Monday, July 28, 2008

Mi dentadura postiza está rota

Yo, como cualquier persona de bien y con cierta consciencia a la hora de elegir a sus role models, leo Lector Constante por el simple placer de hacerlo y a veces también tomo nota. De su bellísima entrada sobre los cuentos de los hermanos Grimm (de los más guays junto a los Karamazov y los Lumiere) me entró la perra por leer "El psicoanálisis en los cuentos de hadas", y ahora que ya lo he hecho puedo deciros que si queréis tener hijos sanos emocionalmente capaces de superar el complejo de Edipo y la fase oral (que son las cosas más importantes que tenemos que superar las personas en esta vida, por encima de una violación o el final de la universidad), hay que leerles muchos cuentos de hadas. El niño pequeño no se da cuenta, pero en todos los bellos cuentos (cuánto más antiguos y menos edulcorados, mejor) se esconden enseñanzas y consejos que su inconsciente aprehende y podrá poner el práctica cuando lo necesite. Así, la madrastra siempre es en realidad la madre postlactancia y, como dijo la siempre bella y atormentada Djuna Barnes: "los niños sienten algo que no pueden decir: ¡les gusta que el lobo y caperucita estén juntos en la cama" Pues nada más que añadir. Igual es demasiado psicoanalítico para mi gusto y la época actual, y desde luego hay algunas interpretaciones que son bastante irrisorias, pero un buen rato se pasa y se aprenden cositas que uno creía que sabía pero que en realidad no sabía. Y como plus, sepan que los mejores y más útiles cuentos que puden contarle a sus niños son "La Cenicienta" y "La bella y la bestia", que tienen una serie de lecturas, símbolos, dobles, triples y hasta cuádruples significados más eficientes que 20 años de terapia. Olvídense de cosas tan chungas como que los cuentos de hadas son machistas o conservadores o cosas de esas como de sociata chungo. Hay que leer cuentos de hadas, y aunque en el libro no se vea con buenos ojos, yo digo que se puede y debe dejar que el niño vea feliz las películas de Disney (que como maricona que soy, aprecio con pasión). Y aunque tampoco en el libro se está a favor de los cuentos ilustrados, yo digo que unas imágenes de María Pascual nunca vienen mal, para que se vaya forjando una estética de plastidecor y espumillón bien linda que luego evolucionará, sin duda, hacia fealdades minimalistas mucho más "adultas".
Salto en el espacio tiempo: ahora nos encontramos en el pasado viernes por la noche ante el televisor, viendo en "Donde estás corazón" cómo Jaime Cantizano empieza a presentar a "una gran estrella de la televisión americana que ha visitado los más prestigiosos platós que bla bla bla" ¿Quién será? me pregunto yo mientras engullo unas rufles al jamón. Y hete aquí, lectorcitos míos, que traen a una mujer que rompe sandías con las tetas. Así, tal cual. Unas tetas gigantes, todo sea dicho, megaoperadas y megacaídas. La mujer se cogía una teta y ¡placa! atizaba con ella una sandía, partiéndola de inmediato por la mitad. Creí estar en 1993 viendo Telecinco. Y debo reconocer que era hipnotizante e increíble. Yo creo que no voy a olvidar en mi vida esa imagen, vamos, que como espectáculo, era un espectáculo total. Luego me he enterado de que ya salió hace un par de semanas en anarrosa, así que me imagino que esta mujer estará haciendo una tourné por los más prestigiosos teatros del país, igual amenizando los entreactos de la gira de "Hoy no me puedo levantar", que le pega mucho.

Friday, July 18, 2008

Quiero atar mi pata quebrada a tu pata que también ha de querer estar quebrada

Voy a poner unas imágenes seleccionadas de una fotonovela que hicimos un amiguito y yo en el verano de 2005. Sean clementes, las fotos son fotos de fotos (calidad pésima, brillis brillis chungos), y éramos jóvenes e ingenuos (¡comic sans!, aún no me lo explico). Ahora somos mucho más guapos, más listos, más maduros, nos han roto el corazón, nos han perforado por otros agujeros, nos han dado trabajo y todas esas cosas tan importantes que forman parte de la educación sentimental de una persona humana.
Sólo tengo seis fotitas, pero son muy representativas de la historia in yeneral.

"Bubú continuó enseñando los recovecos de su morada a Jenny Dickinson...
-Esta es mi esponja, la compré en el Día. Es Winnie the Poo, se pronuncia Pú.

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Creo que este _-{sKoRpIo26]-_ es n puto subnormal, pero tiene algo que me atrae...
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¡Y ahora ejecutaré mi plan maestro! ¡Le ofreceré el cloralicrato de asnitaina fíbica que la dormirá!
Pero qué mierda de puto café. Disimula...
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¿A qué se deberá esa malévola expresión en la cara de Bubú? No creo que deba temer... le he conocido en #gente_buena...
En breve el cloralci... esa mierda que le he puesto en el café la dormirá.
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(Esto es "al día siguiente")
-Y debo confesarte que te violé, pero sólo una vez.
-Dos, que me da a mí que tú eres el de la anterior...
-Puede, he violado a tutiplex.
-Es tutiplén.
-A tutiplén
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Bubú se salió con la suya y Jenny se casó con él. La familia aumentó con un niño al que Bubú quiso llamar Bubú, y que desgraciadamente murió muy pequeñito aquejado de enanismo.
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Wednesday, July 09, 2008

El impulso de tu piel nunca te miente

El fin de semana en Madrid fue bombástico. Me lo he pasado tan, tan, tan bien, que al volver he tenido hasta un poco de resaca postvacacional (postfindesemanalargo, más bien), provocada también en gran parte por el hecho de que mis grietitas decidieran abrirse con tanto paseo y tanta sandalia mona. Mis grietitas no son un eufemismo de bisectriz ni mucho menos, son una grietas que tengo en los talones –agh- que no se sabe a qué responden pero que se abren con mil dolores y hacen que eso, que me agriete como si fuese la estatua de Nabucodonosor.
Eso, en Madrid bailé, reí, canté, comí maravillosamente, vi a los viejos amigos, socialicé con otros nuevos y bueno, ahora tengo un poco la sensación de los anuncios de “di no”: “esto es lo que ella cree que está pasando/esto es lo que está pasando”, más o menos como en ese capítulo de los Simpson (lo sé, comparar episodios de la vida cotidiana con los Simpson es un poco lo peor, pero también inevitable, porque al fin y al cabo son ya una parte tan arraigada en la cultura popular como tirar una cabra de un campanario y hay cosas que se explican muy bien recurriendo a sus momentos) en el que Homer y Marge van a separarse –qué novedad- y ella le recuerda su comportamiento en la cena de la noche anterior. Él se ve como un perfecto caballero, haciendo chistes sobre martinis en un entorno como de dibujo del New Yorker de los 40, y en realidad estaba haciendo el cafrolo. Pues algo así: yo me recuerdo como un prodigio de simpatía y elegancia, perfectamente correcta, y ahora rememoro que estaba borracha y drogada como si no hubiera un mañana y que, por ejemplo, estuve cuarenta minutos intentando acordarme de “Charada” y refiriéndome a ella como “esa pilícula con Audrey Hepburn en la nieve”. También repetí innumerables veces “cuánto me alegro de que seas amigo de mi amigooo” (eso lo pienso con el corazón) y, al notar el dolor en mi costillar dos días después, recuerdo como en un flashazo que me caí encima de un televisor. Pero bueno, ¿qué importa eso realmente?
También fui a la librería Valdemar, que me rechifló. En realidad ahora es la librería Opar, sita en un piso de la calle Goya, en el para mí inhóspito y desconocido barrio de Salamanca (para mí Madrid termina al norte en la glorieta de Quevedo, al sur en Lavapiés, al oeste en el Palacio Real y al este en el parque del Retiro). Y qué manera de salivar, lectorcitos míos. Hasta gato tenían, y reloj de pared. Cuántas maravillas en sus estanterías y qué amabilidad la del dependiente. Sólo compré dos cositas porque no era cuestión de agotar mis escoleótica espalda (grietas, escoleosis… es verdad que ya vamos cuesta abajo), pero vamos, que súper-recomendable y maravilloso todo.

Thursday, July 03, 2008

Embarazo psicológico con un cacho de pan

Planeando mi viaje de este fin de semana a Madrid -a Madrid hay que ir, al menos y muy por lo bajini, una vez al año- me pregunto si tendré por fin la oportunidad de ir a la librería de Valdemar, que está en la calle Goya, barrio de Salamanca que jamás frecuento y jamás visito. Como mujer de bien que soy, envidio, admiro y rindo pleitesía a la labor editorial de los señores de Valdemar, los que tienen el mejor catálogo, las mejores portadas, los de gusto más exquisito, los que publican por igual el clásico olvidado del autor consagrado (cuánto pareado) o el ensayo crítico sobre la invención de Jesucristo. Los que tienen las mejores recopilaciones de cuentos góticos, de historias infantiles y de obras sobre cine. Los nombres de sus colecciones también derrochan talento, sabiduría y buen gusto: "el club Diógenes", "El gato negro", "Intempestivas"... Cuando echo un vistazo a su web tiembla mi sino, y me pregunto qué demonios hago que no estoy leyendo cosas como esta:
"Más de una década ha pasado desde la primera edición de Sexual Personae, y esta obra atípica no sólo no ha pasado de moda, sino que se ha visto enriquecida por el paso del tiempo, convirtiendo a Camille Paglia, profesora de humanidades de la University of the Arts de Filadelfia, en una estrella polémica, creadora de opinión y omnipresente en la prensa, los medios audiovisuales e Internet. Sexual Personae es la historia de la prometeica personalidad occidental a través del Arte, desde la Prehistoria y Egipto hasta finales del siglo XIX, desde los momentos estelares de la Grecia Helenística o el Renacimiento italiano, hasta sus secuelas contemporáneas en el Hollywood glamuroso, el Rock'n Roll y la cultura pop. Amparándose en las enseñanzas de su maestro Harold Bloom, Camille Paglia se sitúa en la corriente de la gran tradición cultural y artística occidental, en el «canon», sin dejar de ejercer una mirada crítica sobre el mismo. La profesora Paglia nos transmite el orgullo de pertenecer a una cultura que ha producido la Capilla Sixtina, las vacunas, la Gioconda, The Faerie Queen, Shakespeare, Wilde y los servicios sociales. Sexual Personae relata la eterna conflagración entre los principios apolíneos masculinos y los dionisísacos femeninos –la productiva lucha entre el razonamiento simple y directo, expuesto con sencillez y claridad solar, de lo apolíneo, y el apasionamiento romántico, lleno de metáforas poderosas y recursos narrativos, de lo dionisíaco– que marca la «personalidad» occidental, psicológica, social, artística e históricamente. Pero, más allá de sus tesis, Sexual Personae es literatura y devuelve al ensayo su naturaleza artística, reivindicada por Wilde, en la tradición de Baudelaire, Ruskin y Walter Pater"
¿Y ustedes, qué hacen?

Thursday, June 26, 2008

I know you´re married but I´ve got feelings too

Yo, como medio país, leo el Espoiler de Hernán Casciari, y, a veces, hasta le hago caso. El otro día se lo hice porque hablaba de Swingtown, una nueva serie sobre matrimonios liberales (y no liberales) en el Estados Unidos de los 70. Y a mí si hay una cosa que me pierde son las historias muy bien ambientadas en otras épocas con sexo, intercambios de pareja y problemas emocionales. Así que me bajé el piloto de Swingtown y ayer lo degusté acompañado de unas maravillas Aguinaga (es sorprendente el mundo de los eufemismos de las angulas). Y me ha gustado bastant,e la historia promete mucho, pero es que me ha recordado muchísimo a La tormenta de hielo, de Ang Lee, y claro, ya me he puesto a desvariar con Tobey Maguire. Cuando vi por primera vez “Pleasentville” y “Las normas de la casa de la sidra”, me invadió el amor total adolescente de fan que no había tenido cuando hay que tenerlo, a los trece años. Son estas, aún hoy, dos de mis películas maluchis favoritas. Pleasentville, concretamente, la he visto un millón de veces, y hasta me emociono y palmoteo en el alegato final, en el juicio del blanco y negro contra los colores. Además ha incorporado al (mi) imaginario colectivo una escena preciosísima que debería ser un clásico entre los clásicos: esa en la que Tobey maquilla a su madre de gris, justo después de que ella se haya vuelto de colores tras hacerse un dedo en la bañera. O esos fotogramas tan boniticos del lago ideal de los cincuenta con la naranjita que oculta la luna, y las muchachas a las que se le tiñe la lengua de rosa de morrear con sus novios. O el fuego y los bomberos. O la cara del joven Billy Bob después de que la mentuda y bella Reese Whiterspoon le eche un polvo. O la vidriera de colores. Vamos, que es muy recomendable Pleasentville.
Las normas de la casa de la sidra pertenece a esa categoría de películas que son tan bonitas de ver gracias a su excelente fotografía en tonos cálidos que ya tienen la mitad del camino trazado. Si además le sumamos que sale Charlize Theron cuando aún no le había dado por ponerse fea para demostrar que es buena actriz (creo que era la época de “Mi gran amigo Joe”, esa de amor con un gorila), mi cuelgamiento por esa película estaba cantado. Tanto, que hasta me compré la novela en la que estaba basada, “Príncipes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra” (título en español), de John Irving. Mientras la enviaba a casa el Círculo de Lectores, encargué también la novela que acababa de sacar el escritor por aquel entonces, “Una mujer difícil”, sólo porque tenía una portada muy bonita (siempre juzgo los libros por la portada) y porque la sinopsis me parecía molongui. Y en mala hora. Me leí los dos libros, sí, y puedo afirmar, con la boca llena de la crema de calabacín que me estoy tomando en este momento, que ODIO a John Irving con todas mis fuerzas. Qué hombre tan aburrido y absurdo, por dios. Eso sí, “Las normas de la casa de la sidra” (qué título tan pretencioso) está muy bien y es muy bonitica.
Actualmente, con el paso del tiempo, ha ido mermando esa pasión incontendia por el bello Tobey –al que ahora no encuentro tan bello, ciertamente, tal vez porque nunca lo ha sido-, que se manifestaba sobre todo en mi tendencia a colgarme de jóvenes que tenían cara de recién levantados o de emporrados (la mayoría de las veces lo estaban), pero sigo considerando a Tobey como un valor seguro a la hora de valorar una película.
Resumiendo, que “Swingtown” promete mucho, y si no están convencidos para verla ya, les diré que ¡sale Grant Show! Para siempre Jake de Melrose Place en nuestros corazones, luce aquí un bigote muy viril y unas blusas setenteras (el corrector del Word acaba de sustituir “setenteras” por “sementeras”, jojo) que le vienen que ni pintadas.

Wednesday, June 18, 2008

1, 2 y 3, 4, 5 y 6, yo me calmaré, todos lo veréis

No es que sea yo precisamente Willy Fog, pero por supuesto que me encanta viajar, como a cualquier persona de bien. Dejando de lado las reflexiones sobre el turismo como un "objeto" de consumo más, el ser turista o viajero, los viajes organizados o por libre, la imposibilidad de conocer de verdad un lugar con una semana de vacaciones y lo pesada que se pone alguna gente cuando vuelve de sus viajes, como si se hubiesen convertido en Pilar Eyre y lo supiesen todo de Cuba por haber contratado un combinado 9 noches en la Habana y Varadero, quitando todo eso, digo, viajar es una de las cosas más chupis que hay en el mundo. Es divertidísimo, se aprende un montón (no se aprenden las cosas que a priori uno piensa que iba a aprender, se aprenden otras, más insólitas y más personales y más absurdas) y los días del viaje son algo así como cuatro meses condensados en uno, tan intensos y tan vivos que te parece que el resto del tiempo que no viajas es tiempo perdido y pasa sin dejar ni la mínima parte de la huella que te deja pasarte una semana por ahí.
A mí cuando viajo me gusta todo, desde París hasta Viana do Bolo, así que es una actividad chupi. Yo, como no soy moderna, no viajo para hacer cosas, viajo un poco como mis padres pero con la cuarta parte de su presupuesto: para comer y ver cosas, acostarme prontito y levantarme a las cinco de la mañana. Estoy tope fea, cuando viajo (cuando no viajo también, vamos, pero la fealdad se acrecienta y manifiesta especialmente en estos días), con mochila que me vuelve jorobada, ropa fatal combinada y una riñonera de cuadros escoceses de miel y limón. Y qué bien me lo paso. Algunos de los mejores recuerdos de mi vida están asociados a viajes, a saber:
Primer recuerdo súperguay: en aquella furgoneta por el Sahara cantando "la muchacha turcaaa no te falla nuncaaaa" con el conductor moruno, o sea, la que probablemente sea la canción en árabe más versionada y conocida en el mundo occidental, ya sea en su versión hispana de Hakim o en la anglosajona de Holly Valance, "the kiss kiss song", creo que se llamaba. Si la buscan en youtube la reconocerán inmediatamente por su estribillo de lanzar besitos al aire. Así que la canción empezó a sonar en la casete del señor que conducía la furgoneta, empezamos a batir palmas, él subió el volumen, empezó a cantar y a jalearnos y en el momento de los besitos todos fruncíamos los labios y chisqueábamos, tan monos. Y yo veía al señor moruno conduciendo, cantando y besando al aire y detrás de su cabeza las dunas del sáhara y me corría viva de la emoción.
Otro recuerdo súperguay: en el tren Zagreb-Sarajevo, nueve horas metidas en un vagón con un turco al que le olían los pies, de charla en un idioma ininteligible con un señor bosnio cojito, una chica americana que no sabía en qué país estaba y una señora gorda bosnia simpatiquísima, compartiendo pastelitos y contemplando el paisaje balcánico, que es muy bonito y está lleno de cementerios por todas partes en los que todos los muertos son del año 93
El último ya, que me lío: el año pasado en Sicilia, tras horas y horas de asfixiante siroco, llegar a la piscina de nuestra casita en Trapani y bañarnos en la mini piscina que tenían en la azotea fue, sin duda, uno de los momentos cumbres de placer físico y mental de mi corta existencia.
Y por estas y otras razones, después de empezar en enero con Berlín, esquiar en Andorra, continuar con Valencia y Altea, Galicia (ejem), Oporto y Lyon, ayer me compré los billetes para ir a Polonia. Y sólo de pensar que voy a a ir Auschwitz vuelvo a tener diez años y a estar reloca con todas las películas, malas y buenas, de la segunda guerra mundial y el holocausto, y busco a mi alrededor escondrijos en los que ocultarme, inútilmente, de los nazis.

Saturday, June 07, 2008

Lost in the supermarket

Últimamente en casa no vemos mucho la tele. Esto no es algo de lo que me sienta orgullosa, más bien al contrario, porque si hay alguien que defienda la tele como espectáculo que provoca pasividad, atontamiento y oleadas de diversión, soy yo. La tenemos mucho de fondo mientras cocinamos y comentamos las nimiedades del día a día, pero lo que es verla-verla, ver cosas en prime time, la verdad es que poquita cosa. Por eso el otro día fue una novedad ponernos a ver Mujeres Desesperadas, que la dan en la dos los martes, mientras yo hacía mis ejercicios de espalda mirando a la meca. Mujeres Desesperadas es una serie que me gusta un montón pero a la que he perdido bastante la pista. Aún recuerdo (música de violín) la primera vez que la pusieron, en Mayo de 2005, creo. Yo entonces vivía en Madrid (corazón) y había venido de visita a Barcelona. Estábamos cenando y de charleta y empezó “esa nueva serie de la que todo el mundo habla”. Por una vez los de la primera no maltrataron sus productos y pusieron los dos primeros capítulos seguidos sin un solo corte de publicidad para enganchar a la audiencia. Lo recuerdo porque me estaba meando y no pude ir al baño hasta que llevaba una hora y media de serie, ya. La primera temporada la seguí con pasión, pero no sé qué pasó con la segunda, -creo que no me enteraba de cuándo la ponían, tal vez fuese verano- que ya no veía más que capítulos sueltos, lo justo para seguir un poco el hilo de la vecina negra con el hijo retrasado encerrado en el sótano. La tercera ya ni idea, y de ésta cuarta pues bastante flojita, sigo lo que va pasando por blogs y cosas así, porque una mujer de hoy tiene que estar al día de todo lo que realmente importa, pero poco más. Habíamos bajado las dos últimas temporadas para estar pertrechadas de series y películas durante la temporda primavera-verano, pero el disco duro de una de mis compañeras de piso –y sin emabargo amiga- se jodió a los dos meses de comprarlo y adiós a todo nuestro material obtenido de forma espúrea. En el capítulo del martes, por ejemplo, Lynette había superado ya el cáncer –cosa que sabía- y Bree estaba liada con Kyle Mcplacaplaca, pero no sabía que Susan estaba embarazada, supongo que de Mike, ¿quién si no? Eva Longoria me sigue repeliendo, interpreta al personaje más petardo e inaguantable que puede existir, aunque creo que en gran parte es por el doblaje, por esa voz tan chunga que tiene. Bree es mi absoluta favorita, claro que teniendo en cuenta que es la mismísma Kimberly no hay vuelta de hoja.

Y bueno, toda esta parrafada insustancial sin pies ni cabeza era para decir que de todas las series vistas o empezadas a ver en los últimos tiempos –en el último año- en drama, me quedo con Damages, y en comedia, con The IT Crowd, sobre todo con la primera temporada. Y para mí ya está todo dicho de series, personajes, spoilers y enganchamientos. Con esas dos obras maestras tengo más que suficiente.

Tuesday, June 03, 2008

Pues mira tú

Qué cosas. Ayer me encontré de pronto firmando la petición para que los pederastas cumplan íntegras sus condenas encabezada por los padres de Mari Luz. Y todo porque uno de los de mensajería es evangelista, igual que ellos (aunque creo que gitano no). Eso sí es una red asociativa y lo demás son tonterías.

Saturday, May 24, 2008

El puchy-puly del Doctor Robinson

Callejeros es el programa de Cuatro que consigue entretener y fascinar a base de sacar a cuanto yonki e indigente hay por España. Y como hay muchos y cada uno tiene una historia terrible y hermosa a partes iguales, uno lo ve y tiene esa sensación de que el arrrrte corre por nuestras calles y que el costumbrismo y las películas de Berlanga no son algo en absoluto desaparecido. Lo cual está muy bien.
El jueves, para mi regocijo, dejaron un resumen de "Cuestión de sexo" (cuya caja en dvd vi ayer en la Fnac y tengo que decir que es el peor embalaje de una serie que he visto en mi vida, con una foto de los protagonistas en sofá de lo más friends-noventero-trasnochado sobre un fondo de purpurina multicolor estruendosamente horrible) para las doce y en prime time pusieron un Callejeros dedicado a la ley de costas. "Aplicar la ley de costas a toda costa y a todo coste" era la frase que decía un constructor y que los de Cuatro repetían hasta la saciedad. Bueno, el caso es que lo que voy a contar no tiene que ver directamente con la ley de costas y al contarlo tiene muy poca gracia (ojalá estuviese en youtube), pero vamos allá: El otro día leía en el blog de Mer que en esta última temporada de House, en la que tenía que elegir a sus ayudantes entre una plétora de candidatos, los personajes estaban fantásticamente definidos porque con sólo dos frases ya sabías quienes eran y qué querían. Pues esto mismo lo viví el jueves viendo Callejeros. Estaban en un acantilado canario hablando con una señora mayor que estaba tomando el aire. "Vengo mucho por aquí porque tengo un hijo esquizofrénico", decía la buena señora. Tras eso, invitaba a los reporteros a su casa (la marca de Callejeros es que todo el mundo invita a los reporteros a su casa y les enseña la nevera. Cuando alguien lleva un cámara la gente te enseña el interior de los cajones, te abre el congelador para que veas cuánta carne congelada tiene y se levanta la camiseta para enseñarte las cicatrices de sus operaciones y las marcas de picarse. También es muy marca de Callejeros el grabar cómo se despiden de la gente con un "que vaya bien" o un "hala, que haya salud"). Pues decía que la señora llevaba a los reporteros a su casa y nada más entrar les decía "ahí está mi hijo". Y entonces, el momento: un joven barbudo y con pelos despeinados igualito a Javier Krahe, sentado en un sofá, fumando a contraluz, con los ojos inyectados en sangre y una voz cavernosa, surgida de las profundidades del infierno, que dice "Hola". Ya está. No hacía falta que nos hubiese dicho que su hijo era esquizofrénico. Un personaje definido no con dos frases, con una palabra. Realismo extremo. Vida real que epata a los modernos. Miserias cotidianas y tal y cual pascual. Eso es Callejeros.

Friday, May 16, 2008

Mi relación con Ágatha

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La felicidad es llegar a casa con una buena bolsa de patatas Lays sabor cebolla caramelizada y vinagre balsámico (jo, hay que oírme, juro que Lays no me esponsoriza ni nada parecido) y ponerse a ver “Asesinato en el Orient Express”. Ésta es una de esas películas de los 70 ambientadas en los años 20 y 30, subgénero muy querido al que pertenecen obras como “El gran Gatsby” o “Bonnie & Clyde”. Todas estas obras se caracterizan por una estética que abusa un poco del esfumatto, así como con colores desvaídos y rostros difuminados -sin llegar a niveles isabelpreyslerescos- y unos vestuarios súperguays. Ya se sabe que la moda se repite y se inspira y se retroinspira constantemente, y gran parte de los setenta estuvieron marcados por las redondas caras blancas, las cejas finas a lo Marlene Dietrich (que a ella y a la Garbo sientan maravillosamente pero que ninguna persona con un mínimo criterio estético debería tratar de emular) y las blusas de chiffon. Todo pasa de moda, como las novelas de Vicky Baum o decir “esto es demasié”, pero todo vuelve, como las zapatillas victoria, vivir para ver.

También es muy setentera esta película en su rollo de más estrellas por metraje que un centro de rehab (parezco un guionista de Aída, Jesucristo), como en la odisea del Poseidón. Aquí tenemos a Lauren Bacall, Ingrid Bergman, Albert Finney, Vanesa Redgrave, Sean Connery o Anthony Perkins, haciendo, cómo no, de Norman Bates con otro nombre. Es muy gracioso lo de Anthony Perkins (aunque un poco triste también –emoticón carita triste-) porque interpreta a un personaje que en el libro (que me compré y leí enterico el domingo, así que lo tengo fresco) es un hombre muy desenvuelto y espabilado, pero claro, como en la película lo interpreta Anthony Perkins se vuelve tartamudo, sudoroso e inquietante. Hay una parte muy divertida en la que dice, literalmente:

- Mi madre murió cuando yo tenía ocho años y creo que todavía no lo he superado. Ala, ¡dígame que soy un retardado emocional y por eso aún no me he casado!

En cuanto a la historia, pues casi igualita que la del libro. Me pasa algo curioso con Agatha Christie, y es que aunque sus libros me parezcan una mierda pinchada en un palo en su gran mayoría, disfruto mucho con su lectura. Sobre todo me gustan las historietas cortas de Hércules Poirot y Miss Marple, inspiración de Jessica Fletcher, aunque más bien la protagonista de “Se ha escrito un crimen” (Murder, she wrote, genial título original) sea directamente un trasunto de la propia Agatha Christie trasladada a Cape Cod. En cualquier caso manifiesto mi debilidad absoluta por historias como “Diez negritos” o “El espejo se rajó de parte a parte”. Y también por Parker Pyne, tercero en discordia de las creaciones de esta mujer, que colgaba un anuncio en los periódicos que rezaba: “¿Es usted feliz? Si no lo es consulte a Mister Parker Pyne, calle cual, número tal” Me parece una forma maravillosa de ganarse la vida, resolvérsela a otros y acertar siempre.

Friday, May 09, 2008

En mi operación no han encontrado ni una pizca de semen

Cada día la ¡Qué me dices! me gusta más. Hablo de la revista surgida del programa de Chapis –el horrísono de turbios rumores- y Belinda Washington –que posteriormente pasó a presentar el llorado “De domingo a domingo” (De domingo a domingo pensando en ti, de domingo a domingo esperándote, y vuelaaaa la semana vuelaaaa). La sombre de la Cuore es alargada y bien es verdad que ha venido a cambiar todo el formato de las revistas del corazón con pretensiones de llegar a un público joven: desde su llegada, todas pasaron a incluir comentarios chanantes (ay, la chanantización de España, uno de los fenómenos más odiosos de los últimos años, aunque supongo que ellos estarán encantados), humor, famosos más internacionales y mucha, mucha moda. A mi me parece estupendo que todos se sumen al carro del espíritu Cuore, además ella al fin y al cabo es una copia de la Heat y de revistas británicas e inglesas del estilo. Pero a lo que iba, que la ¡Qué me dices! cada día me gusta más. Además de los artículos dedicados al corazón de rigor, con portadas dedicadas a Andrés Pajares (sin palabras, sin palabras), contiene una sección de recomendaciones cinematográficas de lo más indie, y odio esa palabra, pero es que son absolutamente indie –lo más que se puede ser en una revista del corazón-. Recomiendan películas como “The Savages” o “Antes que el diablo sepa que has muerto”. Ni una concesión a la comedia romántica o películas de las que podría hablar el Hola. Y miren las recomendaciones musicales de, por ejemplo, un número de marzo: Tachenko: “Como el huracán”, American Music Club: “The Dance” o Hidrogenesse: “Stock, Aitken, Waterman & me”. Vamos, que muy bien. Luego tiene una sección que es de moda urbana, y ahí ya flipo y reflipo del todo. Se trata de que lectores de la revista envíen una foto suya luciendo estilismo y explicando de qué marca es la ropa que llevan puesta. Uno pensaría que sólo escribirían peluqueras y adictas al Bershka, peeeero no, sorprendentemente no. Se ve que el deseo de ser fotografiado por Cool Hunter es tan profundo que para paliar esa necesidad de que el resto del mundo “admire” tu look, son muchas las modernas que escriben a la QMD. Algunas parecen estudiantes de diseño de moda o becarias del audiovisual, incluso. Y por no faltar, no falta ni una receta de cocina. Si es que lo tiene todo, la QMD.

Actualización: Acabo de ver en "Está pasando" -programa del que si tienen algo de buen gusto y un espíritu sensible deberían huir como alma que lleva el diabl- un homenaje que le tributaban a Sara Montiel en el Black and White. Ella, para mi regocijo, decía algo así como "Sí, algo me han organizado en el black and fight... " La periodista que hacía el reportaje era Paqui Peña, que a mí me cae muy bien y se la veía súperagusto, pasándoselo mejor que la propia Sara en ocasiones. Claro, todo estaba lleno de travestis de la removida y maricas de relumbrón habituales del Black and white, hasta Aviador Deluxe estaba por ahí y tal, todo muy divertido. Bueno, el caso es que supongo que, aunque el hecho de que Sara sea un mito sólo para una minoría de la población la haga más grande, más nuestra y tal, es una injusticia como la copa de un pino. A Sara tenían que estar haciéndole homenajes no en el Black and White, sino en el Teatro Real, darle la medalla de oro del trabajo, qué sé yo. Es que me da una rabia terrible que se haya convertido en una especie de esperpento para las jóvenes generaciones y gran parte de la opinión pública de este apestoso país, como si toda su vida, toda ella en general, mito viviente, no signicase nada. Se ríen de cosas como de la boda con Tony -que a mí es una cosa que me flipa y me parece maravillosa en todos los aspectos, el montaje, las fotos de la boda en sí, Tony... -, las peleas con Marujita, sus hijos Tais y Zeus (que por cierto canta muy bien, modelar no, pobre)... Los infraseres que estaban en la mesa de los mongolos que atienden por Lucía Riaño y el Tirantes (Lucía Riaño estaba corriéndose viva porque una colaboradora del programa le había hecho una entrevista a Luis Miguel, tócate las pelotas, ese hombre que destrozó los maravillosos boleros de Armando Manzanero haciendo que las estupendas versiones de Los Panchos -por ejemplo- quedasen oscurecidas ante sus perpetraciones) Los infraseres de la mesa de Está Pasando, decía, que se me va el hilo con tanta rabia, entre los que estaba Jaime Peñafiel (ese rencor hecho hombre merece una entrada para él solo) comentaban "¿y dónde está el novio" "pero si no existe..." como con pena de Sara. Sara, que es más lista, más artista y más estrella de lo que lo será cualquier medianía en su vida.


Wednesday, April 30, 2008

Qué vida tan tonta y qué grande es tu amor

La entrada anterior iba sobre "estos días", pero es que estos días son aún mejores: entre la final de Fama y el caso del Monstro -o como lo llamen- austríaco que tuvo a su hija secuestrada en el sótano más de veinte años y le hizo seis hijos+1 quemado en la caldera, tengo todas las horas de tele que puedo dedicar al día -que son pocas- cubiertas.
Y es que, desde que tengo un trabajo adulto, de mujer que se autofinancia lujos y caprichos, el tiempo no me llega para nada. Menos mal que tengo la pirámide de cuarzo para, pese a lo que digan los incrédulos, ayudarme a que me salgan bien las cosas. Y sí, madrugar es malísimo. Yo, cuando no duermo mis horas reglamentarias -que son nueve- o me levanto antes de lo que mi reloj biológico me indica -que es a las diez de la mañana, ni más ni menos- acuso sobremanera los efectos del cansancio y me sale un capilarcito en la mejilla, debajo del ojo izquierdo. Si duermo lo suficiente, el capilarcito desaparece. Cuando estoy cansada, hace acto de presencia. Y ahora llevo con él -y con la fealdad que suele acompañarle- bastante tiempo. Y aún así, estoy recontenta, porque no hay nada como levantarse cada mañana cagándose en el despertador para ir a hacer algo que te gusta, que no es la bomba, no es el trabajo de tu vida, pero te gusta, aprendes, lees, tienes la sensación de ser útil, te cansas, cobras por ello. Y de vez en cuando te da pequeñas alegrías como la de ayer, cuando de pronto descubro que voy a cartearme con un señor electrónico cubano que me dice, con su perfecta caligrafía cosas como "mucha salud para usted y toda su compañía"
Y, amén de despedidas varias de esas que se llevan briznas de tu corazoncito apocholado, alegría porque me voy unos días a Lyon, mis padres se van todo el mes a México, hay amor en el aire, se acerca el verano, hay momentos de plenitud, proyectos en lontananza... no sé, si la vida era ésto, bienvenida sea.

Sunday, April 27, 2008

Que esto que hoy es un cascajo fue la dulce metedura donde yo perdí el honor

Estos días:

Delante de casa está el puticlub “Tú y yo”, y delante del puticlub hay una acera muy ancha ancha. En esa acera tan ancha alguien ha escrito a tamaño gigante con spray: “Susana te quiero”. Para todos está llegando la primavera.

He terminado de leer (por fin) “Las partículas elementales”. Y sí, pero bah. Creo que habla de una sociedad enferma de deseo y pequeñoburguesa que aquí en Ejpaña todavía no existe, o no está tan extendida, porque no llevamos tanto tiempo siendo primer mundo. Que todavía se nos ve el pelo de la dehesa y estamos en momento de disfrutar de las vacaciones pagadas y del chalet en la playa sin notar el vacío existencial. Por lo demás, pah. No está mal, pero no me quedan muchas ganas de leer otro libro de Houellebeq.

Por otro lado en el mismo día de Sant Jordi me he cepillado mi regalo: “Lost Girls” de Alan Moore. Y ¡guau! Es el primer volumen de una historia completa de tres que cuenta las andanzas eróticas de una Alicia (en el país de las maravillas, o a través del espejo, más bien), de Wendy (de Peter Pan) y de Dorothy (del Mago de Oz) ya adultas. Y por supuesto, como todo lo que hace Alan Moore, es maravilloso e híperinteresante, con mil lecturas que ahondan en el significado profundo de las historias clásicas. Y moja mogollón, además.

Sunday, April 13, 2008

En verdad os digo

Mi relación con el mundo de lo mágico y lo esotérico no es muy amplia pero sí intensa. Conforme van pasando los años, más crédula me vuelvo y más fe tengo en la quiromancia, los posos del café, las entrañas de las ocas y las manos de Fátima. De hecho creo que pronto volveré al catolicismo, porque puestos a creer en el poder de un embrujo hecho con receta de la "Vale" para que tu amado vuelva a tus brazos, mejor creer en el poder de San Antonio, que al fin y al cabo tiene mucha más tradición y un montón de fieles -sobre todo latinoamericanos- juntando sus energías a la tuya para conseguir que encuentres ese colgante con el ojo del Gautama que perdiste la semana pasada.
Voy a hacerles una recomendación a todos mis lectorcitos que les va a servir para triunfar en la vida. Yo entiendo que ustedes sean personas post-siglo XVIII y sus mentes ilustradas desdeñen a los astrólogos y nigromantes, pero, ay amigos, los dos consejos que les voy a dar FUNCIONAN. Y les van a servir para triunfar en la vida y salir airosos en sus proyectos, al menos en los laborales. Y todo de gratis, ni siquiera por las quinientas pesetas de la pulsera magnética que curaba la cefalea. Gratis, palabra musical.
Ya me han leído la mano unas cuantas veces y me han echado las cartas con tronchantes resultados (eso lo contaré algún día), pero éstos consejos son muy sencillitos y fácilmente aplicables. Tienen que ponerlos en práctica ya mismo si quieren dejar de ser cajeros en el Carrefour (con todo mi respeto a los cajeros de supermercado, que realizan una labor muy bonita y muy útil) o de preparar oposiciones a los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado (ningún respeto para éstos, puagh). Ahí van:
El primero es una máxima y es más bien de efecto darseánimosaunomismoensumismamismiedad:
"Miedo no". Sólo hay que creérselo, miedo no.
Y el segundo es infalible: Cómprense YA una pirámide de cuarzo. Puede ser pequeñita y discretita, no hace falta que sea de tamaño... piramidal. Valen un euro o poco más, y bueno, para adquirirla en mi caso está bien fácil porque mi calle está llena de librerías como "Karma" o cafeterías de punto de encuentro mágico, pero hasta en los pueblos más pequeñicos hay alguna tienda esotérica. Una pirámide de cuarzo blanco, pequeñita, y la ponen encima de sus papales y sus cosas, esas gestiones que quieren que les salgan bien (los papeles de la hipoteca, la lista de sitios donde mandar el currículum, las pruebas del sida... ) y ¡ala!, a esperara que la pirámide surta efecto. Que surtirá, ya lo verán.
También hay pirámides de otros colores para problemas más localizados: amor, ansiedades, cosas así, pero como el trabajo es lo ÚNICO importante, con ésta tienen más que suficiente.
Ala, corriendito a por ella.

Tuesday, April 01, 2008

El presidente de la FIA implicado en orgías sadomasoquistas nazis

El caso Mariluz y la historia del presunto asesino, Santiago del Valle, me tienen conmocionada (recordemos: Mariluz, la niñapequeña gitana -apunte imprescindible- desaparecida desde hace meses que ha sido encontrada muerta, se cree que asesinada). La historia lo tiene todo: drama que toca la fibra sensible de la gente, "Madelaine española" (chorriflautez que no hay ni que comentar), gitanos embravecidos en plena batalla campal queriendo linchar al asesino que además acumulaba condenas por abusos sexuales, justicia inoperante y alarma social ante lo terriblemente absurdo del caso.
Santiago del Valle, sea o no el asesino de Marilú, menuda perla negra de ser: acusó al profesor de su hija de abusar de ella, y al final se descubre que no era el profesor sino él mismo el que la violaba repetidamente (o tocaba, o vaya a saber qué), y lo que más me espanta del caso, ¡con el consentimiento de su mujer, que presenciaba los abusos! (Estas cosas me recuerdan a ciertos testimonios de Sabor a ti, cuando Ana Rosa trabajaba por la tarde y se mojaba bien mojada en la mierda). Y ver esas declaraciones del individuo en cuestión, a la puerta del juzgado, soltando joyas como la siguiente: "¿Pero cómo voy yo a abusar de mi propia hija? ¡Antes de abusar de mi niñita abusaría de la niña de cualquier otro!" Es que sería como para reír, de no ser tan chungo que más bien da ganas de llorar.
Qué terrible, terrible es todo; darse cuenta de que la sociedad, la gente, las niñitas y sus padres no pueden hacer en realidad nada contra los violadores, los pederastas y tal. Que por mucha cárcel y tratamiento de hormonas, por mucha castración química -tema talcualito "La naranja mecánica" del que parece mentira que aún se hable-, por mucha "reeducación", no hay cura ni vuelta atrás, los violadores no se redimen, y los niños víctimas de abusos se convierten en abusadores -ellos- y actrices porno o mujeres maltratadas -ellas-. Es muy reaccionario esto que pienso, sí, pero es que cada día me vuelvo más intolerante y más "quelescortenlacabeza". La vida, que me curte y me hace mirar con ojeriza a los moros, los argentinos y los andaluces, y contemplar la pena de muerte con simpatía.
Total, que no hay que tener hijos. Que es arrancarte un pedazo de tu corazón y exponerlo por el mundo a que cualquier cabrón con pintas le joda la vida, o a que cualquier burocracia inoperante ayude a joderle un poquito más, o a que se convierta en un cabrón con pintas él mismo. Que es lo más probable.

Saturday, March 15, 2008

Gala atómica

Día cultureta en Figueres. Excursión bocadillil a visitar el teatro-museo de Dalí, con su cúpula geodésica, sus columnatas hechas con neumáticos y sus apliques en las paredes en forma de lavabos de roca. Muchas ganas de rever el documental "Dimensión Dalí", sobre el interés del genio por la ciencia, en el que se cuenta con mucha gracia cómo, entre otras cosas, montó en su casa de Figueres (el mismo teatro museo) un congreso científico al que invitó a las mentes más eminentes de su tiempo, todo para que discutieran sobre matemáticas, adn y física nuclear mientras él lo veía todo repantingado en su cama gracias al circuito cerrado de televisión. Un genio, macho. Yo que pensaba que Dalí era un poco cortito porque, como decía Buñuel, creo, "cuando llegó a Madrid no sabía ni leer la hora", y no, que era híperculto y estaba interesadísimo por la ciencia y tal a un nivel mucho más allá que el de los profanos suelen tener. Súper-recomendable el documental, la visita al Museo y todo.
Y de Figueres me habían dicho que era muy feo. Se conoce que quien es de esa opinión no conoce pueblos como As Pontes de García Rodríguez. Muy animado, súpermercadillo de antigüedades y de comida rica, moviemiento de pueblo, gente encantadora de verdad, todo el mundo súperservicial y agradable (aunque también es verdad que a cuatro chicas con bigote no se les puede negar nada). Compras exprés en la Rambla adquiriendo por el módico precio de 6 euros, 6:
La afamada obra sadomasoquista "historia de O". Llevaba tiempo tratando de conseguirla en puestos de viejo y tal, porque ya no se encuentran. "Están muy solicitadas", me dijo el agradable tendero que fumaba en pipa (hecho que ya le asegura un lugar en mi corazón), y yo "ya, es que creo que ya no se editan" "No se edita nada, hija. Ala, que la disfrutes" y a esto añadió un guiñito que igual sugería más bien un "que te sea cómodo el collar de perro".
Un par de número extra de Historia y Vida de cuando la dirigía mi adorado y orondo Néstor Luján. (Con respecto a Historia y Vida tengo un proyecto en mente que me hace jojear y retorcerme las manos compulsivamente pero del que no hablaré porque puede de que sí, puede de que no). Uno sobre "España y los extranjeros", del que he sacado ya muy sabias descripciones del carácter de los hijosdalgo, y otro sobre Napoleón, el primer héroe moderno, el gran corso, el del pene de los cuatro centímetros, el enemigo de Madame de Stael, el de "líbranos del mal y de Napoleón". Ese mismo.

Saturday, March 01, 2008

Comunicación y guerrilla

Últimamente escribo muy poquito y no estoy nada pendiente de nada porque desde el 19 de Febrero tengo un trabajo. Pero un trabajo de verdad, nada de las mierdecillas que hacía hasta ahora. Un trabajo de los que alienan, de los de fichar, de los de de nueve a siete en una gran corporación empresarial de probada solvencia y generadora de odios entre los que se dedican a su mismo campo de un modo, digamos, más artesanal y vocacional. Una corporación relacionada por igual con mi odiado Buenafuente y la odiada por todos Agatha Ruiz de la Prada. Y bien contenta que estoy, oigan. Me siento una mujer adulta, una mujer trabajadora que puede celebrar el primero de Mayo con la frente bien alta, una mujer de verdad. Una mujer de los noventa, vamos.

En otro orden de cosas, estoy leyendo cuentos de Saki, uno de estos cuentistas ingleses tan guays de principios de siglo (XX, que es el que mola) que está muy en la línea de Roal Dahl (súperadoro) y del que Tom Sharpe (adoro, pero menos) se declara admirador. Como dijo una vez un novio mío: “Cómo se nota que son ingleses. Están todo el rato bebiendo y apostando”. Súper a favor de los ingleses cuando atienden a nombres como Clovis y celebran recepciones viejas propiedades familiares en Surrey.

Acabo de ir a ver “Abel Raises Cain”, un documental sobre Alan Abel hecho por su hija del que no voy a hablar aquí porque ya lo cuenta mucho mejor Mónica Escudero (un role model y ejemplo a seguir personal) en su fotoló. Bueno, digo que es el creador del concepto “hoax” y con eso ya tienen que entrarle ganas de saber a cualquier persona de bien. Además el señor estaba allí, en la proyección, muy sonriente y atildado.

El fin de semana que viene va a ser un sinvivir: el sábado la gala para decidir quién va definitivamente a Eurovisión –que los pérfidos de erretevé van a amañar para que salga una de sus opciones, como ese horror que dice algo de un olé para mi tierra, en vez de La Casa Azul o incluso, fíjense lo que digo y ya sé que está BF detrás, Roberto Chiquilicuatre- y el domingo elecciones. Y a todo esto un plan de ir a esquiar (por segunda vez en mi vida, la primera fue en enero) que no sé si cuajará o no, pero después de la mañan de picar hielo del congelador estropeado que hemos tenido, rescatando paquetes de judías y zancos de pollo, creo que ya estoy preparada para enfrentarme de nuevo a las temperaturas bajo cero.

Monday, February 18, 2008

Amor fallero

Súper súper fin de semana largo en Valencia y Altea. Road trip en un coche de Pepe Car, porque pese a odiar a ese Javier no se qué, dueño de Pepe Car, Halcón Viajes y la horrenda y nunca suficientemente aborrecida Air Europa, son los más baratos. No hay mejor sitio para cantar a voz en grito que durante un viaje largo en coche y sin ser el que conduce. A grito pelado con Ráphael, con Miranda! y con Paul Anka mientras pasábamos por desvíos a Alcasser y Picassent. Llegada a hotel en el centro de Valencia (porque hay que tener amigos en todas partes), salida nocturna por la ciudad (yo, que soy especialista en quedarme dormida en todos los bares sin que me importe mucho estar sentada o de pie, ya he probado algunos locales valencianos en los que se sestea muy bien). Arrase con el buffet libre del desayuno y turismo por la ciudad: encuentros con Rita Barberá en las escaleras del Mercado y una llamada del Planeta de los Simios que me hace tener un orgasmo ante el palacio del Marqués de Dos Aguas. Ruta gastronómica que nos lleva a la playa de la Malvarrosa (que parecía el desierto del Kalahari) a comer una paella. Y llegada a Altea a disfrutar del agua de Valencia, del cocido gallego, de la cúpula azul, de las ensaladas con foi y… del brunch (jojo) del domingo por la mañana al que tengo que dedicarle un aparte: un local atestado de ingleses y daneses que parecían sacados de “Very Important Perros” y unos platos de desayuno… huevos fritos con bacon, zumo de naranja, café con leche tamaño bañera acompañado de un cuenquito con nata, ensalzada, piña, aguacate, mango y langostinos para poner el lazo perfecto a unas minivacaciones geniales geniales y el final cursi ideal para una entrada de delectación en los viajes improvisados, en el buen comer y en la buena vida.

Thursday, February 07, 2008

Lo que pienso del amor

El amor en un sentimiento sobrevalorado. En nombre del amor la gente comete las mayores barbaridades y las más estúpidas chorradas, la gente se olvida de sus amigos, de su familia y de su vida. Y a todos nos parece normal, porque con un "me he enamorado" parece como que te dieran carta blanca para hacer el gilipollas con todos los demás aspectos de su vida. El amor es un cesto en el que la gente pone todas sus manzanas, cosa que no se debe hacer nunca y menos cuando en este mundo machista y retrógrado en el que vivimos la concepción habitual del amor ha evolucionado poco desde la época caballeresca o desde Madame Bovary, si me apuran (esto es algo que la omnipresente Lucía Etxevarría no deja de recordarnos en su libro de autoayuda multiventas "Ya no sufro por amor" y en todas las novelas que publica y que en absoluto están inspiradas en su propia vida).
San Jardiel Poncela, a propósito del amor, dice verdades como templos (qué bíblico todo):
"El amor es como un columpio: empieza siendo una diversión y termina dándote náuseas"
"En una relación de pareja ambos miembros tiran de una goma elástica. Cuando la relación se rompe, uno de los dos suelta la goma y le da al otro en los morros"
"El amor es un hábil juego de espejos mediante el cual dos que están solos se creen que están acompañados"
"El amor vuelve idiotas a los inteligentes"
Ramon Gómez de la Serna (creo) también tiene una frase muy aplicable a este caso y sobre la que todos deberíamos reflexionar un poquito:
"Cursi es todo sentimiento que no se comparte"
Dicho esto, como -arg- soy mujer y tengo un coño y un pasado, se acerca San Valentín (fiesta consumista que bla bla bla... para mi es el momento genial del años en que en Cine de Barrio ponían "Vuelve San Valentín", una de esas películas corales españolas de los 50 al estilo de "Las chicas de la cruz roja" o esa otra en la que están en la nieve y esquían, cuyo nombre ahora no recuerdo) y pienso que, pese a todo, ¡qué cosa es el amor, el que lo probó lo sabe! Cuando estás enamorado tienes alas, y un peso de plomo en el estómago, y ganas de bailar y de cantar, y todas las canciones cobran significado, aunque sean de Mariah Carey o lo que es peor, de Alexia o de Ambra.
Así que recuerdo las cosas más románticas que he visto este año, que son dos.
Cosa uno: yo voy subiendo las escaleras de lmetro para alcanzar el andén. Hay mogollón de gente, las escaleras son muchas, qué cansancio. Delante llevo a un viejo y una vieja que suben dificultosamente. Llegan a la última escalera, se miran, sonríen y se dan un beso en los labios. Y yo me conmuevo y a duras penas logro reprimir mis lágrimas mientras llega el metro, y pienso que pese a la horrible gente que (hola Fernando) viene a decirte si vas a salir del vagón cuando se aproxima una parada para que no te interpongas en su camino, no vaya a ser, pienso, digo, que pese a todo aún hay lugar para la poesía y la belleza hasta en un hediondo túnel de metro.
Cosa dos: este vídeo: http://www.youtube.com/watch?v=hGDU9JZThwQ&feature=related
Parte racional: Pah, esto es una exhibición impúdica de sentimientos. Es lo mismo que si JoNnY le hace un video a JeSsY con el movie maker, sus fotos en la Alhambra de Granada y "More than words" o "Me muero por conocerte" o como se llame esa canción del horrendo Álex Ubago.
Parte emocional: ¡¡¡Dios mío!!! ¡Qué bonito! ¡¡¡Me muero de envidia!!! ¡Quiero alguien que me regale un video así, pero sin colgarlo en youtube! ¡¡¡Muero de amor, morir de amor!!!

Monday, February 04, 2008

¡Mario, eres peor que Wario!

Apuntes para una vida mejor:
- Gracias al trabajo de una de mis compañeras de piso tenemos la casa llena de revistas. Llegar a casa y encontrarse la Glamour, la Vogue, la Fotogramas, varias ediciones de Cosmopolitan... eso es la felicidad. Bueno, si estuviesen también el ¡Hola! y la Interviú ya sería la felicidad completa.
- Ha llegado el pack pirata de juegos de la Ds de otra de mis compañeras. Aquí sí que no hay peros: "¿quieres ser diseñadora de moda?", un montón de Marios, el siempre infalible Tetris, el juego de los conejitos... yo, que nunca he sido consolera, no puedo dejar en Mario y en su atractivo bigote.
- Expectación total en casa ante el estreno de "Física o Química", la nueva serie que promete llenar el hueco dejado por Compañeros. De momento, Blanca Romero no vocaliza muy bien, ¡pero menudas nalguitas!

Monday, January 28, 2008

Berlinale

Berlín muy, muy bien. Enorme, muchísimo frío, andar, andar, andar… Subir al Reichstag, desayunos pantagruélicos, imposibilidad de encontrar comida alemana, currywurst delicioso, decir “estoy ante el muro de Berlín”, varias capas de abrigo superpuestas, cafeterías con rollo, bares con rollaco, Kreuzberg y Scheunenviertel, la Filarmónica, Holocausto y guerra fría… El alemán incomprensible; una de mis amigas lo habla bastante bien y eso nos salvó, pero no aprendimos nada. Era preguntarle cómo se dice perdón y a los dos minutos nos habíamos olvidado de la palabra. Había que mirar tres veces el nombre de la estación en la que bajábamos porque se nos borraba de la cabeza casi instantáneamente… Sitios increíbles y súpermodernos, la gente sorprendentemente poco abrigada, barato, barato… Muy bien, todo muy bien, pero lo mejor sin duda la compañía, que me pongo tiernuca y cursilonga con esta situación de estupidez y negatividad en la que llevo el último mes, o los últimos meses, o los últimos años, que sólo quiero quedarme en el sofá viendo “Fama” e hidratándome las grietas.

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Monday, January 21, 2008

Las enseñanzas de Sisa

Últimamente tenemos un problemilla en la aldea: hay un pájaro (o pájaros) que se estrellan voluntariamente contra el cristal de una ventana lateral del salón. A veces se estrellan con tanta fuerza que hasta lo dejan un poco manchado de sangre (ugh), otras se conforman con picotear incesantemente el cristal, como si quisieran romperlo. Las teorías que intentan explicar este fenómeno son de lo más variopinto: desde que algún reflejo del sol los vuelven locos, hasta que tiene un atávico recuerdo de cuando instalaba su nido entre las hojas de la hiedra. Yo soy más pro-teoría de la Senda de los Elefantes, o sea, que una ruta migratoria extraña pasa por ahí y se encuentra con el obstáculo de la casa, igualito que en la película de Elizabeth Taylor (lo cual me inquieta bastante, no olvidemos que la película terminaba con los elefantes pasando y, claro, destrozando totalmente la casa). Todo es un poco hitchcoquiano y molesto, la verdad, más que nada porque el pájaro se pone a picotear por la mañana bien temprano, y yo que duermo como un tronco no me entero de nada, pero el resto de la casa se despierta. Pero… equilicuá hemos dado con una solución clásica y moderna a la vez:

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Utilizamos una foto de Inés Sastre arrancada del ¡Hola! pegada a la ventana, como si estuviera apoyada en el alféizar contemplando el paisaje. Y, no se lo creerán, lectorcitos míos, pero funciona. Así que si algún día me encuentro por un casual con Inés Sastre en un campo de golf o similar, le diré que es el mejor espantapájaros con el que me he topado.

… y este fin de semana intenso de visitas, llantos y bla bla bla. El miércoles me voy a Berlín. Nervios, nervios. Por favor, si alguien va a entrar en una esfera, bola de la solidaridad, círculo de la prosperidad o como quiera que se llame, que busque antes en la wikipedia o donde sea el término "estafa piramidal", haga sus cuentas matemáticas y recuerde las enseñanzas de Sisa.

Sisa: esto era un rey, un sultán o un majarajá, no recuerdo, que se aburría mucho mucho. Un buen día se le presentó un sabio llamado Sisa que había inventado un juego genial que divertiría mucho al jerifalte. El juego era el ajedrez, y efectivamente el antaño aburrido monarca lo encontró divertidísimo y maravilloso. “Voy a recompensarte por esto. Pídeme lo que quieras”, le dijo a Sisa. Éste dijo que el juego que había inventado tenía un tablero con 64 casillas. Quería un grano de trigo por la primera, dos por la segunda, cuatro por la tercera, ocho por la cuarta, dieciséis por la quinta… así iría duplicándose la cantidad hasta llegar a la casilla 64. El monarca se rió mucho con la petición, que le parecía una chorradita suprema. Pero cuando alguien hizo cuentas por él, se dio cuenta de que la cantidad de granos que tenía que entregar era tan desorbitada que tendría que dedicar las reservas de trigo del país durante los próximos diez años exclusivamente a pagar a Sisa.

Wednesday, January 16, 2008

Requiescat in pacem

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Paulina está bien, pero la deliciosa perrita Miranda, a la que todos recordamos por la expresividad mostrada en la boda de su dueña, "ha muerto de vieja".
De verdad que me da muchísima pena, porque lo que más me conmueve en este mundo, por encima de los niños con cáncer, las guerras y las mujeres maltratadas, son los perritos.

Thursday, January 10, 2008

Super sweet 16

Estas navidades la Mtv me ha tenido loca. No por los vídeos, que me dan un poco igual (por cierto, en el de “No one”, canción que me gusta mucho, Alicia Keys sale terriblemente estrábica, más que en cualquiera de sus videos anteriores (siendo el de “You don´t know my name” uno de los más bellos de la historia y en el que ella mejor sale), sino por los concursos y los programas de telerrealidad. La bomba (latina). Por un lado tenemos las series con apariencia de documental: “The Hills” y la otra cuyo nombre ahora no recuerdo, que por cierto una es una spin-off de la otra, con el personaje de Lauren como protagonista. En ellas seguimos las apasionantes peripecias de un grupo de adolescentes del “real orange county”: unos se lían con otros, tienen la fiesta de graduación, se pelean, se ponen los cuernos, se van de vacaciones, se van de compras… lo mejor de todo es que casi nunca pasa nada, pero en vez de ser aburrida y cansina, tiene un no se qué de atrayente que haga que me resulte imposible dejar de verla.

Pero es en los concursos donde ya se desata la locura: hay uno, “Parental Control”, que hay que verlo para creérselo. Un matrimonio maduro ve con horror cómo su hijito o hijita se lía con un individuo, generalmente de inferior clase social, al que ellos detestan porque:

a) dice tacos

b) no se depila las axilas

c) no trabaja ni tiene intención de hacerlo

d) es un gilipollas integral.

Así que la mejor solución es realizar un casting de posibles parejas para sus hijos.

Ven a unos cuantos (lo mejor de cada casa, la persona que se dio cuenta de que los castings eran mejores que cualquier programa debería recibir un Nobel), el padre elige a uno (o una) y la madre a otro. El vástago en conflicto deberá tener dos citas con ambos novios alternativos, -que sus padres visionarán en compañía del rabioso novio verdadero- y al final deberá elegir entre quedarse con su pareja oficial o cambiar por una de las elecciones paternas. Bien. Independientemente de que los padres suelan tener razón y los novios de sus hijos sean, efectivamente, unos gilipollas integrales, ¿en qué cabeza cabe que un adolescente deje al novio que él ha elegido y sus padres detestan para quedarse con uno que goza del visto bueno paterno? Pues a veces ocurre, increíblemente. (Obviemos el hecho de que probablemente todos sean actores y tal, ¿a quién le importa ese detallito?)

“Next” es otro programa que también me gusta mucho. Un chico o chica tiene a su disposición una furgoneta llena de candidatos deseosos de salir con él (o ella). Va teniendo una cita con cada uno que, en vez de desarrollarse dentro de la furgoneta (como sin duda los participantes preferirían), tiene lugar en panaderías, cabinas de bronceado, sitios así de guays para tener una cita. Con cada minuto que el candidato pasa con el elector, gana un dólar. Esto, hasta llegar a 45 minutos y 45 dólares, momento en el que el elector le dice que puede quedarse con el dinero y punto o aceptar tener otra cita con él y perderlo. Eso, si antes no se aburre y dice “next”, con lo que la siguiente cita sale de la furgoneta. El otro día vi uno en el que un tío absolutamente retrasado iba rechazando a unas chicas muy monas hasta que aparecía una moza absolutamente despampanante ataviada con una escueta camiseta con la que lucía escotazo. El chico fue verla, gritar “guauuu”, tener una erección y decirle: “muy bien, acabas de llegar: puedes elegir entre quedarte con un dólar o perderlo y aceptar tener una segunda cita conmigo.” La chica se lo pensó una fracción de segundo y aceptó, marchándose los dos suponemos que a fornicar en la furgoneta, ya libre del resto de candidatas.

Pero la palma, mi absoluta favorita, un programa que me obsesiona hasta límites indecibles, es “Super Sweet 16”. Esto es básicamente un minidocumental en el que seguimos los preparativos de la fiesta de 16 cumpleaños de unas acaudaladas norteamericanas. Es para mear y no echar gota. No quiero entrar en los estilismos que lucen las interfectas en sus fiestas, que hacen que más que cumplir 16 parezca que cumplan 56 mal operados. Qué maquillajes, qué peinados. El otro día seguían a una gemelas texanas de origen hindú. Una era guapísima, la otra gorda y bigotuda. Celebraban una especie de película de Bollywood en el jardín de su mansión, con coreografía ejecutada por ellas incluida. Pues bien, para dar gracia en la fiesta contrataban a un elefante (igualito que Apisonadora, el elefante de Bart) para que los invitados se sacaran fotos con él. Era genial. En otro programa una joven tenía que elegir a qué acompañante iba a llevar a su fiesta. Hacía una especie de casting entre los candidatos, los más fuerte es que uno de ellos ¡era su novio! ¡y elegía a otro! En la fiesta llegaba ella montada en una carroza, con su guapo acompañante, y el novio –que por cierto era un poco feo y torpe, pobre chico- se pasaba el convite siguiéndolos como un guardaespaldas apaleado. Las fiestas son… qué se yo, como la boda de Farruquito, como la boda de Paulina Rubio: Fuegos artificiales, mil invitados, actuaciones de estrellas de primera fila (casi todos raperos negros que están flipando más que yo con el despliegue), las cumpleañeras llegan en carroza o a hombros de porteadores… Luego está el tema de los regalos, que es el delirio total, básicamente coches carísimos, el otro día una recibía un porsche de 96.000 dólares, una cosa…

Y aquí sí que no hay vuelta de hoja, es del todo real.

Thursday, January 03, 2008

Gente que viene dos y tres veces todavía se confunde de puerta

¡Ya tengo internete, qué alegría más grande! Como estoy convencida -porque es una verdad como un templo, no porque sea yo muy lista y perspicaz (que también) (emoticón con carita sonriente)- de que la aparición de internet en el mundo es comparable a la irrupción de la imprenta de Gutemberg o al descubrimiento de América, me voy concienciando de que tener un informático en la vida es algo tan importante y vital como tener un médico o un tío rico y sin hijos.
Ahora es un poquitico tarde para hacer un resumen del año, que ya llevamos varios días estrenados de 2008 (y yo sin salir de casa desde la noche de fin de año excepto para ir al cine ayer, con mi papá, a ver "American Gangster". Súperchupi, me encantó, y Denzel Washington es el hombre más sexy del mundo. Russel Crowe es que sale un poco feo), pero aún así, aquí van unas pinceladas de lo más guay, horrible y total de 2007:
- Leticia Sabater echa un polvo en la playa y las cámaras "la cachan". Yo no sé si las imágines están en youtube, pero espero sinceramente que lo estén, porque se ve a Leticia dando significado a la palabra "follar". Al día siguiente de verla en dónde estás corazón, acudí a una comida familiar. Resultó que mis dos primas habían visto también las imágenes, y las tres confesamos que nos habíamos puesto cachondas. Jamás pensé que la autora del Letirap podría provocar algún mojamiento en mi coño, pero ya ves, nunca digas "este cura no es mi padre" ni "a mí Madonna ni fu ni fa".
- A José Luis Moreno le entran en la casa para robarle y apalizarle. Este suceso que tanto ayuda a sembrar el miedo en la gente (miedo a los albanokosovares, miedo a los perros peligrosos, miedo a la crisis que ya se nos viene encima...) es desde ya un hito de nuestra cultura patria, a la altura del asesinato de las Niñas de Alcasser o de la teta de Sabrina en televisión.
- Britney Spears. Ha sido la protagonista total del año, sembrando aún más su leyenda y convirtiéndose en una estrella del pop, realmente, bigger than life.
- El éxito de Umbrella. Veía a unas doceañeras bailar el politono que sonaba en su móvil (bueno, politono, en realidad supongo que era un móvil con mp3 que suena como un loro de los de toda la vida) canturreando "Umbrella, ela, ela" y jopé, realmente he ahí un clásico instantáneo y algo que recordaré como la gente con cinco años más que yo recuerda cuando sonaba Nirvana en una discoteca y todo el mundo se ponía a saltar y tenían que parar la música porque empezaban las peleas.
Y la verdad es que ahora no se me ocurre nada más, aunque por supuesto ha habido un millón de cosas tremendas e hiperinteresantes, pero estoy tan enganchanda al juego de los dados japoneses que trae el windows vista que ardo en deseos de ponerme a jugar otra vez. Y bueno, a ver si en el 2008 me convierto en una mujer adulta de verdad, que a mi edad ya empiezo a notar algunos achaques y que el cuerpo empieza a ir cuesta abajo y ya van siendo horas, caraina.

Thursday, December 27, 2007

Exaltación de la amistad

Entrada súperimprovisada desde el hogar paterno para dejar constancia de que el último ¡Hola! no tiene desperdicio y tienen que ir todos corriendito al kiosko a comprarlo o al bar a leerlo (sí, ya sé que estamos en navidades y tal y toca una entrada más a tono, pero en este momento no tengo energía. Por cierto que escribo estas palabras desde mi vetusto ordenador que tiene ya ¡diez años, señores!, en el que inauguré mi primer diario en el ya desaparecido u-journal allá por 2002 -que se dice pronto- y que pronto finiquitaremos y quedará para que mis padres hagan sus prácticas de mecanografía -aunque con el teclado chungo y renqueante que tiene, terminarán con las falanges musculadas como si fueran biceps de un hormonado luchador del nuevo Pressing Catch-).
Pues el Hola. En portada, la santísima cuatrinidad: Isabel Preysler con sus hijas Chábeli, Tamara y Ana posan hipersonrientes y sofisticadas antes de acudir a un acto invitadas por el príncipe de Gales. A eso se le llama medrar. No puedo dejar de mirarles los cutis y las melenas hipernutridas, que estaba yo en el sillón de la peluquería mientras me serraban los nudos que tenía en la nuca (yo lo achaco al agua de barcelona, que en la vida había tenido estas rastas naturales) y me daban una envidia...
Como en ¡Hola! son muy amigos de estas cosas, figuran también Julio Iglesias, acompañado de los hijos de peinado a lo tazo que ha tenido con Miranda, recibiendo la legión de honor de Francia de manos de Sarkozy (flipo con lo de Carla Bruni, ¡menuda trepa!, y pensar que le había dedicado una canción de su primer disco a su novio Rafael, hijo de un profesor de filosofía muy famoso con el que antes también había estado liada...)
Reportaje estrella: "Flashito", el perro de la Duquesa de Alba, fotografiado en el palacio de Liria. Esto es para mear y no echar gota, con el perrico vestido con atuendo papanoelesco y posando entre meada y meada. Esto último sólo lo suponemos.
Y mi favorito: unas fotos de la fiesta navideña del Racing de Santander a la que acuden, como unos invitados más, José Campos y Carmen Martínez Bordiú. Una foto tremebunda de quince personas o así borrachas perdidas, agarradas de los hombros y bailando en corro. En medio, Carmen. José los jalea desde una esquina. Y el pie de foto: "José y Carmen disfrutan de uno de esos momentos de exaltación de la amistad y cánticos regionales tan frecuentes en estas reuniones."
Jopé, y en Gran Hermano acaba de ganar Judith. Lo flipo.

Tuesday, December 18, 2007

La evaluación

Seguro que todos mis lectores recuerdan las primeras frases de Matilda en las que Roald Dahl se dedica a fantasear con escribirles a los padres de sus alumnos (o compañeros de clase, que nunca lo he tenido muy claro) unos vehementes comentarios con las opiniones que realmente le merecen sus hijos. Esta semana me he acordado mucho del siempre sabio Roald. Así, en lugar de chorradas como “X es un poco desobediente” o “Z ha mejorado mucho su manejo del cuchillo y la servilleta desde el comienzo del curso a hoy”, he fantaseado mucho con:

“Su hijo va directamente al frenopático, si es que no muere en un reyerta callejera a los doce años.”

“Parece que la forma natural de expresarse de A. es mediante llantos”

“A su pequeña D le daría cuanto antes una charla completa sobre métodos anticonceptivos, porque a sus siete años manifiesta unas ganas tremendas de que la follen.”

“P es maricón. Y completamente gilipollas.”

“No sé qué tipo de comida le hacen en casa a N, pero sólo parece conocer dos técnicas culinarias: el frito y el rebozado.”

“J dice no conocer el significado de la palabra “obedecer”. Y ciertamente su comportamiento lo confirma.”

“La solución para que su hija N deje de estar gorda no es ponerla a dieta, es hacer que mueva el culo”

“Por favor, cómprenle a A una buena provisión de kleenex y enséñenle a usarlos, porque se alimenta casi exclusivamente de mocos.”

¡Y lo peor es que es verdad, TODO es culpa de los padres!

Wednesday, December 12, 2007

Las raíces del amor

Después de un puente en el que ha habido de todo (teatro, borracheras a las ocho de la tarde, buffetlibregiratoriojaponés, Scoop, tapas en la Barceloneta, Kentucky de bote en bote, éxito arrollador de mi particular versión de “Guantanamera”, siestas en La Concha…) volvemos a la rutina diaria para empezar la semana despachando dos de las series que estábamos siguiendo: “Weeds” y “Californication”.

La primera es conocida como la serie en la que una viuda con dos hijos se dedica a vender marihuana en un acomodado barrio residencial. Me pasa con Weeds como con otras series: la serie en sí me encanta pero no soporto a la protagonista. Nancy Botwin se mete a camello como podía haberse metido a puta; se mete en mil líos; no tiene ni idea de nada; se niega a aceptarse a sí misma como una narcotraficante; hace las cosas mal y como todo el mundo le ama al final siempre hay alguien que le saca las castañas del fuego. Ella puede dedicarse a sorber de su frapuccino con macolate (que anda que hay que tener mal gusto para estar todo el día con el horrendo café del starbucks) que sabe que al final, por hache o por be, todo se solucionará más o menos a su gusto. Después de una primera temporada aceptable (pero los episodios son tan cortos y dura tan poquito que te la ves en una tarde), una segunda temporada trepidante y enganchante y epatante que no puedes dejar de ver, con un final que te deja en un ay, llegamos a la tercera temporada que es ya la locura total, donde los personajes ya están totalmente salidos de madre y todo se vuelva surrealista y psicotrópico (nunca mejor dicho). Y bueno. Después de vernos los tres últimos capítulos ayer, realmente nos parece que debería ser el final de la serie, porque… ¿un weeds sin Agrestic? Parece todo demasiado redondo y cíclico como para continuarlo, aunque por otra parte hay demasiados cabos sueltos como para dejarlo todo en el aire. No sé qué preferiría la verdad, porque ya he dicho que aunque la serie me guste mucho, considero a Nancy tan idiota y tan mala madre (esto estoy dispuesta a defenderlo ante un tribunal militar: ¿tu hijo deja preñada a propósito a su novia y tú le compras un coche? ¡a eso le llamo yo educación!) que igual es mejor para mi estabilidad mental que Weeds se termine así y punto.

Momento favorito de la serie: Todos los de Celia, a la que todo el mundo odia pero todo el mundo debería amar. Y maravilloso cuando Nancy le pregunta al mafioso U-Turn cómo se supone que va a poder saldar su cuenta con él, y éste le contesta: “¿Has pensando en buscarte un trabajo?”. Sentí deseos de besar la pantalla (del ordenador).

Californication es la serie en la que David Duchovny interpreta a un escritor (Hank Moody) en crisis que se dedica a follar a diestro y siniestro. Es divertida, entretenida, sin más. He disfrutado mucho esta primera temporada principalmente porque Mulder está más guapo que nunca y porque sale Natascha McElhone (he tenido que buscar en la imdb para escribir bien su nombre), mujer cuyos ojos, labios y cuello adoro de una forma superlativa. Digo primera temporada cuando en realidad supongo que, tras esos treinta segundos finales del último capítulo, es imposible que haya una continuación. 30 segundos que me han dejado flasheada y sin saber muy bien qué pensar. Pero no digo nada, que cada cual se los vea y reflexiones.

Igual es que odio demasiado, pero por supuesto en esta serie también tengo un personaje que me revuelve la bilis: Mia, la lolita interpretada por la antaño cándida Gracie de “La nanny”, un personaje tan enervante y desquiciante que hace que desee cogerla de la melena y destrozarle la cara a golpes contra la encimera de la cocina.

Momento favorito: los polvos están muy bien, claro, pero me quedo con el momento del atraco a Hank en su coche, con robo de novela incluido, porque hace que te vuelvas loco de frustración.

Monday, December 03, 2007

Los regalos inesperados son los más amados

Ayer me regalaron un libro súperguay cuya existencia ignoraba: “Bordados”, de Marjani Satrapi. Copio de la contraportada:

“Marjane Satrapi, la creadora de la galardonada serie Persépolis, nos invita a compartir las confidencias de un grupo de mujeres sobre el amor, los hombres y el sexo.

Las vivencias en el seno de su familia son el tema principal de estas charlas, en las que ponen en común sus experiencias sobre el matrimonio y la condición de la mujer en Irán.

Mientras los hombres duermen la siesta, las mujeres airean el corazón.”

Vamos, que básicamente hablan de sus coños y de amor. Y de desamor. Como todas las mujeres, vamos. El tebeo es chulísimo, entretenidísimo, divertido y tierno, sólo que demasiado corto, en una noche me lo he fundido. Y no puedo dejar de compararlo con un tebeo de mujer y sexo que también tiene mucho predicamento y que yo personalmente detesto: “Fresa y chocolate”, de Aurita no se qué, una japonesita que cuenta sus experiencias sexuales y amorosas con su novio francés. Tan popular es que ha recibido muchos premios y tiene ya segunda parte. Pues bien, a mí este comic me parece una soberana chorrada. Conoce a su novio y se pasan las historietas follando y punto. Se llama fresa y chocolate porque una vez en medio de un polvo a ella le baja la regla y otra vez en medio de otro polvo practicando sexo anal (claro, con un francés, ¿qué si no?) a él, siendo claros, se le mancha la polla con caca (jojo, ¡caca!). Pues ya ves tú, ¿es esto o no es una chorriflautez –y lo más normal del mundo, sangre y caca- que ni al grado de anécdota debería llegar? Pues así todo el rato. Además es terriblemente cursi, ni siquiera tiene mucha gracia y el dibujo personalmente no me dice nada, no como el de Persépolis o éste Bordados, que son dibujitos simplecitos y feúchos pero muy chulis y resultones. Creo yo que estas historietas han sido tan bien recibidas única y exclusivamente porque las ha escrito una mujer y claro, que una mujer hable de la brinca de su coño siempre resulta rompedor y moderno. Puagh.

En Bordados se habla de brincas del coño, de matrimonios por razones equivocadas, de conjuros en busca del amor, de frenillos y estrechamientos de vaginas y sobre todo se cotillea mucho muchísimo mientras se toma té, que es algo muy de la vida misma que a todos nos encanta y sanísimo para el corazón.


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Sunday, November 25, 2007

Kultur!

Ra está en la aldea recomendaciones culturales:

Teatro: Acabo de ir a ver “2666”, la adaptación teatral de la novela póstuma de Roberto Bolaño. Y bueno, pues tampoco es para tanto. Había leído unas críticas tan buenas que la definían como la mejor obra producida ever por el Teatro Lliure y como el acontecimiento cultural de la temporada que tenía unas expectativas bastante altas (aparte de por unas razones directamente bolañescas que son una cuenta pendiente sobre mi cabeza) y al final me ha gustado, sí, pero tampoco me ha obnubilado, epatado y flasheado como esperaba. Es una adaptación bastante fiel de las cinco novelas que forman el tochote que es “2666”, en principio independientes pero al final ensambladas por un hilo común y con los asesinatos de mujeres de Ciudad Juárez de fondo. Entonces el montaje teatral también se divide en cinco partes con escenografías, personajes y rollo distinto, así que había disparidad de opiniones entre qué partes eran mejores y cuáles más coñazo (he de decir que, pese a durar cinco horas, no se me ha hecho nada pesada). Mi parte favorita es la última, en la que salen nazis, que siempre son un valor seguro.

Cine: He ido a ver “Persépolis” y esta sí que la recomiendo encarecidamente. El tebeo es súper, pero la peli tiene cosas muy emocionantes y unos dibujitos simples, evocadores y poéticos. Ojalá las adaptaciones que le hacen a Allan Moore de sus cómics fueran así.

Exposiciones: hemos ido a ver una exposición al Palau de la Virreina llamada “Che: mercado y no se qué más”, que iba sobre la imagen del Che Guevara como icono de nuestro tiempo, ya despojada de significado y bla bla bla. Una puta mierda, no hay que ir.

Personas muertas: todos saben ya que se ha muerto Fernando Fernan Gómez y nos da mucha pena porque era un gran actorazo de esos que ya no quedan y etc, etc. Pero para mí Fernán Gómez siempre será el amigo de mi idolatrado Enrique Jardiel Poncela. No sólo debutó en teatro con el papel de niño repartidor de golosinas en un cine (sin cáscara, que hacen ruido y la gente se queja de que no se oye la película) en “Eloísa está debajo de un almendro”, sino que fue amigo fiel de Jardiel hasta el final, cuando éste estaba viejo, enfermo, loco y pobre. Así que congratulémonos, después de todo, de que Fernando Fernán Gómez se haya muerto muy mayor, haya tenido una vida intensa y yo diría que altamente satisfactoria, haya estado en posesión de facultades y mala hostia hasta el final y ahora esté en el cielo con Enrique Jardiel Poncela tomando café en alguna encantadora tertulia.

Wednesday, November 21, 2007

Chinese takeaway

Aunque aún no hayan encendido las luces y estemos en noviembre, se respira la Navidad. Tengo ganas de que lleguen porque son éstas, junto a los carnavales, mis fiestas de guardar favoritas, y eso que, como cualquier persona de bien, considero que están sobreexplotadas para acelerar el consumismo y bla bla y que empiezan demasiado pronto. Así uno se agota de iluminación nocturna, de cortilandia y de no poder transitar por el centro de las ciudades antes de que llegue la nochebuena. Y, de todas formas, cómo mola que los intermedios publicitarios se llenen de perfumes y juguetes. Por las mañanas en la dos ya es imposible ver otra cosa; así, descubro patidifusa los adelantos en los juegos de mesa de toda la vida, como el Cluedo con DVD o una Herencia de Tía Ágata interactiva de lo más moderno/inútil. Como el Trivial con cd-rom, que ya ves tú, con lo que mola leer las preguntas de las tarjetitas. El que no evoluciona ni se renueva ni para atrás es el Cocodrilo Sacamuelas, cuyo anuncio además sigue siendo el mismo que cuando yo estaba en edad de pedírselo a los reyes. O sea, quince años (que se dice pronto) con los mismos niños con corte de pelo a lo tazo dale que dale a la palanca del… espera, estoy teniendo una duda. Creo que es el anuncio del Hipopótamo Tragabolas al que me refiero, aunque juraría que el del Cocodrilo Sacamuelas también sigue siendo el de los últimos lustros. Y, hablando de anuncios flasheantes, el de Eroski: Comienza con unos presentadores de informativos en plan “interrumpimos la emisión para informar de la increíble bajada de precios de los supermercados Eroski” y sigue: “Nuestro correponsal Antonio Lorato nos informa…” Y sale, júrovolo, un loro llamado “Antonio Lorato” en un Eroski diciendo que qué precios y qué calidad y tal y cual. Sólo falta que vuelvan a poner el de Disiclín (¿con qué limpias ese piso? ¡con el nuevo disiclín!) (“Disiclín hase felis a tu naris”) para que la felicidad sea completa.

Monday, November 12, 2007

Mauricio Babilonia

De todo el aluvión de comentarios que se están haciendo a tenor del famoso "¿por qué no te callas? del Rey a Chavez en la cumbre iberoamericana bla bla bla, me sorprende un montón que la mayoría sean de alabanza y agradecimiento por su gesto en defensa de Ejpaña. Bueno, en realidad no sé por qué me sorprende, que ya se sabe cómo está el percal y cómo a todo el mundo le gusta mariposear alrededor del Rey lanzándole pétalos de rosa y tirándole besos (aunque últimamente, con lo de las fotos quemadas, las concentraciones de apoyo y la publicación de las cuentas de la Casa Real en revistas como ¡Diez minutos! parecía que estábamos asistiendo al advenimiento de la tercera república. Que aún estará muy lejana, pero pensamos que algún día recordaremos estos meses y diremos "ahí empezó todo"). Pero... la verdad es que me choca, me choca cómo alguien puede defender que semejante machada de patio de colegio puede legitimar aún más su figura y casi casi falta quien diga que con ésto y lo del 23-F ya se ha ganado el derecho de ser Rey. Y que conste en acta que a mí Chavez me parece un horror absoluto y además dice "está irrespetando continuamente" y semejante patada al diccionario un representante de un país no debería permitírselo. Aunque sea un país latinoamericano (¡jojo!). Y también me gusta mucho (ya termino) que de lo único que se está hablando de la cumbre -y de lo único que se hablará- sea de una anécdota, jugosa y llena de significado, pero anécdota al fin y al cabo.
También me dejan superperpleja las hordas compradoras de la colección de Cavalli del HyM. La ropa es un horror absoluta, y sinceramente, el estampado de leopardo ya está en todas partes a precios razonables como para que tengas que matarte por unas bragas de calidad hacheyemesca por precio superior al normal. Lo que hace un nombre, dios santo. Esto me recuerda a la primera colección de diseñador famoso que se marcaron los del HyM, la de Karl Lagerfeld hará unos tres años. La ropa también voló en un segundo, pero sin esa rapidez. Vamos, que parecía cuando los del Desigual regalaban ropa al que fuera desnudo a su tienda, qué furor. Y aprovecho para decir que las colecciones de diseñadores para HyM son harto feas. Cuando me acuerdo de la de Viktor and Rolf... puaj. Casi prefiero la de las hermanas Cruz para Mango, que es una copia de mil cosas vistas antes, pero al menos queda resultona.
Y Roberto Cavalli cada día se parece más a Flavio Briatore. Qué labios, jesucristo, como los de Ana Torroja.

Saturday, November 10, 2007

Dos lindas estampas de Novello

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Por si no se lee bien, en el primero pone:
"La felicidad. Cuando por estar llena la tercera clase la Compañía autoriza a algunos viajeros a utilizar la clase segunda..."
Y en el segundo:
"A los dos meses del dia de su santo... ... La señora de la casa descubre dentro de un jarrón un trozo de su célebre pastel de ciruela que tanto celebraron los invitados..."
Pero cuánta sabiduría, perspicacia y buen hacer.

Friday, November 09, 2007

El baile de la cucaracha

"El diario de Patricia" ya no lo presenta Patricia, sino Juan y Medio. Es un cambio radiKal (espero que provisional) y a peor, sin duda. Patricia es bella, educada y encantadora, mientras que Juan y Medio, amén de ídolo sexual de media Andalucía pensionista, es un ser profundamente desagradable y pagado de sí mismo que se ríe de los participantes del programa. Donde Patricia ponía respeto, éste pone sobradez y pagadez de sí mismo, dos de las peores características que puede tener un presentador de televisión. Esa es la razón por la que odio, precisamente, a Buenafuente, esa cucaracha andante de repulsivo humor que tan bien cae a los sociatas y a los heteruzos gafopasta. Aborrezco a Buenafuente. Odio a Buenafuente. No tengo palabras para explicar por qué es tan desagradable y triste el éxito de esta persona, y por eso me pone tan nerviosa tener que discutir con algún fan del interfecto por qué Buenafuente merece moriiiiiir.

Sunday, November 04, 2007

Porque conozco a Patty

Guau. Acabo de terminar la primera temporada de "Damages" y aún estoy conmocionada. Podría decir mil cosas (actores en estado de gracia, guión milimétrico, buenos y malos que dan mil vueltas y pirivueltas -pero no mil vueltas absurdas y sólo por parecer inteligente en plan "Juegos salvajes" o como se llamase aquella película en la que Denise Richards y Neve Campbell se morreaban con las tetas mojadas en champán, sino vueltas llenas de sentido y verdadera inteligencia), unos capítulos finales donde te llevas las manos a la cabeza infinidad de veces, una de las armas del crimen (esos sujetalibros de la estatua de la libertad) más feos e icónicos desde ya de la televisión...) pero sólo diré que ES HEROÍNA PURA EN VENA.
Yo también súperagradecida a Hernán Casciari, porque sin él ni de su existencia me habría enterado. Y ahora, a atar cabos durmiendo.

Friday, November 02, 2007

Weekend without make up

Apuntes varios en una mañana productiva por la ciudad:

Tengo un amigo que ha empezado recientemente a trabajar en un sitio nuevo y, a pesar de ser una de las personas más sociables del mundo, no termina de hacer migas con sus compañeros. El otro día hicieron una especie de desayuno festivo en la oficina en el que cada empleado debería traer algo de pitanza de su casa. Mi amigo se pasó la noche anterior preparando filloas (crepes, tortitas, vaya) pensando que con sus dotes culinarias podría congraciarse a sus poco receptivos compañeros. Pero no tuvieron demasiado éxito ni fueron el preludio de agradables charlas y simpáticos chistes. Con desazón, salió a la terraza del edificio a echar un pitillo. Y entonces, flotando sobre el mar, vio un cadáver sin cabeza. Y ahí ya, textualmente “todos quisieron ser amigos míos”. Esta mañana leo mientras desayuno en una cruasantería (qué sitios tan maravillosos, dios bendiga a todos los que abren una cruasantería y no una Phone House) que ayer encontraron una maleta con una señora despiezada dentro. Todo muy en la línea de aquellos restos humanos que encontraban en la Barceloneta, caso creo que sin resolver. Todo súperestimulante.

En el escaparate del Pull and Bear tienen escrito en letras doradas “Young Folks”. No sé si tiene algo que ver con la putacancioncitadeloscojones, pero sospecho que sí y me uno al grito unánime de ¡Basta ya!

Albricias y cuchufletas porque ya ha salido el Mondobrutto. Me lo compro, como siempre, en Arkham comics. No es que sea yo muy comiquera, pero en las tiendas de tebeos en las que he estado los dependientes solían ser bastante bordes y sobrados, igual por un problema de timidez intrínseco a su raza, no digo yo que no. Incluso una vez presencié una discusión en la que los dependientes se reían de una chica porque no sabía quién era Fu Manchú. Jojo, la verdad es que yo también me reía por dentro. El caso es que en Arkham comics son las personas más encantadoras del mundo. Son educados, sonrientes, dicen “gracias”, “por favor” y hacen comentario como “vaya, ¿estás constipada, no?” a los que yo contesto con mi voz más ronca y nasal: “pues sí”. Yo porque no hago nunca esas cosas que me da vergüenza, pero dan ganas de quedarse comentando con ellos el bello día que hace, preguntarles por alguna recomendación y dejarse ilustrar.

Thursday, November 01, 2007

Judit Pasta/María Malibran

Una de cal y otra de arena:

Me troncho con el anuncio de Kiss Fm. Es un horror absoluto en el que vivimos el día de una jovenzuela secretaria o similar bastante patosa que sabe reírse de las chorradas que le pasan y que al llegar a casa sintoniza Kiss Fm porque es la música que la hace sentir bien. La sombra de Bridget Jones es alargada, así, la primera escena a la que asistimos es la de la joven rubia saliendo de su casa y descubriendo -por la cara de estupefacción de una señora con la que se cruza- que se ha dejado la cera de depilarse pegada al bigote. Se ríe de sí misma y se la arranca presta. Bien, yo nunca me he hecho la cera en el bigote (esto es una declaración de principios), pero juraría que eso es imposible. Lo que sí me ha pasado alguna vez es salir a la calle con una pinza de tender la ropa recogiéndome el pelo, pero no es ni de lejos comparable. Si me apuras, es hasta casero-chic. Después, obnubilada por la belleza de un compañero de trabajo, se le cae la silla de la oficina hacia atrás. Tronchante, vamos. Y eso, al final de su dura jornada la metepatas coge el mp3 (o mp4, o móvil multimedia de última generación, quién sabe) y escucha una canción indudablemente kiss fm (una que cantaba una negra que sacó aquel primer single que decía “life, oh life, oh liiiifeeee”). Lo mejor es que la chica va vestida como una colegiala consciente, combinando rebequita roja con diadema del pelo rojita también, y en el anuncio no se aprecia mucho, pero en los carteles que están colgador por toda la ciudad (la ciutat) sí, que en realidad parece tener cuarenta años como mínimo. Tiene un párpado caído y patas de gallo. Siempre que paso al lado con mi bici jojojeo cruelmente con el ¿esplendor? de mi juventud.

Me gusta mucho el anuncio del País de “vuelven los héroes”. Es el del chico que va por la calle haciendo heroicidades y cantando una versión particular de un éxito de Héroes del Silencio (¡dios, todo vuelve! que si las Spice, que si Acqua…). Me encanta cuando dice “y a los abuelitoooos ayudo a cruzaaaar”. Además lo ha montado un amigo mío, y estas chorraditas me llenan de orgullo. Vedlo, vedlo lo bien montadito que está.