Wednesday, June 18, 2008
1, 2 y 3, 4, 5 y 6, yo me calmaré, todos lo veréis
A mí cuando viajo me gusta todo, desde París hasta Viana do Bolo, así que es una actividad chupi. Yo, como no soy moderna, no viajo para hacer cosas, viajo un poco como mis padres pero con la cuarta parte de su presupuesto: para comer y ver cosas, acostarme prontito y levantarme a las cinco de la mañana. Estoy tope fea, cuando viajo (cuando no viajo también, vamos, pero la fealdad se acrecienta y manifiesta especialmente en estos días), con mochila que me vuelve jorobada, ropa fatal combinada y una riñonera de cuadros escoceses de miel y limón. Y qué bien me lo paso. Algunos de los mejores recuerdos de mi vida están asociados a viajes, a saber:
Primer recuerdo súperguay: en aquella furgoneta por el Sahara cantando "la muchacha turcaaa no te falla nuncaaaa" con el conductor moruno, o sea, la que probablemente sea la canción en árabe más versionada y conocida en el mundo occidental, ya sea en su versión hispana de Hakim o en la anglosajona de Holly Valance, "the kiss kiss song", creo que se llamaba. Si la buscan en youtube la reconocerán inmediatamente por su estribillo de lanzar besitos al aire. Así que la canción empezó a sonar en la casete del señor que conducía la furgoneta, empezamos a batir palmas, él subió el volumen, empezó a cantar y a jalearnos y en el momento de los besitos todos fruncíamos los labios y chisqueábamos, tan monos. Y yo veía al señor moruno conduciendo, cantando y besando al aire y detrás de su cabeza las dunas del sáhara y me corría viva de la emoción.
Otro recuerdo súperguay: en el tren Zagreb-Sarajevo, nueve horas metidas en un vagón con un turco al que le olían los pies, de charla en un idioma ininteligible con un señor bosnio cojito, una chica americana que no sabía en qué país estaba y una señora gorda bosnia simpatiquísima, compartiendo pastelitos y contemplando el paisaje balcánico, que es muy bonito y está lleno de cementerios por todas partes en los que todos los muertos son del año 93
El último ya, que me lío: el año pasado en Sicilia, tras horas y horas de asfixiante siroco, llegar a la piscina de nuestra casita en Trapani y bañarnos en la mini piscina que tenían en la azotea fue, sin duda, uno de los momentos cumbres de placer físico y mental de mi corta existencia.
Y por estas y otras razones, después de empezar en enero con Berlín, esquiar en Andorra, continuar con Valencia y Altea, Galicia (ejem), Oporto y Lyon, ayer me compré los billetes para ir a Polonia. Y sólo de pensar que voy a a ir Auschwitz vuelvo a tener diez años y a estar reloca con todas las películas, malas y buenas, de la segunda guerra mundial y el holocausto, y busco a mi alrededor escondrijos en los que ocultarme, inútilmente, de los nazis.
Saturday, June 07, 2008
Lost in the supermarket
Últimamente en casa no vemos mucho la tele. Esto no es algo de lo que me sienta orgullosa, más bien al contrario, porque si hay alguien que defienda la tele como espectáculo que provoca pasividad, atontamiento y oleadas de diversión, soy yo. La tenemos mucho de fondo mientras cocinamos y comentamos las nimiedades del día a día, pero lo que es verla-verla, ver cosas en prime time, la verdad es que poquita cosa. Por eso el otro día fue una novedad ponernos a ver Mujeres Desesperadas, que la dan en la dos los martes, mientras yo hacía mis ejercicios de espalda mirando a la meca. Mujeres Desesperadas es una serie que me gusta un montón pero a la que he perdido bastante la pista. Aún recuerdo (música de violín) la primera vez que la pusieron, en Mayo de 2005, creo. Yo entonces vivía en Madrid (corazón) y había venido de visita a Barcelona. Estábamos cenando y de charleta y empezó “esa nueva serie de la que todo el mundo habla”. Por una vez los de la primera no maltrataron sus productos y pusieron los dos primeros capítulos seguidos sin un solo corte de publicidad para enganchar a la audiencia. Lo recuerdo porque me estaba meando y no pude ir al baño hasta que llevaba una hora y media de serie, ya. La primera temporada la seguí con pasión, pero no sé qué pasó con la segunda, -creo que no me enteraba de cuándo la ponían, tal vez fuese verano- que ya no veía más que capítulos sueltos, lo justo para seguir un poco el hilo de la vecina negra con el hijo retrasado encerrado en el sótano. La tercera ya ni idea, y de ésta cuarta pues bastante flojita, sigo lo que va pasando por blogs y cosas así, porque una mujer de hoy tiene que estar al día de todo lo que realmente importa, pero poco más. Habíamos bajado las dos últimas temporadas para estar pertrechadas de series y películas durante la temporda primavera-verano, pero el disco duro de una de mis compañeras de piso –y sin emabargo amiga- se jodió a los dos meses de comprarlo y adiós a todo nuestro material obtenido de forma espúrea. En el capítulo del martes, por ejemplo, Lynette había superado ya el cáncer –cosa que sabía- y Bree estaba liada con Kyle Mcplacaplaca, pero no sabía que Susan estaba embarazada, supongo que de Mike, ¿quién si no? Eva Longoria me sigue repeliendo, interpreta al personaje más petardo e inaguantable que puede existir, aunque creo que en gran parte es por el doblaje, por esa voz tan chunga que tiene. Bree es mi absoluta favorita, claro que teniendo en cuenta que es la mismísma Kimberly no hay vuelta de hoja.
Y bueno, toda esta parrafada insustancial sin pies ni cabeza era para decir que de todas las series vistas o empezadas a ver en los últimos tiempos –en el último año- en drama, me quedo con Damages, y en comedia, con The IT Crowd, sobre todo con la primera temporada. Y para mí ya está todo dicho de series, personajes, spoilers y enganchamientos. Con esas dos obras maestras tengo más que suficiente.
Tuesday, June 03, 2008
Pues mira tú
Saturday, May 24, 2008
El puchy-puly del Doctor Robinson
El jueves, para mi regocijo, dejaron un resumen de "Cuestión de sexo" (cuya caja en dvd vi ayer en la Fnac y tengo que decir que es el peor embalaje de una serie que he visto en mi vida, con una foto de los protagonistas en sofá de lo más friends-noventero-trasnochado sobre un fondo de purpurina multicolor estruendosamente horrible) para las doce y en prime time pusieron un Callejeros dedicado a la ley de costas. "Aplicar la ley de costas a toda costa y a todo coste" era la frase que decía un constructor y que los de Cuatro repetían hasta la saciedad. Bueno, el caso es que lo que voy a contar no tiene que ver directamente con la ley de costas y al contarlo tiene muy poca gracia (ojalá estuviese en youtube), pero vamos allá: El otro día leía en el blog de Mer que en esta última temporada de House, en la que tenía que elegir a sus ayudantes entre una plétora de candidatos, los personajes estaban fantásticamente definidos porque con sólo dos frases ya sabías quienes eran y qué querían. Pues esto mismo lo viví el jueves viendo Callejeros. Estaban en un acantilado canario hablando con una señora mayor que estaba tomando el aire. "Vengo mucho por aquí porque tengo un hijo esquizofrénico", decía la buena señora. Tras eso, invitaba a los reporteros a su casa (la marca de Callejeros es que todo el mundo invita a los reporteros a su casa y les enseña la nevera. Cuando alguien lleva un cámara la gente te enseña el interior de los cajones, te abre el congelador para que veas cuánta carne congelada tiene y se levanta la camiseta para enseñarte las cicatrices de sus operaciones y las marcas de picarse. También es muy marca de Callejeros el grabar cómo se despiden de la gente con un "que vaya bien" o un "hala, que haya salud"). Pues decía que la señora llevaba a los reporteros a su casa y nada más entrar les decía "ahí está mi hijo". Y entonces, el momento: un joven barbudo y con pelos despeinados igualito a Javier Krahe, sentado en un sofá, fumando a contraluz, con los ojos inyectados en sangre y una voz cavernosa, surgida de las profundidades del infierno, que dice "Hola". Ya está. No hacía falta que nos hubiese dicho que su hijo era esquizofrénico. Un personaje definido no con dos frases, con una palabra. Realismo extremo. Vida real que epata a los modernos. Miserias cotidianas y tal y cual pascual. Eso es Callejeros.
Friday, May 16, 2008
Mi relación con Ágatha
La felicidad es llegar a casa con una buena bolsa de patatas Lays sabor cebolla caramelizada y vinagre balsámico (jo, hay que oírme, juro que Lays no me esponsoriza ni nada parecido) y ponerse a ver “Asesinato en el Orient Express”. Ésta es una de esas películas de los 70 ambientadas en los años 20 y 30, subgénero muy querido al que pertenecen obras como “El gran Gatsby” o “Bonnie & Clyde”. Todas estas obras se caracterizan por una estética que abusa un poco del esfumatto, así como con colores desvaídos y rostros difuminados -sin llegar a niveles isabelpreyslerescos- y unos vestuarios súperguays. Ya se sabe que la moda se repite y se inspira y se retroinspira constantemente, y gran parte de los setenta estuvieron marcados por las redondas caras blancas, las cejas finas a lo Marlene Dietrich (que a ella y a
También es muy setentera esta película en su rollo de más estrellas por metraje que un centro de rehab (parezco un guionista de Aída, Jesucristo), como en la odisea del Poseidón. Aquí tenemos a Lauren Bacall, Ingrid Bergman, Albert Finney, Vanesa Redgrave, Sean Connery o Anthony Perkins, haciendo, cómo no, de Norman Bates con otro nombre. Es muy gracioso lo de Anthony Perkins (aunque un poco triste también –emoticón carita triste-) porque interpreta a un personaje que en el libro (que me compré y leí enterico el domingo, así que lo tengo fresco) es un hombre muy desenvuelto y espabilado, pero claro, como en la película lo interpreta Anthony Perkins se vuelve tartamudo, sudoroso e inquietante. Hay una parte muy divertida en la que dice, literalmente:
- Mi madre murió cuando yo tenía ocho años y creo que todavía no lo he superado. Ala, ¡dígame que soy un retardado emocional y por eso aún no me he casado!
En cuanto a la historia, pues casi igualita que la del libro. Me pasa algo curioso con Agatha Christie, y es que aunque sus libros me parezcan una mierda pinchada en un palo en su gran mayoría, disfruto mucho con su lectura. Sobre todo me gustan las historietas cortas de Hércules Poirot y Miss Marple, inspiración de Jessica Fletcher, aunque más bien la protagonista de “Se ha escrito un crimen” (Murder, she wrote, genial título original) sea directamente un trasunto de la propia Agatha Christie trasladada a Cape Cod. En cualquier caso manifiesto mi debilidad absoluta por historias como “Diez negritos” o “El espejo se rajó de parte a parte”. Y también por Parker Pyne, tercero en discordia de las creaciones de esta mujer, que colgaba un anuncio en los periódicos que rezaba: “¿Es usted feliz? Si no lo es consulte a Mister Parker Pyne, calle cual, número tal” Me parece una forma maravillosa de ganarse la vida, resolvérsela a otros y acertar siempre.
Friday, May 09, 2008
En mi operación no han encontrado ni una pizca de semen
Actualización: Acabo de ver en "Está pasando" -programa del que si tienen algo de buen gusto y un espíritu sensible deberían huir como alma que lleva el diabl- un homenaje que le tributaban a Sara Montiel en el Black and White. Ella, para mi regocijo, decía algo así como "Sí, algo me han organizado en el black and fight... " La periodista que hacía el reportaje era Paqui Peña, que a mí me cae muy bien y se la veía súperagusto, pasándoselo mejor que la propia Sara en ocasiones. Claro, todo estaba lleno de travestis de la removida y maricas de relumbrón habituales del Black and white, hasta Aviador Deluxe estaba por ahí y tal, todo muy divertido. Bueno, el caso es que supongo que, aunque el hecho de que Sara sea un mito sólo para una minoría de la población la haga más grande, más nuestra y tal, es una injusticia como la copa de un pino. A Sara tenían que estar haciéndole homenajes no en el Black and White, sino en el Teatro Real, darle la medalla de oro del trabajo, qué sé yo. Es que me da una rabia terrible que se haya convertido en una especie de esperpento para las jóvenes generaciones y gran parte de la opinión pública de este apestoso país, como si toda su vida, toda ella en general, mito viviente, no signicase nada. Se ríen de cosas como de la boda con Tony -que a mí es una cosa que me flipa y me parece maravillosa en todos los aspectos, el montaje, las fotos de la boda en sí, Tony... -, las peleas con Marujita, sus hijos Tais y Zeus (que por cierto canta muy bien, modelar no, pobre)... Los infraseres que estaban en la mesa de los mongolos que atienden por Lucía Riaño y el Tirantes (Lucía Riaño estaba corriéndose viva porque una colaboradora del programa le había hecho una entrevista a Luis Miguel, tócate las pelotas, ese hombre que destrozó los maravillosos boleros de Armando Manzanero haciendo que las estupendas versiones de Los Panchos -por ejemplo- quedasen oscurecidas ante sus perpetraciones) Los infraseres de la mesa de Está Pasando, decía, que se me va el hilo con tanta rabia, entre los que estaba Jaime Peñafiel (ese rencor hecho hombre merece una entrada para él solo) comentaban "¿y dónde está el novio" "pero si no existe..." como con pena de Sara. Sara, que es más lista, más artista y más estrella de lo que lo será cualquier medianía en su vida.
Wednesday, April 30, 2008
Qué vida tan tonta y qué grande es tu amor
Y es que, desde que tengo un trabajo adulto, de mujer que se autofinancia lujos y caprichos, el tiempo no me llega para nada. Menos mal que tengo la pirámide de cuarzo para, pese a lo que digan los incrédulos, ayudarme a que me salgan bien las cosas. Y sí, madrugar es malísimo. Yo, cuando no duermo mis horas reglamentarias -que son nueve- o me levanto antes de lo que mi reloj biológico me indica -que es a las diez de la mañana, ni más ni menos- acuso sobremanera los efectos del cansancio y me sale un capilarcito en la mejilla, debajo del ojo izquierdo. Si duermo lo suficiente, el capilarcito desaparece. Cuando estoy cansada, hace acto de presencia. Y ahora llevo con él -y con la fealdad que suele acompañarle- bastante tiempo. Y aún así, estoy recontenta, porque no hay nada como levantarse cada mañana cagándose en el despertador para ir a hacer algo que te gusta, que no es la bomba, no es el trabajo de tu vida, pero te gusta, aprendes, lees, tienes la sensación de ser útil, te cansas, cobras por ello. Y de vez en cuando te da pequeñas alegrías como la de ayer, cuando de pronto descubro que voy a cartearme con un señor electrónico cubano que me dice, con su perfecta caligrafía cosas como "mucha salud para usted y toda su compañía"
Y, amén de despedidas varias de esas que se llevan briznas de tu corazoncito apocholado, alegría porque me voy unos días a Lyon, mis padres se van todo el mes a México, hay amor en el aire, se acerca el verano, hay momentos de plenitud, proyectos en lontananza... no sé, si la vida era ésto, bienvenida sea.
Sunday, April 27, 2008
Que esto que hoy es un cascajo fue la dulce metedura donde yo perdí el honor
Estos días:
Delante de casa está el puticlub “Tú y yo”, y delante del puticlub hay una acera muy ancha ancha. En esa acera tan ancha alguien ha escrito a tamaño gigante con spray: “Susana te quiero”. Para todos está llegando la primavera.
He terminado de leer (por fin) “Las partículas elementales”. Y sí, pero bah. Creo que habla de una sociedad enferma de deseo y pequeñoburguesa que aquí en Ejpaña todavía no existe, o no está tan extendida, porque no llevamos tanto tiempo siendo primer mundo. Que todavía se nos ve el pelo de la dehesa y estamos en momento de disfrutar de las vacaciones pagadas y del chalet en la playa sin notar el vacío existencial. Por lo demás, pah. No está mal, pero no me quedan muchas ganas de leer otro libro de Houellebeq.
Por otro lado en el mismo día de Sant Jordi me he cepillado mi regalo: “Lost Girls” de Alan Moore. Y ¡guau! Es el primer volumen de una historia completa de tres que cuenta las andanzas eróticas de una Alicia (en el país de las maravillas, o a través del espejo, más bien), de Wendy (de Peter Pan) y de Dorothy (del Mago de Oz) ya adultas. Y por supuesto, como todo lo que hace Alan Moore, es maravilloso e híperinteresante, con mil lecturas que ahondan en el significado profundo de las historias clásicas. Y moja mogollón, además.
Sunday, April 13, 2008
En verdad os digo
Voy a hacerles una recomendación a todos mis lectorcitos que les va a servir para triunfar en la vida. Yo entiendo que ustedes sean personas post-siglo XVIII y sus mentes ilustradas desdeñen a los astrólogos y nigromantes, pero, ay amigos, los dos consejos que les voy a dar FUNCIONAN. Y les van a servir para triunfar en la vida y salir airosos en sus proyectos, al menos en los laborales. Y todo de gratis, ni siquiera por las quinientas pesetas de la pulsera magnética que curaba la cefalea. Gratis, palabra musical.
Ya me han leído la mano unas cuantas veces y me han echado las cartas con tronchantes resultados (eso lo contaré algún día), pero éstos consejos son muy sencillitos y fácilmente aplicables. Tienen que ponerlos en práctica ya mismo si quieren dejar de ser cajeros en el Carrefour (con todo mi respeto a los cajeros de supermercado, que realizan una labor muy bonita y muy útil) o de preparar oposiciones a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado (ningún respeto para éstos, puagh). Ahí van:
El primero es una máxima y es más bien de efecto darseánimosaunomismoensumismamismiedad:
"Miedo no". Sólo hay que creérselo, miedo no.
Y el segundo es infalible: Cómprense YA una pirámide de cuarzo. Puede ser pequeñita y discretita, no hace falta que sea de tamaño... piramidal. Valen un euro o poco más, y bueno, para adquirirla en mi caso está bien fácil porque mi calle está llena de librerías como "Karma" o cafeterías de punto de encuentro mágico, pero hasta en los pueblos más pequeñicos hay alguna tienda esotérica. Una pirámide de cuarzo blanco, pequeñita, y la ponen encima de sus papales y sus cosas, esas gestiones que quieren que les salgan bien (los papeles de la hipoteca, la lista de sitios donde mandar el currículum, las pruebas del sida... ) y ¡ala!, a esperara que la pirámide surta efecto. Que surtirá, ya lo verán.
También hay pirámides de otros colores para problemas más localizados: amor, ansiedades, cosas así, pero como el trabajo es lo ÚNICO importante, con ésta tienen más que suficiente.
Ala, corriendito a por ella.
Tuesday, April 01, 2008
El presidente de la FIA implicado en orgías sadomasoquistas nazis
Santiago del Valle, sea o no el asesino de Marilú, menuda perla negra de ser: acusó al profesor de su hija de abusar de ella, y al final se descubre que no era el profesor sino él mismo el que la violaba repetidamente (o tocaba, o vaya a saber qué), y lo que más me espanta del caso, ¡con el consentimiento de su mujer, que presenciaba los abusos! (Estas cosas me recuerdan a ciertos testimonios de Sabor a ti, cuando Ana Rosa trabajaba por la tarde y se mojaba bien mojada en la mierda). Y ver esas declaraciones del individuo en cuestión, a la puerta del juzgado, soltando joyas como la siguiente: "¿Pero cómo voy yo a abusar de mi propia hija? ¡Antes de abusar de mi niñita abusaría de la niña de cualquier otro!" Es que sería como para reír, de no ser tan chungo que más bien da ganas de llorar.
Qué terrible, terrible es todo; darse cuenta de que la sociedad, la gente, las niñitas y sus padres no pueden hacer en realidad nada contra los violadores, los pederastas y tal. Que por mucha cárcel y tratamiento de hormonas, por mucha castración química -tema talcualito "La naranja mecánica" del que parece mentira que aún se hable-, por mucha "reeducación", no hay cura ni vuelta atrás, los violadores no se redimen, y los niños víctimas de abusos se convierten en abusadores -ellos- y actrices porno o mujeres maltratadas -ellas-. Es muy reaccionario esto que pienso, sí, pero es que cada día me vuelvo más intolerante y más "quelescortenlacabeza". La vida, que me curte y me hace mirar con ojeriza a los moros, los argentinos y los andaluces, y contemplar la pena de muerte con simpatía.
Total, que no hay que tener hijos. Que es arrancarte un pedazo de tu corazón y exponerlo por el mundo a que cualquier cabrón con pintas le joda la vida, o a que cualquier burocracia inoperante ayude a joderle un poquito más, o a que se convierta en un cabrón con pintas él mismo. Que es lo más probable.
Saturday, March 15, 2008
Gala atómica
Y de Figueres me habían dicho que era muy feo. Se conoce que quien es de esa opinión no conoce pueblos como As Pontes de García Rodríguez. Muy animado, súpermercadillo de antigüedades y de comida rica, moviemiento de pueblo, gente encantadora de verdad, todo el mundo súperservicial y agradable (aunque también es verdad que a cuatro chicas con bigote no se les puede negar nada). Compras exprés en la Rambla adquiriendo por el módico precio de 6 euros, 6:
La afamada obra sadomasoquista "historia de O". Llevaba tiempo tratando de conseguirla en puestos de viejo y tal, porque ya no se encuentran. "Están muy solicitadas", me dijo el agradable tendero que fumaba en pipa (hecho que ya le asegura un lugar en mi corazón), y yo "ya, es que creo que ya no se editan" "No se edita nada, hija. Ala, que la disfrutes" y a esto añadió un guiñito que igual sugería más bien un "que te sea cómodo el collar de perro".
Un par de número extra de Historia y Vida de cuando la dirigía mi adorado y orondo Néstor Luján. (Con respecto a Historia y Vida tengo un proyecto en mente que me hace jojear y retorcerme las manos compulsivamente pero del que no hablaré porque puede de que sí, puede de que no). Uno sobre "España y los extranjeros", del que he sacado ya muy sabias descripciones del carácter de los hijosdalgo, y otro sobre Napoleón, el primer héroe moderno, el gran corso, el del pene de los cuatro centímetros, el enemigo de Madame de Stael, el de "líbranos del mal y de Napoleón". Ese mismo.
Saturday, March 01, 2008
Comunicación y guerrilla
Últimamente escribo muy poquito y no estoy nada pendiente de nada porque desde el 19 de Febrero tengo un trabajo. Pero un trabajo de verdad, nada de las mierdecillas que hacía hasta ahora. Un trabajo de los que alienan, de los de fichar, de los de de nueve a siete en una gran corporación empresarial de probada solvencia y generadora de odios entre los que se dedican a su mismo campo de un modo, digamos, más artesanal y vocacional. Una corporación relacionada por igual con mi odiado Buenafuente y la odiada por todos Agatha Ruiz de
En otro orden de cosas, estoy leyendo cuentos de Saki, uno de estos cuentistas ingleses tan guays de principios de siglo (XX, que es el que mola) que está muy en la línea de Roal Dahl (súperadoro) y del que Tom Sharpe (adoro, pero menos) se declara admirador. Como dijo una vez un novio mío: “Cómo se nota que son ingleses. Están todo el rato bebiendo y apostando”. Súper a favor de los ingleses cuando atienden a nombres como Clovis y celebran recepciones viejas propiedades familiares en Surrey.
Acabo de ir a ver “Abel Raises Cain”, un documental sobre Alan Abel hecho por su hija del que no voy a hablar aquí porque ya lo cuenta mucho mejor Mónica Escudero (un role model y ejemplo a seguir personal) en su fotoló. Bueno, digo que es el creador del concepto “hoax” y con eso ya tienen que entrarle ganas de saber a cualquier persona de bien. Además el señor estaba allí, en la proyección, muy sonriente y atildado.
El fin de semana que viene va a ser un sinvivir: el sábado la gala para decidir quién va definitivamente a Eurovisión –que los pérfidos de erretevé van a amañar para que salga una de sus opciones, como ese horror que dice algo de un olé para mi tierra, en vez de
Monday, February 18, 2008
Amor fallero
Súper súper fin de semana largo en Valencia y Altea. Road trip en un coche de Pepe Car, porque pese a odiar a ese Javier no se qué, dueño de Pepe Car, Halcón Viajes y la horrenda y nunca suficientemente aborrecida Air Europa, son los más baratos. No hay mejor sitio para cantar a voz en grito que durante un viaje largo en coche y sin ser el que conduce. A grito pelado con Ráphael, con Miranda! y con Paul Anka mientras pasábamos por desvíos a Alcasser y Picassent. Llegada a hotel en el centro de Valencia (porque hay que tener amigos en todas partes), salida nocturna por la ciudad (yo, que soy especialista en quedarme dormida en todos los bares sin que me importe mucho estar sentada o de pie, ya he probado algunos locales valencianos en los que se sestea muy bien). Arrase con el buffet libre del desayuno y turismo por la ciudad: encuentros con Rita Barberá en las escaleras del Mercado y una llamada del Planeta de los Simios que me hace tener un orgasmo ante el palacio del Marqués de Dos Aguas. Ruta gastronómica que nos lleva a la playa de
Thursday, February 07, 2008
Lo que pienso del amor
"El amor es como un columpio: empieza siendo una diversión y termina dándote náuseas"
"En una relación de pareja ambos miembros tiran de una goma elástica. Cuando la relación se rompe, uno de los dos suelta la goma y le da al otro en los morros"
"El amor es un hábil juego de espejos mediante el cual dos que están solos se creen que están acompañados"
"El amor vuelve idiotas a los inteligentes"
Ramon Gómez de la Serna (creo) también tiene una frase muy aplicable a este caso y sobre la que todos deberíamos reflexionar un poquito:
"Cursi es todo sentimiento que no se comparte"
Monday, February 04, 2008
¡Mario, eres peor que Wario!
- Gracias al trabajo de una de mis compañeras de piso tenemos la casa llena de revistas. Llegar a casa y encontrarse la Glamour, la Vogue, la Fotogramas, varias ediciones de Cosmopolitan... eso es la felicidad. Bueno, si estuviesen también el ¡Hola! y la Interviú ya sería la felicidad completa.
- Ha llegado el pack pirata de juegos de la Ds de otra de mis compañeras. Aquí sí que no hay peros: "¿quieres ser diseñadora de moda?", un montón de Marios, el siempre infalible Tetris, el juego de los conejitos... yo, que nunca he sido consolera, no puedo dejar en Mario y en su atractivo bigote.
Monday, January 28, 2008
Berlinale
Berlín muy, muy bien. Enorme, muchísimo frío, andar, andar, andar… Subir al Reichstag, desayunos pantagruélicos, imposibilidad de encontrar comida alemana, currywurst delicioso, decir “estoy ante el muro de Berlín”, varias capas de abrigo superpuestas, cafeterías con rollo, bares con rollaco, Kreuzberg y Scheunenviertel,
Monday, January 21, 2008
Las enseñanzas de Sisa
Últimamente tenemos un problemilla en la aldea: hay un pájaro (o pájaros) que se estrellan voluntariamente contra el cristal de una ventana lateral del salón. A veces se estrellan con tanta fuerza que hasta lo dejan un poco manchado de sangre (ugh), otras se conforman con picotear incesantemente el cristal, como si quisieran romperlo. Las teorías que intentan explicar este fenómeno son de lo más variopinto: desde que algún reflejo del sol los vuelven locos, hasta que tiene un atávico recuerdo de cuando instalaba su nido entre las hojas de la hiedra. Yo soy más pro-teoría de
Utilizamos una foto de Inés Sastre arrancada del ¡Hola! pegada a la ventana, como si estuviera apoyada en el alféizar contemplando el paisaje. Y, no se lo creerán, lectorcitos míos, pero funciona. Así que si algún día me encuentro por un casual con Inés Sastre en un campo de golf o similar, le diré que es el mejor espantapájaros con el que me he topado.
… y este fin de semana intenso de visitas, llantos y bla bla bla. El miércoles me voy a Berlín. Nervios, nervios. Por favor, si alguien va a entrar en una esfera, bola de la solidaridad, círculo de la prosperidad o como quiera que se llame, que busque antes en la wikipedia o donde sea el término "estafa piramidal", haga sus cuentas matemáticas y recuerde las enseñanzas de Sisa.
Sisa: esto era un rey, un sultán o un majarajá, no recuerdo, que se aburría mucho mucho. Un buen día se le presentó un sabio llamado Sisa que había inventado un juego genial que divertiría mucho al jerifalte. El juego era el ajedrez, y efectivamente el antaño aburrido monarca lo encontró divertidísimo y maravilloso. “Voy a recompensarte por esto. Pídeme lo que quieras”, le dijo a Sisa. Éste dijo que el juego que había inventado tenía un tablero con 64 casillas. Quería un grano de trigo por la primera, dos por la segunda, cuatro por la tercera, ocho por la cuarta, dieciséis por la quinta… así iría duplicándose la cantidad hasta llegar a la casilla 64. El monarca se rió mucho con la petición, que le parecía una chorradita suprema. Pero cuando alguien hizo cuentas por él, se dio cuenta de que la cantidad de granos que tenía que entregar era tan desorbitada que tendría que dedicar las reservas de trigo del país durante los próximos diez años exclusivamente a pagar a Sisa.
Wednesday, January 16, 2008
Requiescat in pacem
De verdad que me da muchísima pena, porque lo que más me conmueve en este mundo, por encima de los niños con cáncer, las guerras y las mujeres maltratadas, son los perritos.
Thursday, January 10, 2008
Super sweet 16
Estas navidades
Pero es en los concursos donde ya se desata la locura: hay uno, “Parental Control”, que hay que verlo para creérselo. Un matrimonio maduro ve con horror cómo su hijito o hijita se lía con un individuo, generalmente de inferior clase social, al que ellos detestan porque:
a) dice tacos
b) no se depila las axilas
c) no trabaja ni tiene intención de hacerlo
d) es un gilipollas integral.
Así que la mejor solución es realizar un casting de posibles parejas para sus hijos.
Ven a unos cuantos (lo mejor de cada casa, la persona que se dio cuenta de que los castings eran mejores que cualquier programa debería recibir un Nobel), el padre elige a uno (o una) y la madre a otro. El vástago en conflicto deberá tener dos citas con ambos novios alternativos, -que sus padres visionarán en compañía del rabioso novio verdadero- y al final deberá elegir entre quedarse con su pareja oficial o cambiar por una de las elecciones paternas. Bien. Independientemente de que los padres suelan tener razón y los novios de sus hijos sean, efectivamente, unos gilipollas integrales, ¿en qué cabeza cabe que un adolescente deje al novio que él ha elegido y sus padres detestan para quedarse con uno que goza del visto bueno paterno? Pues a veces ocurre, increíblemente. (Obviemos el hecho de que probablemente todos sean actores y tal, ¿a quién le importa ese detallito?)
“Next” es otro programa que también me gusta mucho. Un chico o chica tiene a su disposición una furgoneta llena de candidatos deseosos de salir con él (o ella). Va teniendo una cita con cada uno que, en vez de desarrollarse dentro de la furgoneta (como sin duda los participantes preferirían), tiene lugar en panaderías, cabinas de bronceado, sitios así de guays para tener una cita. Con cada minuto que el candidato pasa con el elector, gana un dólar. Esto, hasta llegar a 45 minutos y 45 dólares, momento en el que el elector le dice que puede quedarse con el dinero y punto o aceptar tener otra cita con él y perderlo. Eso, si antes no se aburre y dice “next”, con lo que la siguiente cita sale de la furgoneta. El otro día vi uno en el que un tío absolutamente retrasado iba rechazando a unas chicas muy monas hasta que aparecía una moza absolutamente despampanante ataviada con una escueta camiseta con la que lucía escotazo. El chico fue verla, gritar “guauuu”, tener una erección y decirle: “muy bien, acabas de llegar: puedes elegir entre quedarte con un dólar o perderlo y aceptar tener una segunda cita conmigo.” La chica se lo pensó una fracción de segundo y aceptó, marchándose los dos suponemos que a fornicar en la furgoneta, ya libre del resto de candidatas.
Pero la palma, mi absoluta favorita, un programa que me obsesiona hasta límites indecibles, es “Super Sweet
Y aquí sí que no hay vuelta de hoja, es del todo real.