Civil, sino que sólo se ponen a gritar y se convierten en una muchedumbre enfurecida cuando ven movimiento en las cámaras, es decir, cuando notan que les estan grabando o que hay una conexión en directo con el telediario. A mí esto me flipa y me parece ya la bomba, el colmo de Baudrillard. Y, paralelamente, hace que me acuerde mucho del libro que tuvo a bien regalarme un amigo hace unos meses: "La construcción de la lesbiana perversa", de Beatriz Gimeno (que es, además, bastante coñazo de mujer), en el que se estudia el tratamiento que se le dio en los periódicos al caso de Dolores Vázquez (bollera de España). En realidad más bien el tratamiento que se le dio al hecho de que fuera lesbiana, para terminar concluyendo que fue el armario y el tabú sobre la homosexualidad lo que acabó por condenar a Dolores por el asesinato de Rocío Wanninetcétera, porque ya la había condenado toda la sociedad de antemano en cuanto de supo que había estado liada con Alicia Hornos, la madre de la niña. Y esto, además, hace que recuerde una gran bronca que tuvimos mis amigas y yo allá por el año 2000, justo cuando el juicio a Dolores Vázquez estaba súperdeactualidad, sobre -precisamente- las muchedumbres que iban a llamar "asesina" a Dolores a la puerta del juzgado. Sobre si era normal que la gente fuese a berrear o no era normal, sobre la justicia de las vecindades, los linchamientos y el bollerismo. Y, con el tiempo, resultó que ella era inocente, nosotras crecimos y las multitudes enfervorecidas siguen siendo una constante en el decorado de los sucesos. Y no es que exista una relación exacta entre estas cosas ni una conclusión, pero qué cosas.

Saturday, February 21, 2009

Demasiado joven para ser padre

Hay cosas que realmente me fasssinan. Mañana Antena 3, en esa gloriosa franja horaria de la sobremesa del fin de semana, emitirá un telefilm llamado, literalmente "Demasiado joven para ser padre", sobre -adivinen- exactamente eso que su título anuncia: un adolescente que empreña a su novia, los peligros del sexo precoz y tal. Lo que me asombra es, como siempre, lo fino que hilan los responsables de programación de Antena 3, siempre tan atentos a emitir la saga completa de "La guerra de las Galaxias" cada vez que se estrenaba un Episodio nuevo en el cine, o programando las tres primeras películas de Indiana Jones para hacerlas coincidir con esa cosa de La calavera de cristal. Este telefilm lo emiten justo ahora que el tema de los embarazos adolescentes está súperdeactualidad con la historia de este niño de 13 años -aunque aparente ocho- que ha preñado a su novia y sale en las fotos posando junto al que parece su hermano pequeño pero en realidad es su hijo. Y yo me pregunto si en Antena 3 tienen un fondo de telefilmes almacenado listos para ser emitidos justo cuando una noticia de la vida real hable sobre su argumento. Y yo me respondo a pi pispa: sí, como cuando saltó la historia de Natasha Kampushnosequé y estuvierons varias semanas poniendo "Encadenada" "El sótano de los inocentes" y todo muy así tipo flores en el ático. Y eso confirma que hay telefilms para todo, así que si un día ven en "Está pasando" la historia de una mujer que se casa con una berenjena, sepan que Antena 3 emitirá ese fin de semana una linda peliculita ad hoc.

Wednesday, February 11, 2009

Creo que a Eluana le han tapado la cara para que deje de respirar, y muy bien que me parece

En Samantha Villar (menudo nombre, así hay que convertirse en estrella porque sí), esa cosita que se han sacado de la manga en Cuatro para no saturar con Callejeros (si tal cosa fuera posible), van a hacer un reportaje sobre la anorexia y los transtornos alimentarios en el que la bella Samantha se pasará 21 días sin comer (sin comer no del todo, digo yo, se alimentará de lechuga, queso y vinagre, que por alguna extraña razón muchas anoréxicas creen que estos alimentos no engordan), y a mí me parece una soplapollez.
Es un poco rollo supersizeme, que ya todos sabemos que la anorexia es malísima y no vamos a aprender mucho viendo el reportaje, aparte de que no sé cuán televisivo será ver a Samantha contándose las calorías, sangrando por las encías y pasando un hambre atroz. Pero el concepto mismo, el concepto me parece equivocadísimo porque, como dijo mi partenaire “21 días sin comer es un huelga de hambre, no anorexia”. Es como Robert De Niro adelgazando o engordando 200 kilos para dar el pego en su papel. Lo “interesante” de la anorexia es qué pasa por la cabeza de una mujer (o de un hombre, que pal caso...) para seguir viéndose gorda aún cuando pese 35 kilos y tenga una percha en el escote, bajo la nuez –como en uno de mis tangos favoritísimos en el mundo-. Los síntomas ya ves tú, como los de un niñito de Biafra, pero lo interesante del caso es la distorsión de la realidad y de la percepción de la propia imagen que hace que dejen de comer, y eso es inimitable.
Dicho esto, añado que con pocas cosas tengo menos empatía que con las anoréxicas, que me parecen lo peor del mundo aunque no deja de producirme cierta admiración romántica ese rollo “yo contra el mundo, mi cuerpo es mío” que alimentan (o no alimentan, jojo). Creo que es una enfermedad de chicas limpias, entiéndase por chicas limpias no chicas que cuidan su higiene (que eso también lo hago yo), sino chicas que nunca dicen una palabras más alta que otra, que nunca copian en un examen, que si están borrachas no lo parece, que nunca vomitan ni les desborda el támpax... chicas limpias hasta que pasan a ser todo lo contrario, claro: vomitar mogollón las más loosers que se hacen bulímicas y dejar de tener la regla del todo porque tu cuerpo te parece un asco y no quieres comer, ni follar, ni sangrar, ni vivir.

Tuesday, February 03, 2009

Lesa majestad


Actualmente hay dos anuncios en antena que pugnan por mi admiración más rendida y mi amor más idiota: el primero es este de Lidl en el que un señor de traje y gafas con pinta de diputado catalán se acerca a un granjero o cultivador de fruta o recolector o lo que sea y le reprende "Manolo, estos no son como los del otro día". Manolo, encaramado a un árbol recogiendo melocotones, le tiende una de las aterciopeladas frutas y el trajeado la acaricia satisfecho: "Esto sí que merece la pena. ¡Al lidl!". La escena se repite en unas bodegas, donde selecciona cuidadosamente el mejor vino que tienen los cosecheros, en una quesería y en algo que parece una carnicería de mercado (¿?). "¡Que los lleven a lidl!" "¡Al lidl!", proclama. De verdad, ¿no sería maravilloso que ese trabajo existiese de verdad? Yo lo quiero para mí y para mis más allegados.
El segundo es de un producto limpiador de ahora mismo no recuerdo qué; detergente para la ropa, lavavajillas o friegasuelos, algo así. Es un anuncio normal y corriente con una mujer exclamando irónica: "fregar el suelo/hacer la colada/lavar los platos, lo que más me gusta en el mundo" y le sigue una voz en off con las bondades del producto en cuestión. Pero lo sorprendente y maravilloso del anuncio en cuestión, lo que me hace recuperar la fe en la publicidad, es la música que lo acompaña: ¡nada más y nada menos que "Viva la vida", de Coldplay, en un anuncio de detergente! ¿No se quedan patedefuá? Y algo debe pasar con esta cancioncita del ubicuo Chris Martin, porque juro y rejuro que en el congreso del PP de hace un par de semanas salía Rajoy hablando y de fondo sonaba también "Viva la vida". Al menos así se vio en el parte, que no es que estuviera yo presente ni nada.

Wednesday, January 21, 2009

Cambiemos de tema, ¿a ti cómo se te da la cocina?

En este enero que está transcurriendo ya me ha dado tiempo a incumplir varios de mis propósitos de año nuevo, pero también a cumplir otros que lucen bastante: he encontrado piso (aunque todavía no me he mudado, eso será la última semana de mes, que auguro llena de dolor de espalda y rechinar de dientes), he afianzado mis actividades diurnas, he empezado a ver Deadwood, me he comprado unas mallas nuevas (y he tirado las viejas, que tenían dos agujeros a ambos lados del muslamen de lo más práctico) y mañana voy al teatro a ver Sonata de Otoño. Bien. En lo mal: he vomitado, me he quedado dormida en bares, he criticado con lengua viperina y afilada, apenas he actualizado esta humilde diario y no he comido las frutas y verduras suficientes. Emoticón carita triste. También sigo viendo mucha televisión, pero tengo que matizar una cosa: el propósito no es no ver mucha televisión, sino más bien no ver televisión sin ton ni son (cuánta asonante). O sea que sí que vale ver tele cuando se está disfrutando plenamente de ella, como con “Ven a cenar conmigo” o con “Granjero busca esposa”. Aquí quería llegar. Qué grande y maravilloso es “Granjero busca esposa”. Qué prodigio de casting, qué realismo bigger than life, cuántas frases para la memoria colectiva, cuántos momentos carne de youtube o frase de perfil de facebook (el equivalente actual a la celebridad). Creemos que casi, casi, puede llegar a ser tan grande como “Confianza ciega”, hoy por hoy en lo alto del top ten de programas de este tipo desde que se abrió la veda con el primer Gran Hermano, diez años ha. No sé cómo han tardado tanto en comprar el formato original guiri, con lo que da de sí el rural en este país y el arte del ligoteo en general. “Granjero busca esposa” es arte puro.

Thursday, January 08, 2009

Novedades editoriales de enero

Cágate lorito:
Historia de España, de César Vidal y Federico Jiménez Losantos. Los autores nos explican la auténtica Historia de España, sin tergiversaciones nacionalistas ni distorsiones políticas.

Monday, December 29, 2008

Resumen de temporada

El año 2008 llega a su fin y, como de costumbre, toca hacer un resumencito de lo vivido, pero esta vez desde una óptima más personal y no tan "de país", que para eso están los dominicales. Ha sido un buen año 2008. Empecé con un propósito bien definido, encontrar trabajo (uno que no me desquiciara, frustrara y enloqueciera), y lo conseguí. Además he viajado mucho, no muchísimo pero sí mucho más de lo que esperaba o tenía en mente. Ya está. Bueno, como así queda un poco breve, echemos la vista atrás para recordarrrr:
En enero me voy a Berlín en buena compañía a deleitarme con los bares con rollo y con rollaco. El restaurante vietnamita nos decepciona, pero el currywurst encandila.
En febrero voy a esquiar a Andorra y de road trip a Valencia. Lo flipo en dolby ante el cartel electoral de no sé qué partido en el que se representan a unas ovejas blancas dándole la patada a una oveja negra. Para contrastar, en Altea descubro el agua de Valencia. Y delante del palacio del Marqués de Dos Aguas, me dan una gran noticia.
En marzo voy a Galicia (jojojo) y a pasar unos días a Oporto, donde como bacalao y me dan un masaje maravilloso.
En abril... creo que nada, este mes barcelonino.
En mayo me voy a Lyon a ponerme fina en los bouchones y hablar de todos los temas de los que he hablado en los últimos dos años pero en cuatro días.
En junio... pues ahora mismo creo que tampoco. Voy a la playa, a Sitges y al Garraf.
En julio voy a Madrid y es súperguay.
En agosto me voy a Polonia a sumergirme en historia, en pieroguis y sopa de centeno.
En septiembre voy a Andosilla, a vivir el fin de semana más cañí de toda mi vida. Y a Verona, a estar con los amigos y tomar unos cafeses deliciosos.
En octubre vuelvo again a Madrid, que creo firmemente que es la mejor ciudad de Europa. Voy a Port Aventura por primera vez y me lo paso pipa, pero no pienso volver en unos cuantos lustros.
En noviembre, Nueva York, breve pero intenso.
Y en diciembre a Galicia again.
Hacer propósitos para el año nuevo es un poco Bridget Jonesiano de más (a la par que inútil), pero como hacer listas me encanta, paso a relatarlos aquí, aunque luego no los lleve a cabo ni falta que me hace:
- Encontrar una nueva casa que intente, aunque sea difícil, ser tan bonita y acogedora como la actual (este es el único propósito de año nuevo que pienso cumplir sí o sí, y a corto plazo).
- Aprender a hacer sushi.
- No dejar de beber, pero dejar de beber hasta la náusea. No vomitar en las casas de mis amigos. A ser posible, no vomitar en mi propia casa.
- Ser menos vaga y en vez de pasar los domingos de resaca en el sofá, armarme de valor, ducharme e ir a dar cortos y agradables paseos.
- Ir más al cine y al teatro, sobre todo si me invitan.
- No tener relaciones sociables basadas exclusivamente en el fin de semana, sino quedar con gente también por las tardes para tomar algo y hacer recados en compañía y estando sobria.
- Depilarme más a menudo.
- Comer más pescado y verduras y no tantas rufles al jamón.
- Acabar con las grietas.
- Ser un poco más lady y dejar de usar la ropa rota y estropeada, por muy cómoda que me sea y por muy bien que me vea con las converse/cazadora/mallas destrozadas.
- Usar pantalones que no sean exclusivamente vaqueros. Usar más vestidos y faldas.
- Comprar ropa interior bonita y sexy, y no sólo bragotas de algodón con dibujos de caracoles y nubecitas.
- Ser más creativa, trabajadora y constante.
- Leer más libros y no releer la qué me dices o la glamour por pereza.
- Tener algún tipo de actividad casera para mantener mi tiempo ocupado productivamente cuando esté en casa, y no pasar tanto tiempo en el facebook. Tal vez dedicarme al punto de cruz, o bordar con mis iniciales las sábanas y toallas. O hacerle sombreritos y vestiditos a cerillas, como una Briones.
- Viajar más.
- Llamar más a mis padres.
- Ser una buena amiga a la que todo el mundo quiere por su sabiduría y elegancia interior. Estar ahí para escuchar los problemas de los demás. No ser borde, dar problemas ni criticar a la gente. Ser ecuánime.
- Ver Deadwood. Acabar con Mad Men. ¿Ver, tal vez, True Blood?
- Hacer los ejercicios de la espalda y mejorar la postura corporal.
- No quedarme dormida en bares, teatros ni cines.
- No enfadarme por cosas absurdas que no tienen solución, como con la gente que aplaude cuando el avión aterriza, por el uso indiscrimando de la comic sans o con las tonadilleras que dicen "eso es incierto". Ser más paciente, no rabiar, no celarme, ser madura y equilibrada.
- Actualizar más el diario.
Y eso, que feliz año nuevo a todos mis lectorcitos.

Thursday, December 25, 2008

Bailar con mil perritos

Llevo un huevo de pato sin actualizar debido al estrés laboral y personal que me deja la imaginación sequita y produce mermas considerables en mi salud. De repente estamos ya en Navidad, y mi contento hoy es mucho debido fundamentalmente a dos cosas:
Cosa primera: después de muchos años de tradición, mi cena de nochebuena de ayer no consistió en bacalaoconcoliflor (siempre precedido de abundante marisco, eso sí), sino en solomillos con foie ultra deliciosos. Muy bien.
Cosa segunda: ha aparecido el perrito "Trus" (por si no conocen esta historia, se la resumo brevísimamente: un señor viajaba en avión con sus dos perritos en la bodega, y los bastardos malnacidos del aeropuerto de Barajas "accidentalmente" perdieron uno -se supone que la jaula se abrió, los perritos salieron, lograron atrapar a uno, la hembra, pero Trus se perdió-) El dueño llevaba cuatro días acampado en el aeropuerto organizando batidas para encontrar a su perrico, a quien todos, supongo, veíamos ya espanzurrado en la autopista. Pero no, ha aparecido vivito y coleando y ya se encuentra feliz con su abnegado dueño y su compañera perruna. Es la historia más navideña, tierna y hermosa que puedo concebir.

Friday, November 21, 2008

Absolutamente maravilloso

Desde luego, nunca se sabe cómo vamos a acabar. Me he vuelto adicta al "El confesionario de Kiko", el blog de Kiko Hernández en la web de telecinco. Aparece todo bien definidito en esta frase: "Kiko Hernández nos acerca a los que, como él, fueron un día 'grandes hermanos'. Sus fotos, sus experiencias, sus opiniones sobre la casa de este año y de otros... y sobre la vida fuera de ella."
Pues lo que todos estábamos deseando: entrevistas cercanísimas con los grandes hermanos de los que hacía siglos no sabíamos nada. Aquí he podido enterarme de que Bea la Legionaria trabaja en una tienda de móviles y de que Óscar, de GH3 (creo), se sacó la licenciatura en derecho y al poco tiempo estaba trabajando como abogado de la defensa de Sadam Hussein. Toma ya, ¿cómo te quedas? La realidad supera a la ficción, te lo cuentan y no te lo crees, ni en mis mejores sueños podría haber imaginado algo así, etc etc. Me alegro mucho de que el cáncer de páncreas (que se llevó a Rocío Jurado) ya no sea un enfermedad mortal de nesesidá, por Kiko y por Patrick. 
Y vean, vean con qué declaraciones bigger than life nos obsequiaba Kiko hace unos días. Pertenecen a la entrevista que le realizó a Ana Toro, una de las primeras expulsadas de GH de este año y loca del coño como una vicuña. 
ARTE PURO:
"Ana, Anita, Ana, ¿pero si a mí me han comentado que te enrollaste hace una semana con Marc Ostarcevic, el ex de Norma Duval?

Nada de nada, lo conocí en una discoteca, acompañada de Gema Gh10, y vino a saludarme y me dijo: “¿a qué no eres capaz de quitarte el sujetador sin levantarte la camiseta?” y yo lo hice. Acto seguido se guardó el sujetador y me dio un beso con lengua, pero nada más. Es que me bebí dos baileys y estaba yo facilona."

Wednesday, November 12, 2008

You talkin' to me?


He llegado de Nueva York tras unos días de felicidad (no es difícil), holgar (siempre comporta felicidad), comer (riquísimo y baratísimo todo) y reír (a mandíbula batiente). Compongamos un retrato del viaje en pinceladas impresionistas:
- Fui a ver a los Knicks al Madison Square Garden a escasas horas de llegar. Cuando mi anfitriona me dijo que había comprado entradas, mi respuesta fue: "¡qué bien! ¿los knicks son baseball?" Pues no, los Knicks son baloncesto, el primer partido de baloncesto de mi vida (tampoco he ido nunca al fútbol, soy taaaan poco deportiva, yo) y una gran emoción y alborozo por el lugar, el evento y el desarrollo del partido en sí. Manos gigantes, perritos calientes, "¡De-fense!" y diez segundos que duran un cuarto de hora, como siempre. Gritos de éxtasis del público, animadoras, cámaras que enfocaban a los más bailones del las gradas y, entre el público, Chris Rock y Michael Jordan, protagonista de "Space Jam" junto a súperestrellas como Bugs Bunny o el Pato Lucas.
- Central Park es un mundo maravilloso de belleza sin parangón. Como estamos en otoño (mi estación favorita -qué onceañero es esto de tener una estación favorita) los árboles caducifolios estaban amarillitos y rojitos y naranjitas, y pasear esquivando a los corredores y a las ardillitas peludas era como estar en una de esas horrendas películas que son "Noviembre dulce" u "Otoño en Nueva York".
- La misa en Harlem. Esto es una cosa increíble que nadie debe perderse endexamáis, y que debería estar en la lista de cosas a hacer en la vida junto a escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo. De hecho, como bien supondrán mis lectores, yo creo que debería sustituír a tener un hijo ya. Me imaginaba que sería una cosa como mucho más de coro de negros vestidos de morado cantando salmos y el público cantando con ellos y batiendo palmas, pero en realidad es una cosa mucho más viva, espontánea e increíble que me ha recordado a las imágenes de las misas de los telepredicadores, con gente llorando y dando gracias entre alaridos. Pues algo así, pero mejor. Una catarsis colectiva. Los asistentes a misa lloraban a moco tendido (había gente repartiendo kleenex a diestro y siniestro)

Todos los del púlpito (perdonen mis incorrecciones por desconocimiento del... ¿anabaptismo? sólo sé que eran protestantes, pero ni idea de qué protestantes exactamente. Esto es ser turista) llevaban camisetas de Obama (de los más variopintos y horteras modelos inimaginables) y el sermón tenía más de mitin político que de la misa clásica que todos conocemos y amamos. Todos cantaban y el público entraba en éxtasis. De repente un espontáneo saltaba a la tarima, agarraba el micrófono y empezaba a cantar "oh señor gracias gracias gracias" así, pero con una voz maravillosa y moviendo el culo, durante cinco minutos, y al final se vivía un momento de catarsis en el que parecía que la iglesia iba a estallar de emoción, una del coro se tiraba al suelo a rezar, otro saltaba compulsivamente, se escuchaban aleluyas extraviados de los asistentes y todo era, en fin, como si un ataque de epilepsia colectivo estuviese a punto de estallar. Sales de allí queriendo ver la filmografía completa de Spike Lee, pensando que los negros son la raza superior y que los blancos no la saben (sabemos) meter. Porque esa es otra, qué belleza. No hay nadie más tremendamente atractiva que los negros de Estados Unidos. Sexo.
- Y, finalmente, Nueva York está tomada por Obama, es obamista cien por cien. He llegado a la conclusión (tras arduas reflexiones mientras bailaba imitando a la sirenita en un bar 50's del Midtown) de que Obama es un objeto de marketing más, al nivel del Che o del I love NY. Las chapas y camisetas de Obama se venden en todas partes, y hay carteles y pintadas callejeras molonguis con Obama caracterizado de Superman. Obama está de moda, y una no puede dejar de pensar que ha generado tantas esperanzas y tanta utopía a su alrededor que ojalá le vayan bien las cosas.

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Aquí estoy yo, haciéndome la interesante en Central Park. Qué misterio tan misterioso.

Tuesday, November 04, 2008

Fisiquimiza tu móvil

Casicosas y cosaquisis:
- Es increíble. Ya sólo existen dos temas de conversación: la crisis y el facebook. Lo de la crisis es un tema que da para poco (¿Crisis sí? ¿Crisis no? ¿a favor o en contra?) y bastante deprimente, pero el facebook... ¡ay el facebook, qué no parar! Ahora que "mis amigos" se han ampliado a amigos de toda la vida y gente a la que no veo desde hace diez años vivo una espiral de regreso a la adolescencia, todos venga a colgar fotos del instituto, comentando anécdotas del pasado y encontrándote de pronto en 1999, vestida con ropa que hoy jamás te pondrías, abrazada a un exnovio y rodeada de gente con la que ya no te hablas. O sí. Un sin vivir, vamos. La locura, todo el rato haciéndote fan de todo (fan de hacerme fan, literalmente) y cotilleando los muros de los demás (creo que esta última frase la he sacado, textualmente, de Popy Blasco). Súperafavor.
- Física o Química es cada día mejor. No entiendo cómo hace la gente que no lo ve para tener alicientes y diversión en su vida. El "¡Te han violado!" de Blanca Romero la semana pasada ocupa ya un lugar destacado en mi corazón.
- Estas últimas semanas he ido a ver un concierto de Martirio (me encantó), el musical de Spamalot (psh, no está mal), "Camino" (qué jartá de llorar), la exposición de Mucha en el Caixa Forum (muy bella ¡y gratis, palabra musical! y a comer y cenar en muchos sitios ricos (esto no tiene nada de raro, yo como y ceno muy a menudo en sitios ricos). Pero ahora mismo no tengo cabeza ni corazón (guiño a Rajoy) para comentar nada de esto, porque mañana me voy a Nueva York, a cubrir las reacciones a las elecciones para todos los lectores de Ra está en la aldea. A mi vuelta cuento.

Friday, October 24, 2008

El mismo concepto de vida

La historia del falso secuestro del novio de Falete es absolutamente maravillosa y la recordaremos siempre en nuestros corazones (eso sin contar con que probablemente aún no haya terminado y nos queden por descubrir nuevos y apasionantes acontecimientos). Pese a eso, la imagen que me acompaña esta semana es de principios de mes y pertence al laaaargo reportaje que le dedicó el ¡Hola! al castillo que le ha regalado Adrien Brody a Elsa Pataky. Que no es ni castillo ni se lo ha regalado, pero da igual. Por fin tengo en mis manos la revista que ojeé en el aeropuerto y que se me pasó comprar esa semana, cuando fui al kiosko ya tenían la de Genoveva Casanova con un vestido que se confunde con las velas del barco que la lleva rumbo al futuro. Que esa es otra, estas portadas que nos está regalando el ¡Hola! últimamente son para mear y no echar gota.
Bueno, que me lío, esta es la imagen que se ha quedado clavada para siempre en mis retinas por su derroche de clase, buen gusto y saber estar. Disfrútenla aquellos que todavía no la han visto:


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Thursday, October 16, 2008

El pollo al limón me mola un montón

(Entrada escrita un poco a cascoporro, golpeando el teclado y empezando las frases sin saber cómo voy a terminarlas. Vamos, como todas)
Últimamente pienso y hablo mucho sobre la maternidad. Líbreme dios de estar planteándome nada ni mucho menos, pero no sé qué pasa, si es que conozco a gente que tiene niños pequeños, que si tengo noticia de parturientas, que si el tema de “el parto es nuestro” siempre me ha interesado y últimamente he leído más cosas relacionadas con él, pero el caso es que dedico bastantes horas útiles de mi tiempo a este tema.
Yo no quiero tener hijos. La única razón por la que no añado un “nunca” a esta frase es porque aún soy joven (qué carajo, es verdad, ya no soy muuuy joven pero aún merezco ese adjetivo) y nunca hay que decir “ese cura no es mi padre” ni “a mí Madonna ni fu ni fa”, pero hoy por hoy mi instinto maternal es nulo. Soy harto vaga, y pienso en lo me cuesta muchas veces no meterme en cama en cuanto acaba el telediario nocturno, en lo cansado que resulta a veces tener una vida social y personal como para un encima criar a la vez un hijo, con lo cansado que es. Y me gusta mi vida, además, me gusta la idea de encaminarla hacia donde me venga en gana y egoístamente no quiero que ningún niño me la cambie. Y tener que hacer amistad con los padres de los amigos de mis hijos, qué horror. Y la de dinero que se gasta que podría invertirse en viajes, restaurantes caros, ropa bonita, ir al teatro. Y sobre todo que tampoco me gustan los niños, me siento incómoda en su presencia, no tengo mano, no los sé llevar y me agotan. Me gusta algún niño en particular, pero en general y sobre todo si van en packs multitudinarios, no. La mejor decisión de mi vida fue dejar el colegio, vamos, fuente de frustración y constantes contracturas en la espalda. Además a mí un niño de cinco años me pregunta qué quiere decir “ninfómana” o “eyaculación” y no sé darle una explicación “acorde con la edad”, sólo sé decir la verdad, lo cual probablemente genere más dudas y consultas y problemas porque su cabeza no lo puede entender, como cuando me encontré explicándoles a una clase de prepúberes lo que era la circuncisión y el frenillo, y decía cosas como “porque cuando el pene erecta...” y sudaba frío pensando “venga ya, algunos de vosotros ya tenéis que estar operados de fimosis”. A veces puedo encontrar seductora la idea de tener un niño de un modo abstracto, como para vestirle con ropita bonita (como quien tiene un Penique o la Rosaura), hacerle peinados guays y ponerle camisetas de los Misfits (pobre crío, casi mejor castrarme ya y no traer semejante engendro al mundo), o para recrearme en la idea de leerle cuentos por la noche y legarle mi colección de Los Cinco o la del Barco de Vapor o los Astérix o los Don Miki (o la herencia familiar, que es bastante más sustanciosa) pero sé que eso no es más que una idea inmadura de la maternidad, como la tienen las niñas pequeñas que juegan a ser madres o los famosos que tienen niños porque se pone de moda y queda mejor en las felicitaciones de Navidad. Y luego está la idea de que tener un hijo es, al fin y al cabo, arrancarte un pedazo de tu corazón y ponerlo a andar por el mundo, ahí, a expensas de que cualquier desalmado le haga daño, le haga bullyng o mobbing, le traume horriblemente o le viole o le haga ser infeliz. ¿Y si luego tu hijo no te cae bien? Yo supongo que le quieres porque claro, con esa cara de bambi que tienen los bebés digo yo que sus padres les tienen que querer por cojones, pero hablo de luego, cuando el niño crece y empieza a tener carácter, opiniones y manías que joden más que que no duerma por las noches o que no digiera bien la leche. Yo antes pensaba que la gente éramos más rollo papel en blanco, que nacíamos con poquito predeterminado y casi todo era la educación y el ambiente y tal, pero ahora pienso de que no, cambio de opinión como la psicología hace cada cinco años y creo que venimos con casi todo puesto de fábrica y nuestros padres y ambiente no pueden hacer mucho por nuestra forma de ser (excepto si, no sé, eres violadito de pequeño o tus padres son yonkis, que digo yo que esas cosas marcan más que nacer con una personalidad así o asá). Ya no hablo de te salga un hijo tonto o con una enfermedad grave, si no de que tu hijo sea tontícola. Igual al principio no lo ves así, pero con los años forzosamente tiene que haber cosas de tu hijo que detestas, o puedes llegar a odiarle mismamente. A mí me sale un niño que cree que decir “qué pasa neng” es gracioso y vamos, me pego un tiro (imitar a Chiquito no cuenta, eso es gracioso de verdad). Ya no digamos si es un cabrón con pintas, un garrulo o una persona, en definitiva, con la inteligencia y la cultura de una cabra. O, más en serio, encontrarte con que resulta que es una persona triste, con la autoestima baja, incapaz de afrontar sus problemas, buscarse la vida, inseguro y neurótico, un pobre infeliz. Teniendo en cuenta que la mayoría de la gente encaja perfectamente en esa definición, casi mejor no arriesgarse.
Aún así, cada vez me interesa más que la gente me hable de sus partos y los múltiples conflictos que genera la crianza. Pero con sinceridad, no con milongas. Que me hablen del cansancio, de la frustración, de los desencuentros con el mundo, con el infante y con la pareja (cuando la hay). Que me cuenten que el día del nacimiento de su hijo fue horrible, qué angustia, qué dudas, qué presión, qué no saber si lo sabrás hacer. Que me digan cómo se ha multiplicado su miedo a la muerte. Que le quiten mística e importancia. Que los padres reconozcan que tienen celos de sus hijos. Y, misteriosamente que, pese a todo, digan cuánto les merece la pena.

Friday, October 10, 2008

Pistoleras, celulitis y piel de naranja


Actualización rauda y breve porque hace tiempo que no lo hago pero creo que tengo fiebre y no estoy muy inspirada:
-Estuve el fin de semana en Madrid. Me lo pasé tan de rechupete que al coger el avión, el domingo a las ocho de la tarde, aún estaba borracha. Gracias a todos los que ayudaron a que el lunes tuviese una de las peores resacas de mi vida. El templo de Debod, en el que curiosamente nunca había estado, me gustó mucho también, con sus novia a cada cual peor vestida sacándose fotos al atardecer y sus parejas haciendo petting sobre el césped.
-Antes fui a ver al CCCB la exposición de Ballard comisionada por Jordi Costa (envidia). Cuántas cosas aprendí: aprendí que "El imperio del Sol" está basada en una novela/memorias de Ballard. Aprendí que Crash también está basada en una novela del mismo señor, pero Crash la de la gente que se pone cachonda con los accidentes de tráfico, no la del oscar, no. Aprendí también (esto me lo dijo un compañero de expo) que cuando tocó diseñar al alien de Alien, se pidió que el bicho tuviese algo que nunca se había visto en la naturaleza, algo terrorífico salido de la mente humana, y se inventaron esta boca pequeñita retráctil que tiene el Alien dentro de su boca grande. Pues bien, hace unos meses los científicos (me encanta cómo generalizamos los ignorantes, así en plan "los científicos", como quien dice "los ingenieros de todo el mundo" o "lo que España necesita") descubrieron un pez de las profundidades abisales que tenía esa doble boca asesina. La realidad supera a la ficción, la vida imita al arte, etc.
-Aún no me he comprado el billete, pero es probable que en Noviembre me vaya de turismo a Nueva York. Y no tengo palabras.

Monday, September 29, 2008

Paul Newman que estás en los cielos, para siempre entre nosotros comiendo huevos

1) Al lado de mi casa hay una iglesia evangélica. Ayer por la tarde salía yo con una amiga a pasear la resaca y al pasar por delante de la puerta –donde se estaba celebrando “el culto”- un señor mayor nos tendió un papelito publicitario de su religión, supongo. A nuestro “no, gracias”, nos gritó “¿por qué no quieres cogerlo?” pero no con amabilidad en plan “¿por qué no quieres conocer a Dios?” sino con un tono ofensivo y cabreado, como de “¿por qué no lo coges, mala puta?”. Le grité “¡Soy católica!” pero me temo que no lo suficientemente alto como para que me oyese, y el espíritu de la escalera se adueñó de mí. “El espíritu de la escalera” es una expresión que, una vez que aprendes, no dejas de utilizar para nombrar cierta sensación que todos sentimos muy a menudo. Yo la aprendí de Lector constante (a quien Yaveh Elohim colme de bendiciones, etcétera) y todos ustedes deberían estar buscando su significado ya mismito, porque repito que una vez la conozcan no dejarán de usarla.
2) Se ha hablado mucho estos días en Barcelona del joven antisistema que consiguió 450.000 euros en préstamos de diversos bancos y se fugó tras editar el único número del periódico “Crisis”, donde explica su modus operandi y de paso suelta bastantes páginas de rollo sobre la crueldad del capitalismo internacional, el club Bilderberg, la Trilateral y cosas por el estilo que, al menos yo, me tengo muy aprendidas. ¿Y qué pienso yo de todo esto? Pues que el joven, de nombre Enric, es un carota de mucho cuidado y un héroe urbano a la vez. Espero que esté ahora mismo en Tailandia o en Brasil, viviendo la vida en plenitud, aunque según él va a gastar el dinero que le ha quedado tras editar el periódico (gratuito, eso sí) en “luchar contra el sistema” y “llevar a cabo diversos proyecto de concienciación social”. Ejem. Pero resulta que tengo un amigo que lo conoció de cuando vivía en una casa okupa en la calle del Carme (hay que tener amigos en todas partes) y que dice que realmente era un joven concienciado y tal, que se gastó la herencia de su padre en poner un chiringuito lúdico-social-cultural en la plaza del Sol. Y oye, pese a mi escepticismo, es verdad que se ha gastado unos cuartos –no muchos- editando el periódico en el que cuenta su hazaña, y al fin y al cabo, -qué carajo- quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón. Yo guardo el ejemplar de “Crisis” que me dieron al salir del metro como si fuese un autógrafo del Dioni.
3) Qué vergüencita. Yo soy la persona menos dada a “estas cosas” del mundo, pero el otro día no pude resistirme y lo hice: le dejé un comentario a Espoiler en su entrada sobre Swingtown. Este es:
Nunca te agradeceré lo bastante la recomendación de esta serie. Ha sido un placer pasar el verano en 1976, pero estoy con algunos de los comentario de arriba: ¡el post es demasiado breve e insulso! Si el primero hizo que nos muriésemos de ganas por ver el piloto, este se queda en un "bah, paso". Y, efectivamente:
-envidia cochina tenemos todos de los Decker y su vida maravillosa
-la fotografía y la música son perfectas a más no poder
-Jack Davenport es lo más flojo de la serie: tiene un gesto como de alzar las cejas y una sonrisa de medio lado que no deja de repetir y me desquicia
-"El sexo tiene consecuencias", frase que dice Susan en el segundo -creo- capítulo, resume perfectamente el espíritu de la serie, y eso que, como apunta un comentario, no habla sólo de sexo, sino de relaciones, y de cómo el matrimonio no es nunca el final de la historia.

(Madre mía, menudo comentario, ni que yo estuviese casada o fuese a estarlo alguna vez)
Porque sí, ataco con Swingtown. Ya finiquité el capítulo 13 y último hace unas semanas y desde entonces los recuerdos de la serie no dejan de perseguirme. Me pasa una cosa que me pasa desde pequeñuela con las series, películas u obras de teatro que me encantan, y es que elucubro en mi cabeza sobre cómo llevarlas a cabo en mi hogar, rodando con la cámara de fotos y con mis pobres amigos vestidos para la ocasión. Obviamente esto (casi) nunca se lleva a cabo (no teman), pero anda que no disfruto yo imaginándome a mis compañeras de piso ataviadas con vestidos kilométricos de estos a lo Betty Misiego y a mí misma (mismiedad) interpretando a Janet con camisas de cuadros abrochadas hasta el último botón, fregando el horno en mitad de la noche en pleno ataque de histeria, o vestida de azul y con el pelo cardado entrando en la pista de baile de la mano de Tom Decker durante la gala de beneficencia. Igual me animo y monto una fotonovela.

Wednesday, September 17, 2008

E-spagueti

Con motivo del 11 de septiembre, festivo en Cataluña y fecha indudablemente destinada a darnos disgustos y noticias por los siglos de los siglos, me fui a Verona a casa de un amigo que es de allí. Qué bonita es Verona, tiene ese aire inefable de todas las ciudades italianas: medio medievales, medio renacentistas y con las calles comerciales empedradas con un mármol rosa que resbala cantidad.
Apuntes breves sobre Verona:
- En la (supuesta) casa de Julieta los enamorados se dedican a escribir notas de amor (supongo que "Karl & Jenna Forever Love" o un similar) y las pegan a la pared ¡con chicle! Tan repugnante costumbre hizo que se me pegase un mechón de pelo a unas notas cuando me acerqué demasiado para sacar una foto. Argh y reargh. Creo que era Ramón Gómez de la Serna (el de la muñeca tamaño natural) el que decía eso de "cursi es todo sentimiento que no se comparte". Pues podría decirse que el amor es siempre cursi cuando no se comparte, y que eso de pegar notas con chicle a la pared es una guarrería súper-representativa de lo que es el amor: al que lo vive le hace mucha ilusión, el que lo ve desde fuera siente un poco de asquito. La casa de Julieta por otra parte es una muy buena metáfora de lo que es el turismo: a una casa medieval le añadieron en los cincuenta un balconcito que no tenía para llenar las expectativas de los turistas románticos. Debajo hay una estatua de Julieta a la que hay que tocarle una teta para garantizarse la suerte en el amor. Yo todo esto ya lo sabía antes de ir (claro, con lo lista que soy yo), pero estar allí con las hordas de japoneses haciendo el turista un ratito resulta una experiencia muy curiosa.
- En casa de mi anfitrión tenían el exprimidor de zumo de Philippe Stark, más conocido como "¡La guerra de los mundos!" (imprescindible la exclamación). El caso es que he estado delante de uno muchas veces pero me di cuenta de que nunca lo había utilizado para exprimir fruta (esto no quiere decir que lo haya utilizado para metérmelo por el coño ni nada parecido), y mientras comíamos unos deliciosos e-spaguetis al pesto o e-spaguetis carbonara, lo miraba de reojillo, a punto de saltar sobre él para comprobar si es práctico y limpio de verdad o si toda la pulpa de la naranja se filtra hacia el vaso. La próxima vez no falla.
- En Italia están poniendo "Un paso adelante". Me hizo mucha ilusión encontrarme con las correrías de MAM, Lola, Ingrid y Pablo Puyol en la sobremesa del viernes, y me pregunto si tendrá un éxito comparable al que decían que tenía en Francia, donde pusieron UPA poco después de su estreno aquí y decían que por eso en Francia Mónica Cruz era casi tan estrella como su hermana. El doblaje era muy gracioso y estaba mal sincronizado. El personaje de Cristóbal (interpretado por un actor gallego con el que coincidí en un avión que sería el inicio de una horrible travesía hacia Túnez) se llamaba "Cristobal", con acento en la a. En el capítulo que vimos, Lola recibía cartas de amor anónimas en medio de clase, y al final del capítulo su admirador secreto la citaba en el teatrillo que tenían allí en la escuela de Carmen Arranz. Resulta que eran unos compañeros de clase (el gitano y otro) riéndose de ella, y Lola lloraba, se desgañitaba y agitaba su tersa y kilométrica melena. Qué recuerdos de UPA. También cantaban, en un momento del capítulo, su hit "Morenita muchachita", y todo fue como volver a 2002.
Pues eso, que hay que tener amigos en todas partes para que te inviten a marroquinos (una mezcla de café, nata y chocolate que HAY que probar) y sus amigos locales te piropeen llamándote "brava ragazza" y te inviten a cervezas en jarras de cerámica que pesan medio kilo.

Tuesday, September 09, 2008

Lo que nos trajo el verano de 2008

Google ha sacado un navegador que reúne lo mejor del Firefox y de ese otro de Linux que no recuerdo cómo se llama. Del explorer no han cogido nada, claro. Es raro que yo hable de estas cosas porque es obvio que no tengo ni idea, pero dicen los expertos que, aunque esté en desarrollo todavía, está muy bien, es muy rápido y carga muy poquito el ordenador. Yo veo simplemente que es bonito y sencillo, y el logotipo, efectivamente, es igual que el del Simón, verde, rojo, amarillo y azul, dan ganas de pulsarlo repetidas veces a toda velocidad. El nombre, "Chrome", lo veo muy poco apropiado para un navegador. Parece más bien el nombre de una película de Cronenberg o de Darío Argento. Para finalizar esas hondas reflexiones sobre el Chrome, me pregunto qué no sacará google, y apuesto a que dentro de diez años comeremos comida Google y viviremos en casas construidas por Google, rojas, verdes, amarillas y azules. O, más probablemente, diremos ¿Goo qué?
Fonsi Nieto y Ariadne Artiles han "jugado al despiste" (expresión sin la cual los comentaristas del corazón no sabrían vivir) durante todo el verano. Esta pareja me produce una pereza terrible, pero querría comentar dos cosas:
cosa 1: Fonsi Nieto es el horror. ¿Qué novias son esas que se elige, dios mío? Supongo que puede considerársele afortunado porque con esa pinta que tiene ha salido con tres mujeres que son consideradas tías buenas por casi todo el mundo: Elsa Pataky, Natalia Verbeke y Ariadne Artiles. A mí las tres me parecen un espanto total. Chabacanas es la palabra que mejor las define. Elsa Pataky, cumbre del deseo patrio, pese a parecer seriamente retrasada, nos cae psuedobien por haber sido Raquel en Alsa, antes de operarse la nariz y etcéteras varios, pero es una hortera y una tuja de tomo y lomo. Esa ropa que diseña, o diseñaba, es igualita que los chándales marca Batuka. Natalia Verbeke siempre parece tener la cara y el pelo sucios.
cosa 2: Ariadne Artiles tiene una cara de modelo normalita y corriente, pero un cuerpazo poseedor de una cosa que a mí particularmente me encanta, y es un tronco larguíííísimo. Entre sus tetas y su coño hay kilómetros de distancia, y eso hace que sin las mechas y el look ibicenco, pudiera ser elegante. Pero no.
David Bustamante y Paula Echevarría han tenido una niña. Como son asín, la han llamado Daniella con doble ele, que supongo que les parecerá más moderno. De Busta opino más o menos lo que todo el mundo; musicalmente me interesa tanto como el nuevo disco de Banghra o, por utilizar un símil literario, el libro "Los Tous: historia de una familia, una empresa y un osito hecho joya" (aunque su canción "oé oé oé oá siempre te llevo dentro del alma como el arrullo de un mar en calma" me encanta). Lo más guay que asocio a Bustamante es algo que ni siquiera ha hecho él, sino los Astrud: una foto en la que Manolo llevaba una camiseta con la cara de Bisbal que ponía "robot" y Genís una con la cara de Busta que ponía "persona". Aún así, celebro su reciente etapa de hombre feliz que ha recuperado el rumbo estético (en términos OTeriles, claro está) y creo que esa mujer que tiene, Paula Echevarría, es lo mejor que podía haberle pasado. Todos recordamos con el corazón encogido aquella etapa en la que su pérfida y rubia exnovia Begoña Alonso le denunció por malos tratos, y su familia protagonizaba episodios de agresión en San Vicente de la Barquera. Por suerte todo aquello se aclaró y la malvada modelo robavestidos (o roba zapatos, no recuerdo bien qué era lo que le robaba en el backstage a la novia de Nacho Sierra) debe estar ahora mismo en su casa lanzando dardos a una foto de Paula Echevarría vestida de Rosa Clará el día de su boda. Paula no es exactamente una genia de la moda, lo único que hace es seguir las tendencias a rajatabla sin innovar ni mucho ni poco, pero todo le queda tan bien y está tan mona siempre que es imposible no cogerle cariño. Tan sonriente, con ese pelo megahidratado, tan normal, tan ideal, hace que nos olvidemos incluso de que era la fan número 1 de Bustamante. Eso, que estoy muy feliz de verla emocionada a la salida del hospital, con la cara y los tobillos hinchados como bollos y más mona que nunca.
Como dice el Pasillero (jojo) lo más tremendo del accidente de Barajas fue que todos los medios aprovecharon para comentar la operación de nariz y barbilla (no sé por qué nadie dice lo de la barbilla, cuando es súperobvio) de Letizia Ortiz como si fuese lo más reseñable del tema. Increíble. En fin, debía tener la cara amoratada como la chica en LA Confidential que se opera para parecerse a Rita Hayworth y tenía pinta de estar hasta arriba de analgésicos. Aplaudimos a Letizia en su cruzada por el crecimiento de la úlcera de Jaime Peñafiel, rata detestable y hombre de la digresión constante.
Sienna Miller se lía con un hombre casado y asisto atónita a un linchamiento por parte de las revistas (sobre todo) británicas. Esto es una obviedad tan obvia que me da hasta vergüenza escribirlo pero, señores, el casado es -era- él. Sienna puede hacer con su coño lo que le salga de la brinca del idem. Y luego hay quien dice que no vivimos en un mudo machista. Puagh.
Por supuesto, la serie del verano ha sido -está siendo- Swingtown. Tengo tendencia a obsesionarme con las cosas que me enganchan y no dejo de darle el coñazo a mis allegados -virtuales y en 3D- que también la ven. Pero qué quieren, esto no es Lost, ni siquiera Mad Men, y no tengo foros donde opinar ni largas entradas que comenten el último bañador de Trina o el cardado de Janet. Recomiendo fervorosamente una visita al verano del 76. Yo hasta pongo su last fm en casa de fondo mientras cocino.
Hablando de cocina, "Ven a cenar conmigo" me encanta. Espero que sea ese típico programa de verano que tiene éxito y se alarga temporadas y temporadas (como Corazón de Verano, que pasó a ser Corazón de/estación). Los concursantes son de órdago (especial mención para los coruñeses de hace unas semanas, que eran para mear y no echar gota), las votaciones dan ganadores casi siempre injustos, y te ríes un huevo viendo a gente que presuntamente disfruta de la cocina diciendo "yo es que no como ni mandarinas ni pescado" o "¿endivias? Ni idea de qué es eso".
"700 Euros. Diario secreto de una call girl", la explotation de "Sin tetas", es tan mala y los actores están -en su mayoría- tan mal que hay que verla para creérsela.
Finalmente, Paris Hilton es lo más guay del verano de 2008. Ha pasado de ser un coñacín, más que nada por saturación de noticias sobre ella, a convertirse en una genia absoluta con su vídeo de respuesta al de McCaine poniéndola como mal ejemplo para la juventud. Y lo hace de una forma elegante y divertidísima: ¿vosotros utilizáis mi imagen para vuestros propósitos? pues yo os la devuelvo criticándoos, criticando de paso el circo de las elecciones y demostrando que sé reirme de mí misma" Si eso no es inteligencia y saber estar, que baje Dios y lo vea.